La Guardia Civil esta investigando a una abogada de 52 años, natural de Valladolid y vecina de Logroño (La Rioja), donde ejerce, como presunta autora de dos presuntos delitos de estafa cometidos contra dos de sus clientes de avanzada edad.
La letrada ha sido detenida y puesta a disposición de la autoridad judicial.
La Guardia Civil ha informado hoy en un comunicado que durante el transcurso de las actuaciones, los agentes han localizado a otra presunta víctima de la abogada, una mujer de 70 años que requirió sus servicios para que le realizara la declaración de hacienda y posteriormente le asesorara en otros asuntos judiciales, por los que le cobró 40.000 euros entre minutas y provisiones de fondos para pleitear.
Ante las sospechas de que pueda haber más, los investigadores requieren de la «colaboración ciudadana».
La Guardia Civil solicita a las personas que consideren haber podido ser víctimas de estos hechos u otros de similares características que se pongan en contacto con los agentes del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil en Logroño, en el teléfono 941229900 de nueve de la mañana a dos de la tarde. La extensión es 2126.
Según ha informado el Instituto Armado, la operación, denominada «Apoderamiento», se inició en marzo, cuando en la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil en La Rioja se recibió un requerimiento del Juzgado de Instrucción número 1 de Logroño, en el que se instaba a abrir diligencias para el esclarecimiento de una denuncia de presunta estafa presentada por familiares de un hombre de 84 años.
El equipo de investigación constató que éste había contratado los servicios de una abogada para que le realizara la declaración de la renta.
Al finalizar este cometido la abogada convenció a su cliente para seguir asesorándolo en otros asuntos, requiriéndole para ello la entrega de 5.000 euros en concepto de honorarios y provisión de fondos, además de una transferencia de 15.000 euros realizada a una cuenta abierta ex profeso en una sucursal de Logroño, donde la abogada figuraba como autorizada y disponente del dinero, lo que le sirvió para, días después de su apertura, realizar un total de 11 reintegros en cajeros automáticos y en ventanilla por valor de 14.990 euros.
A su vez, consiguió que su cliente le firmara ante notario un apoderamiento preventivo para controlar todos sus bienes, muebles e inmuebles, que posteriormente fue revocado por la familia de este hombre.
