Es un hecho: La movilidad compartida es la gran olvidada de planes de anticontaminación y de la propia legislación española. Por eso las empresas líderes en movilidad compartida han pedido a los cuatro principales partidos políticos reunidos por BlaBlaCar, en la jornada sobre La movilidad compartida frente al cambio climático, que el proyecto de Ley de Cambio Climático no se olvide de contemplar los diferentes modelos existentes porque son parte de la solución.
El sector hizo hincapié en que la normativa defina claramente qué es coche compartido y movilidad compartida.
Consideran que la tecnología y la sociedad van por delante de la legislación y que España debe actuar en este sentido, al igual que países de nuestro entorno como Francia y Alemania.
En los distintos representantes políticos reunidos (PP, PSOE, Ciudadanos y Equo-Podemos) hubo un consenso claro en la conveniencia de que la futura Ley de Cambio Climático refleje esta realidad.
BlaBlaCar cifró en 70.000 las toneladas de CO2 ahorradas durante 2017 gracias al uso de su red social, el equivalente a las emisiones que producen 50.000 españoles en sus actividades de transporte en un año.

Esta jornada tuvo lugar días después de que se aprobase, a primeros de este mes de octubre, la nueva Ley de Medidas frente al Cambio Climático aprobada por el Pleno del Parlamento Andaluz con el objetivo de disminuir la emisión de gases con efecto invernadero, reducir el consumo de combustibles fósiles y fomentar la adaptación al cambio climático.
La Ley señala que, en materia de movilidad, se adoptarán medidas para “el fomento del uso del coche compartido” y, a su vez, incorpora la definición de esta forma de movilidad, aportando así claridad y seguridad jurídica para el sector.
De esta forma, Andalucía ha sido la primera comunidad autónoma española en fomentar el uso del coche compartido, en la línea de muchos de los países de nuestro entorno.
Según los expertos, la comunidad andaluza podría convertirse en referente en materia medioambiental para futuras legislaciones, tanto nacional como autonómicas.
La jornada fue inaugurada por el embajador de Francia en España, Yves Saint-Geours, que aseguró durante su intervención que “es necesario pensar en la movilidad compartida como en la solidaridad social. El cambio climático no necesita sólo soluciones por parte de políticos y empresas, la sociedad tiene que implicarse. Estamos en un momento crucial, las decisiones de hoy determinan la movilidad del mañana y necesitamos la colaboración de todos, incluida la UE”, finalizó.
Por su parte, Alicia Rubio Fernández, subdirectora general de Inspección de Transporte Terrestre, aseguró que “el transporte representa el 25% de los gases efecto invernadero en España y es la principal causa de contaminación en las ciudades”.
“Es necesario aplicar políticas de transporte y movilidad más ambiciosas, que pasen por el uso de energías alternativas, la multimodalidad y los avances que nos permita la tecnología”, aclaró.
Sin embargo, el fomento de medidas a favor de una movilidad sostenible presenta todavía muchas lagunas. Mientras tanto los datos son elocuentes. Un país como el nuestro está sufriendo 30.000 muertes prematuras a causa de polución del aire.
En Europa, las emisiones producidas por los medios de transporte alcanzan un índice de casi el 30% en el que, el vehículo privado, tiene más de la mitad del peso total. Su uso indiscriminado, le convierte en el principal enemigo de la lucha contra el Cambio Climático, sobre todo, si se tiene en cuenta los objetivos de descarbonización que se pretenden conseguir para 2030.
Al mismo tiempo, en ciudades grandes como Madrid, la puesta en marcha de iniciativas como Madrid Central, idea para eliminar el tráfico en el centro de la ciudad, ya de forma definitiva el próximo 30 de noviembre pretende crear impulsar un nuevo modelo de vida que mejore la calidad del aire, ha abierto un debate en la sociedad, con partidarios y detractores.

