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El ciberestafador más buscado en España suplantó a la UCO y planeaba una estafa de un millón de euros en el «BlackFriday»

En la mayoría de los casos se trataba de compras fallidas de productos electrónicos como teléfonos móviles y videoconsolas

5 / 07 / 2019 13:52

Actualizado el 05 / 07 / 2019 13:58

El ciberestafador más buscado en España era un joven leonés de 23 años que residía en hoteles para evitar su detención y que, para mantener el férreo control sobre la organización que lideraba, suplantó a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.

Esta misma unidad policial lo detuvo cuando precisamente desde un hotel en Madrid preparaba una estafa de un millón de euros coincidiendo con el próximo BlackFriday en noviembre. 

Sobre el cerebro de la considerada como la mayor organización dedicada a las estafas a través de ventas de productos tecnológicos en Internet recaían más de 25 requisitorias judiciales de detención. Llegó a tener ingresos de 300.000 euros al mes.

El arresto de J.A.F. lo llevaron a cabo en un céntrico hotel de Madrid agentes de la Unidad de Delitos Telemáticos de la UCO en el marco de la ‘operación Lupin’, de la que ayer dio cuenta también la Policía Nacional, que cifró en al menos 2.400 el número de estafados a través de web fraudulentas.

En la mayoría de los casos se trataba de compras fallidas de productos electrónicos como teléfonos móviles y videoconsolas, aunque en verano el ciberestafador también ofertaba aires acondicionados o gasóleo de calefacción en invierno.

Lo hacía a través de web que utilizaban el logo de otras fiables para conseguir el engaño a través de transfererncias bancarias y, en algunos casos, el posterior robo y vaciado de cuentas de las víctimas. La UCO ha activado una página web para canalizar todas las denuncias de los afectados.

Junto al cerebro de la organización dedicada a la ciberestefa también ha sido detenido el informático responsable de toda la infraestructura de páginas web, en algunos casos operativas sólo durante días y bien posicionadas en buscadores de Internet, y el que se encargaba de las «mulas» que habrían las cuentas corrientes desde la que se canalizaban las transferencias bancarias, todo ello controlado por JAF.

Los tres han ingresado en prisión sin fianza por orden del Juzgado de primera instancia e instrucción número 4 de Requena.

Suplantó a la UCO y la Audiencia Nacional

De perfil violento, el cabecilla no dudó en hacerse pasar por la propia UCO y la Audiencia Nacional para amedrentar a un colaborador del que sospechaba que se había quedado con dinero de una estafa o incluso llegó a pagar a terceros para que le pegaran una palilza a uno de estos subordinados.

Los investigadores han comprobado que en múltiples ocasiones captaban a sus víctimas directamente en portales de compra-venta online para dirigirlas a sus propias web fraudulentas.

Ponen en valor la colaboración de Wallapop, una de las plataformas utilizadas de enlace para la treintena de web que han sido desactivas en la operación policial.

El ciberestafador perfeccionó su método y, tras conseguir que sus víctimas facilitaran su teléfono móvil durante el proceso de pago online, realizaba una llamada para invitarle a descargarse en su móvil una aplicación que supuestamente le permitiría hacer un seguimiento del pedido.

En realidad, el comprador estafado lo que hacía era facilitar el desvío de todos los mensajes SMS que recibía en su teléfono a un terminal del propio delincuente, que se hacía así con los códigos que envían los bancos para realizar la última confirmación antes de autorizar el cargo de una compra.

A algunas víctimas les llegó a vaciar sus depósitos bancarios. 

Sirviéndose de tecnología ‘contactless’, el cabecilla de la red asociaba las tarjetas de crédito de las cuentas de las mulas a sus terminales móviles, para ir extrayendo el dinero en cajeros automáticos en rutas realizadas por todo Madrid en las que adoptaba fuertes medidas de seguridad.

Esta práctica era repetida sucesivamente en un mismo día, llegando a acumular decenas de miles de euros en una sola jornada de actividad recaudatoria.

Según ha detallado la Guardia Civil, el líder de esta red no vivía más de una semana en el mismo lugar, siendo asiduo de hoteles y apartahoteles de Madrid, así como Las Rozas y Majadahonda. Uno de los integrantes de la red también le facilitaba viviendas en alquiler.

Fue en un hotel de la capital donde fue arrestado: aparte de material informático, se le intervinieron más de 50 teléfonos y 100 tarjetas SIM prepago identificadas a nombre de terceros.

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