Como había adelantado Confilegal el pasado lunes, no salió adelante en este pleno la propuesta de reglamento con la que se supone que se pretendía dar una solución definitiva a los magistrados que superaron las pruebas de especialización en los órdenes civil y penal convocadas por el Consejo General del Poder Judicial en 2011.
Se retiró del orden del día.
Dichas pruebas fueron anuladas por sentencias de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo dos años más tarde, dejando sin validez varios artículos del Reglamento de la carrera judicial.
El texto que se iba a someter someterá a votación por el Pleno, había sido elaborado por el vocal Mario Macías, y había sido impulsado por el presidente de la institución, Carlos Lesmes.
En el mismo el ponente dice que que la especialización en los órdenes civil y penal fue vista, “y sigue siendo vista por este Consejo”, como una necesidad y un instrumento que permitía poner de manifiesto la concurrencia de mérito y capacidad de los miembros de la Carrera Judicial que optasen al desempeño de determinadas plazas.
Las posibilidades de que saliera aprobado por una mayoría suficiente son escasas. Unos vocales no creen que deba existir especialidad de lo civil y penal, otros no creen que la disposición transitoria habilite al Consejo para tomar ninguna decisión y otros porque creen que, de hacerlo, volverá a ser tumbada por la Sala de lo Contencioso- Administrativo del Supremo.