La movilidad compartida, una opción
Durante la primera mesa redonda, ‘La lucha contra el cambio climático, una Responsabilidad Social Compartida’ todos los participantes, tanto los diputados de los diferentes partidos políticos como las empresas, se mostraron a favor de incluir la movilidad en la legislación, y todos ven en el futuro proyecto de la ley del Cambio Climático, que previsiblemente entrará en el Congreso en el mes de diciembre, la oportunidad para hacerlo.
Coinciden en la necesidad de la colaboración público-privada y los partidos se muestran abiertos a debatir con las empresas.
Para Álvaro Zamácola, director de Operaciones de BlaBlaCar, “el fomento del coche compartido en la Ley de Cambio Climático andaluza ha sido un primer paso, pero es necesario definir un modelo que, en nuestro caso, ya utilizan 5 millones de españoles”.
En opinión de Sócrates Domínguez, director de comunicación de Bluemove, “lo principal es la definición de los conceptos como carsharing. Definirlos nos va a ayudar a legislar con cierta seguridad jurídica”.
Por su parte, David Bartolomé, director de desarrollo área sur de Europa de Car2Go, coincide en “la necesidad de definir bien esos conceptos y resalta que el papel de las empresas es representar alternativas”.
En su intervención Carlos Blanco, director de marketing y comunicación de Emove recordó que “Tenemos estudios que afirman que en 2030 el 95% de los ciudadanos utilizarán la movilidad como un servicio”.
En otras intervenciones los partidos políticos fijaron sus posiciones en este futuro proyecto de ley sobre Cambio Climático: Juantxo López de Uralde, diputado Equo-Podemos: “En esta legislatura habrá una ley del cambio climático ambiciosa y estoy seguro de que incluirá la movilidad compartida. Se necesita una ley global, se necesitan tanto políticas estatales como europeas”.
Por su parte, Óscar Gamazo, diputado PP: “No hay duda de que la movilidad compartida ha de estar presente en la futura Ley del Cambio Climático”. En otro momento de su intervención apuntaba «la paralización de Madrid Central porque es una medida impuesta«, la cual, afectaría a todos los residentes en la Comunidad de Madrid.
Para José Luis Martínez, diputado de Ciudadanos, “Hay que facilitar a los ciudadanos que lleguen a la movilidad compartida y crear un marco estable para que las empresas la puedan desarrollar y contemplarla en su política de inversiones”.
También respaldaba la idea de luchar contra la polución reconociendo el «problema de calidad del aire» y una legislación, que «siempre va un poco por detrás de la demanda social».
Ricardo García Mira, diputado del PSOE, cerraba la mesa señalando que “no podemos ir para atrás, hay que evolucionar con el compromiso y la implementación de políticas necesarias que permitan que esos compromisos se lleven a cabo y que se reduzcan las emisiones y se recupere la salud”. Al mismo tiempo apuntaba que el Gobierno abrirá un proceso de participación pública, para acercarse a la visión de las empresas.
¿Cómo reducir el dióxido de carbono?
En la segunda mesa redonda, ‘Iniciativas contra el Cambio Climático: desde el ámbito regional al europeo’, los ponentes coincidieron en la necesidad de tomar medidas para reducir la contaminación de dióxido de carbono.
“Necesitamos dar un salto disruptivo si queremos llegar a conseguir los objetivos marcados por las Instituciones Internacionales y para ello tenemos que implementar medidas más agresivas”, aseguró Isabel del Olmo, jefa del Departamento de Transporte del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, IDAE.
Por su parte, el director general de Adigital, José Luis Zimmermann, señaló que “los legisladores deben aprovechar las ventajas que ofrece la digitalización de la movilidad compartida y no dejar estos modelos fuera de las leyes, porque la movilidad compartida no excluye a nadie”.
Jaime Rodríguez de Santiago, general manager de BlaBlaCar para Iberia y Alemania coincidió con sus compañeros de mesa y añadió que “la tecnología y la sociedad nos han pasado por la derecha y por la izquierda, tenemos una oportunidad para luchar contra el cambio climático que no podemos dejar pasar”.

Rodríguez de Santiago señaló también, durante su intervención, que la plataforma de coche compartido ha elaborado un estudio sobre el impacto medioambiental de BlaBlaCar en los 22 países en los que opera y adelantó algunos de los puntos clave de un informe que estará disponible, al completo, en diciembre. “La media nacional de ocupación del vehículo está entre 1,5 y 1,7 personas.
En BlaBlaCar la tasa de ocupación media es de 3,3 personas por vehículo, lo que se traduce en un uso mucho más eficiente de los recursos provocando un impacto en el ahorro de emisiones de CO2”, aseguró Rodríguez de Santiago en referencia al informe.
Según este macro estudio, sólo en España, en 2017, los viajes en coche compartido con BlaBlaCar supusieron un ahorro de 70.000 toneladas de CO2. Esto es el equivalente a las emisiones anuales medias de transporte de 50.000 españoles.
Respecto a los datos sobre la relación que los usuarios de BlaBlaCar tienen con el coche, el informe señala que 9 de cada 10 pasajeros de BlaBlaCar cuentan con carné de conducir (el porcentaje más alto de los países analizados) y un 68% incluso cuenta con acceso directo a un coche personal.