Ante la cuarta negativa de la titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia, María Isabel Rodríguez Guerola, de dejar en libertad o arresto domiciliario a Eduardo Zaplana, de acuerdo con el criterio de la Fiscalía que estima que existe riesgo de fuga y de destrucción de pruebas, la defensa del exministro de Trabajo y expresidente de la Generalitat Valenciana recurrirá ante la Audiencia Provincial.
Cuestión de humanidad
El recurso se basará en el «riesgo vital» en el que se encuentra Zaplana, según ha informado su defensa que dice acudir a la Audiencia solicitando «amparo» y «atendiendo al grave riesgo para la vida del paciente», ya que se trata de «una cuestión puramente humanitaria».
La familia del político ha declarado que «ya tendrá ocasión de defenderse de las acusaciones que se presenten contra él, pero aún no ha sido juzgado y ahora por razones puramente humanitarias, debería estar en un lugar que no ponga en peligro su vida. Es un derecho que asiste a cualquier ciudadano o ciudadana de nuestro país».
100% de riesgo
Hace una semana que se realizó la petición de excarcelación denegada por la instructora tras conocer el tercer informe médico que alerta del «deterioro acusado del estado general» del paciente, y que señala que la probabilidad «de presentar una infección grave con riesgo vital en los próximos tres meses es cercana al 100 por ciento».
La magistrada considera que el informe médico está basado en «opiniones y/o informes de prensa» y, por ello, según explica la defensa, no ha querido tener en cuenta el criterio profesional del facultativo.
Este informe, que fue enviado a la juez Rodríguez Guerola junto a la solicitud de la defensa, lo elaboró el doctor Guillermo Sanz, jefe de Sección de Hematología Clínica y de la Unidad de Trasplante Hematopoyético del Hospital La Fe de Valencia, tras la revisión que realizó al paciente el pasado martes.
El doctor Sanz, que realizó el trasplante de médula en su día al exministro, señalaba en el informe que «un retraso de horas en su diagnóstico y tratamiento adecuado comprometería seriamente su vida» y añadía que «al parecer las actualizaciones de tratamiento no se efectúan de forma inmediata debido a las carencias de personal facultativo del centro» de Picassent.
Otros informes coinciden en el riesgo sobre la vida de Zaplana
Según publica El Cierre Digital, existen otros informes que coinciden con el diagnóstico del hospital de La Fe en cuanto al «grave riesgo» que supone para el paciente.
El informe de la Clínica Médico Forense de Valencia, dependiente del Ministerio de Justicia, afirmaba el 30 de mayo pasado que “la permanencia del paciente en prisión, a pesar del tratamiento dispensado en ella, pone en grave riesgo su vida, por lo que se recomienda su salida de un lugar de las características de una cárcel”.
Además, como recoge este medio, en otro solicitado por la familia de Zaplana al doctor Guillermo García-Manero, jefe de Sección de Leucemia del Hospital Anderson Cancer Center de Houston, se constata que: “si el paciente recae, la tasa de mortalidad es cercana al 100%, dado que no hay tratamientos de rescate para estos pacientes”.
Historial de recaídas
Con anterioridad a su detención, el ex ministro ya fue ingresado en distintas ocasiones en el Hospital La Fe de Valencia, donde ha sido tratado de diversas complicaciones derivadas de la inmunosupresión a la que está sometido. En su historial, un rechazo localizado en el estómago, una neumonía vírica en diciembre de 2016, una trombosis venosa profunda en enero de 2017 y una bronquiolitis aguda en marzo de 2018.
Su mujer también con leucemia
Como revela El Cierre Digital, a la situación médica que vive Zaplana, se une la de su esposa, Rosa María Barceló Martorell, que se enfrenta también a una leucemia diagnosticada hace unos meses.
Además, la familia tiene los inmuebles y vehículos decomisados y las cuentas bancarias bloqueadas.
Tras 37 años de matrimonio, Eduardo Zaplana siempre ha estado respaldado por la figura de su mujer, hija de Miguel Barceló Pérez, peso pesado en el entorno empresarial de Benidorm y senador por Alicante por el PP durante 22 años, desde julio de 1986 hasta el año 2008, cuando cedió su puesto a su nieto Agustín Almodóbar Barceló.
Zaplana se encuentra en prisión provisional, comunicada y sin fianza desde el pasado 24 de mayo tras ser detenido en la ‘Operación Erial’ por presuntos delitos de blanqueo de capitales, malversación y prevaricación.