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El Tribunal de Cuentas aconseja utilizar el término señora en vez de señorita en el lenguaje administrativo

La consejera Enriqueta Chicano avala que haya fórmulas al margen de lo que dice la RAELa consejera del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano (elegida a propuesta del PSOE) con la sede provisional de la institución de fondo.
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El Tribunal de Cuentas recomienda desde 2014 en su página web no usar el término ‘señorita’ en el lenguaje administrativo y recuerda que no existe esta diferenciación con los hombres, a los que sólo se les trata de ‘señor’.

«Esta diferencia en el tratamiento se debe a una tradición que distingue, sin que sea pertinente, entre una mujer casada de una soltera. En la sociedad actual no podemos continuar identificando a las mujeres por su estado civil o por su relación con los hombres. Por ello, debe utilizarse ‘señora’ y ‘señor’ para hacer referencia de forma general a una
mujer o a un hombre, con independencia de su estado civil», concreta.

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Así lo recoge el manual ‘Sugerencias para un uso no sexista del lenguaje administrativo del Tribunal de Cuentas’, con ejemplos para «erradicar el sexismo lingüístico en el lenguaje administrativo», en cumplimiento de la Ley de Igualdad, y una que constató la aplicación por los diferentes Departamentos y Servicios del Tribunal de un uso sexista del lenguaje.

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El manual no es nuevo ya que forma parte del Plan de Igualdad aprobado en 2014, pero lo ha rescatado la consejera del Tribunal de Cuentas y presidenta de su Comisión de Igualdad, Enriqueta Chicano Jávega (expresidenta de la Federación de Mujeres Progresistas elegida por el Senado a propuesta del PSOE), en relación al debate surgido por la petición del Gobierno a la RAE de que revise el lenguaje de la Constitución.

Chicano ha indicado este lunes que es «absolutamente razonable» que existan «fórmulas» del lenguaje para que la visibilidad de las mujeres esté en todas las situaciones al margen de lo que diga la Real Academia Española (RAE) y ha recordado que el Tribunal de Cuentas tiene en su web un «diccionario» con términos que eviten «utilizar los masculinos o los femeninos», en relación al mencionado manual.

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Así lo ha manifestado ante la prensa minutos antes de pronunciar una ponencia sobre ‘El género en la agenda de Desarrollo Sostenible: objetivos y evaluación’, que se enmarca en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid en San Lorenzo de El Escorial, donde ha expresado que, pese a esa disensión, tiene un «enorme respeto» a la institución.

«A la RAE le tengo un respeto enorme, pero yo muchas veces digo que la RAE es eso: la RAE», ha indicado Chicano, quien también ha señalado que, «si hay fórmulas para que la visibilidad de las mujeres esté en cada momento, con palabras como ciudadanía» -en vez de ciudadano y ciudadana-, le parece que «es absolutamente razonable».

En este sentido, la presidenta de la comisión de Igualdad del Tribunal de Cuentas ha recordado que «el lenguaje lo van haciendo las sociedades» y ha añadido que es de la opinión de que «el lenguaje debe ser inclusivo». «Si el lenguaje no te incluye, no existes», ha apuntado en referencia a determinadas situaciones en las que el uso de la lengua acota a un solo sexo su uso.

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En concreto, Chicano explicado que, si en una clase mixta una maestra pregunta cuántos niños se van a apuntar al equipo de fútbol y de entre ellos que se levantan una niña, lo normal se ha convertido en pensar que no se refiere a ambos sexos, sino solo a los varones.

DESACONSEJA USAR LA @

Por el contrario, el Tribunal de Cuentas desaconseja la utilización del símbolo de la arroba -@- al final de la palabra para hacer referencia «a todos y todas» porque no es un signo lingüístico.

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El manual cuenta con cinco apartados y, además del relacionado con el término ‘Señorita’, recopila técnicas de redacción para evitar el lenguaje sexista, como el uso de sustantivos genéricos y colectivos; el uso de perifrasis; utilización de construcciones metonímicas; utilización del imperativo; uso de la forma pasiva; uso de formas no personales de verbo; y utilización de determinantes sin marca de género u omisión del determinante en el caso de sustantivos de una sola terminación.

En el segundo apartado, se recomienda insistir en la diferenciación del uso del masculino y del femenino en la designación de profesiones y actividades. El tercero, aconseja insistir en el posible uso del artículo en formularios, impresos y documentos administrativos tipo en los que no conocemos de antemano el género cuando no sea posible optar por una perífrasis (por ejempo: El/la auditor/a). El cuarto, pide que se eviten todas aquellas expresiones, en ocasiones innecesarias, que llevan a
uso excesivo del masculino.

El objetivo es, según apunta, acabar con el «androcentrismo», es decir, considerar a los hombres como sujetos de referencia y a las mujeres como seres dependientes y subordinados a ellos.

«A modo de conclusión podríamos decir que un lenguaje no sexista es aquel que: no nos confunde con su mensaje; incluye y hace visibles a ambos sexos; valora por igual a mujeres y a hombres; le da la palabra a todo el mundo», concluye el manual de la Comisión de Igualdad del Tribunal de Cuentas.

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