Bruselas señala a España como el segundo país de la UE con más restricciones al comercio

Jean Claude Juncker, presidente Comisión Europea.
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La Comisión Europea carga contra las barreras a la implantación y operativas que aplican las Comunidades Autónomas: horarios comerciales, apertura de nuevas tiendas, impuestos específicos o rebajas.

España es ya el segundo país de la Unión Europea con mayor número de restricciones al ejercicio del comercio, según la última Comunicación de la Comisión Europea presentada por Jyrki Katainen, vicepresidente de Fomento del Empleo, y Elzbieta Bienkowska, comisaria de Mercado Interior.

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Dicha Comunicación aún no ha entrado a valorar el Real Decreto Ley aprobado este viernes por nuestro Gobierno donde se eleva a rango legal la regulación de las licencias VTC respecto al sector del taxi. Según expertos consultados por CONFILEGAL dicho Real Decreto podría vulnerar el articulo 38 de la Constitución que habla de la libertad de empresa e ir contra el Derecho de la UE.

Bruselas demanda a los Estados modernizar su marco normativo porque “la regulación diseñada predominantemente para el comercio físico limita la capacidad de las empresas para adaptarse y reaccionar a los cambios producidos por el e-commerce” y la transformación digital.

Una denuncia que desde la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución ANGED se reitera desde hace tiempo. ANGED, es la asociación más representativa del retail en España. Ofrece la más amplia y completa variedad de formatos comerciales, productos y marcas en todas las categorías: alimentación, hogar, electrónica, textil, ocio, cultura, etc.

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Agrupa a 20 compañías de distribución: AKi, Alcampo, Apple Retail, Bricomart, BQ, C&A, Carrefour, Conforama, Costco, El Corte Inglés, Tendam, Eroski, FNAC, Hipercor, Ikea, Leroy Merlin, MediaMarkt, Toys`R`Us, Worten, Dufry y Electrodepot.

La importancia de la transformación digital

Desde este colectivo se es consciente que la revolución digital está cambiando aceleradamente el comercio. Los clientes han transformado sus estilos de vida e incorporado la tecnología en sus compras. Los entornos físico y online tienden a integrarse y a romper todos los convencionalismos.

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También se tiene la percepción de que las barreras entre sectores, productos y empresas son cada vez más difusas. Las tiendas físicas pasan de vender productos y servicios a ofrecer experiencias de compra. Y, sobre todo, hemos visto nacer nuevos modelos de negocio y competidores globales, que desde Internet y sin una sola tienda física, son capaces de enviar millones de referencias las 24 horas del día.

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Pero el comercio online, que representa ya el 3,1% de la facturación minorista en España, es sólo una parte de la gran transformación digital que afronta el sector y que afecta a toda la estructura y estrategia de las compañías: desde los procesos de la cadena de valor, las operaciones y la logística; a la formación de equipos y la captación de talento; la reorganización de las tiendas en espacios omnicanal; la revolución de los medios de pago o la nueva relación con un cliente permanentemente conectado.

 Desde ANGED se insiste en que sus  empresas son conscientes de este desafío y están trabajando para adaptarse a este nuevo entorno. Por ejemplo, con un convenio colectivo firmado que, gracias al consenso de todas las fuerzas sindicales, introduce elementos novedosos en cuanto a conciliación, retribuciones, flexibilidad y trabajo en festivos.

Apertura de un Eroski en País Vasco. En este informe la CE señala que las CCAA establecen muchas barreras a estas aperturas comerciales.

Negocio sostenible

Para este colectivo, la transformación digital no es el único gran vector del cambio en el sector. La sostenibilidad es desde hace tiempo una piedra angular del modelo de negocio de las empresas de distribución.

Una mayor eficiencia en el uso de los recursos, el ahorro energético, la protección del entorno o la lucha contra el desperdicio, por citar algunas áreas de trabajo, son indispensables para responder a las demandas crecientes de los consumidores y garantizar la viabilidad del negocio en el medio plazo.

