Si podía existir todavía algún puente de entendimiento para que el PSOE y Unidas Podemos pudieran llegar a un acuerdo para evitar unas nuevas elecciones generales anticipadas, el próximo mes de noviembre, la celebración del Pleno extraordinario de hoy lo ha volado por completo.
El secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, Rafael Simancas, verbalizó, durante su intervención, lo que piensan de Unidas Podemos, el partido que lidera Pablo Iglesias: No son «de fiar».
Y la prueba es la celebración del citado pleno, que no habría sido posible sin el apoyo del grupo morado.
«¿Le parece normal que la pretendida ‘ministra’ Vera [en referencia a la intervención anterior de la portavoz de Unidas Podemos, Noelia Vera] sume sus votos a PP y Ciudadanos para traer una comparecencia de reproches a la ministra Calvo? No me parece normal. Tampoco me parece normal que hablen de ‘Calvini’. ¿Les parece normal esa broma? ¿De verdad son iguales Calvo y Salvini? ¿De verdad no tienen que revisar su esquema de amigos/enemigos? Un poquito», afirmó Simancas.
«¿Por qué lo hicieron? ¿Querían darnos una lección?», preguntó el socialista a la formación de Pablo Iglesias.
Pues lo que han aprendido los socialistas con esta actitud, ha avisado, es que Unidas Podemos no son «de fiar».
Y esta «lección», ha continuado, ya la había dado en la investidura fallida de Pedro Sánchez de julio pasado, y con anterioridad, en la de 2016.
Simancas ha dicho no entender qué busca Unidas Podemos con esta estrategia, con la que «pierde España, la izquierda y los españoles, que no tienen el Gobierno progresista que votaron, necesitan y merecen». «Dénle una vuelta», les ha invitado a hacer.
QUIEREN PACTAR MIENTRAS SE MANIFIESTAN EN CONTRA
El diputado socialista se ha permitido advertir a los de Iglesias de que no pueden pretender «ser gobierno y contragobierno a la vez, aspirar a formar parte de un gobierno y después recriminar a la vicepresidenta que exija a todo el mundo el cumplimiento de la ley, que es el fundamento del Estado de Derecho», ha señalado en relación con la actitud que Calvo ha tenido con el buque Open Arms.
Pero Simancas ha puesto otro ejemplo con la participación de Sánchez en la cena de clausura del G7 para ilustrar la falta de lealtad con el PSOE de la que hace gala Podemos, que aspira a pactar con el PSOE un gobierno de coalición mientras se manifiesta en la contracumbre del G7, ha argumentado.
Antes de bajar de la tribuna, ha sugerido que Podemos debería dejar la gestión del Gobierno al PSOE y abandonar la idea de la coalición.
«Una vez escuché a Pablo Iglesias que esto de gestionar el Estado no es muy sexy, que lo que de verdad tiene erótica es luchar contra el capitalismo. Que gestionen los socialistas, decía -y ha hecho una pausa-. Pues eso, señor Iglesias, pues eso».
Horas antes, Iglesias se había mostrado públicamente dispuesto a retomar la última oferta de gobierno de coalición que le hicieron los socialistas hace un mes y medio. Oferta que ya no está sobre la mesa.
Todo está en función de los «morados» acepten las 300 medidas que el presidente del Gobierno Pedro Sánchez va a poner sobre la mesa el próximo martes, de las que está excluida la participación de Unidas Podemos en el Gobierno de la nación.
De ello depende. Si dicen que no, nueva cita con las urnas en noviembre próximo.