La coyuntura es favorable para emprender juntos grandes reformas en el sector. El comercio cerró 2017 con un crecimiento del entorno del 3%, encadenando cuatro años de recuperación de la facturación y el empleo. Y tanto empresas como consumidores están demostrando una gran capacidad de adaptación al nuevo entorno en el que vivimos.

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Legislación anclada en el siglo XX

Por desgracia, buena parte de la legislación comercial ha quedado anclada en el siglo XX: mientras que una parte del comercio está sujeto a un corsé estricto que afecta a aspectos clave como los horarios, la fiscalidad o la libertad de establecimiento; grandes operadores online quedan al margen, convirtiendo en ventajas competitivas las limitaciones del resto.

Por eso, desde ANGED demandamos un nuevo marco normativo moderno y flexible que responda a la realidad de nuestro mercado. Una mayor libertad regulatoria para poder competir en igualdad de condiciones.

En esta línea, el informe de la Comisión incide en que la “acumulación de diferentes y complejos marcos regulatorios a nivel nacional, regional y local”, como ocurre en España, tienen un “impacto negativo sobre la eficiencia” del sector, los precios y la competencia.

El documento elaborado por la Comisión es muy duro respecto a prácticas aplicadas por la mayoría de comunidades autónomas, como es el caso de las barreras a la apertura de nuevas tiendas, las restricciones de horarios comerciales, los impuestos específicos o las regulaciones de las rebajas y los canales de distribución.

En concreto, señala que se siguen aplicando barreras a la apertura de nuevas tiendas en muchos casos “desproporcionadas”. En su opinión, restringir la concesión de licencias de apertura al tamaño de las tiendas (más de 2.500 metros cuadrados en muchas autonomías) “puede moldear de forma artificial la oferta comercial afectando a los formatos y al tamaño de las tiendas abiertas”.

La CE “ve desproporcionadas las trabas que las CCAA establecen a la concesión de licencias de apertura de nuevas tiendas que distorsiona la oferta comercial actual.

Más flexibilidad horaria

Sobre los horarios comerciales, Bruselas advierte de que “el e-commerce está cambiando significativamente los hábitos de consumo y las tiendas físicas pueden tener problemas para mantenerse frente a la competencia del comercio electrónico”. Por eso, demanda a las Administraciones más “flexibilidad” y unas reglas de juego más equilibradas con el e-commerce.

“En Finlandia, los horarios comerciales han sido recientemente liberalizados por completo, con un impacto muy positivo en el empleo y la competencia”, pone como ejemplo Bruselas. Junto a Finlandia otros 12 países de la UE ya han liberalizado los horarios, entro otros, Suecia, Irlanda, Portugal o Italia. España se encuentra a la cola de restricciones, con una regulación de horarios fragmentada en 17 normativas autonómicas, a la que se suman restricciones locales.

Sobre el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales que en España aplican Cataluña, Aragón y Asturias, el Ejecutivo europeo es meridianamente claro: “La existencia de impuestos específicos basados en el tamaño que solo se aplican a las tiendas físicas, puede suponer para éstas una desventaja competitiva en comparación con los comercios online y otras empresas” competidoras. Una advertencia que ha venido haciendo ANGED desde hace años.

Con esta hoja de ruta, la Comisión pretende que los Estados valoren sus marcos regulatorios y limiten las restricciones, lo cual afecta al ámbito regional y local. Además, Bruselas otorga un papel esencial a las autoridades de la Competencia de cada Estado para evaluar las normas.

Tanto empresas como consumidores están demostrando una gran capacidad de adaptación al nuevo entorno en el que vivimos. Por desgracia, buena parte de la legislación comercial ha quedado anclada en el siglo XX. Por eso, desde ANGED demandamos un marco normativo moderno y flexible que responda a la realidad del mercado. Una mayor libertad comercial para competir en igualdad de condiciones.

La CE insiste en que la “acumulación de diferentes y complejos marcos regulatorios a nivel nacional, regional y local”, como ocurre en España, tienen un “impacto negativo sobre la eficiencia” del sector, los precios y la competencia.