La Asociación de Fiscales (AF) y la Asociación Profesional Independiente de Fiscales (APIF) no ven necesaria ni pertinente la modificación del sistema de oposición, que da acceso tanto a la carrera judicial como a la carrera fiscal, como propone el PSOE en su «Propuesta abierta para un programa común progresista», presentado el pasado martes por el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez.
La tercera asociación, la Unión Progresista de Fiscales (UPF), por el contrario, vería con buenos ojos una «mejora» del sistema actual, para que sea menos memorístico.
La AF y la APIF se alinean de esta forma con tres de las cuatro asociaciones de jueces –la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV) y Foro Judicial Independiente (FJI)– que ayer, a través de Confilegal, se pronunciaron en la misma dirección contraria a la del Partido Socialista.
Los opositores, tanto a la carrera judicial como a la carrera fiscal, tienen que estudiar los mismos 350 temarios y se someten a las mismas pruebas, unos y otros.
«El sistema actual de oposiciones es el más objetivo y funciona. No se presta a ningún tipo de nepotismo ni enchufes porque los tribunales que los examinan son colegiados, formados por 5 o 6 personas, y, además, se llevan a cabo en audiencia pública. La transparencia es máxima. Y hay que decirlo claro: hacer trampas en este tipo de oposiciones es muy difícil«, afirma Cristina Dexeus, presidenta de la AF.
«Las oposiciones aseguran que los que entran tanto en la carrera judicial como la fiscal han demostrado unos conocimientos del contenido de los temarios, imprescindibles para ejercer sus funciones. Lo que ahora se plantea es todo lo contrario», añade.
La presidenta de la AF se pregunta, también, «¿por qué se está hablando de cambiar el sistema de oposición a jueces y fiscales y no a abogados del Estado, notarios o registradores? ¿Quizá para que entren los que ellos quieran? Es preocupante. Lo que se necesita es fomentar becas».
Salvador Viada, miembro de la APIF y exportavoz de esta asociación, por su parte, considera que «la formación de jueces y fiscales no es un problema y, por lo tanto, no puede considerarse prioridad de ningún tipo. Y centrar la cuestión del ingreso en las carreras judicial y fiscal en un cambio de sistema de acceso proyecta la sensación de que ese es el problema. Eso es completamente erróneo. No es real«.
«El sistema que se propone, por lo que he podido leer en prensa, abre la mano a una subjetividad en el criterio de selección que es incompatible con la necesaria objetividad que tiene que tener la selección de cuerpos del Estado tan importantes. Esta oposición exige conocimientos, para empezar. Desde nuestro punto de vista se presenta, francamente, como desafortunado», señala Viada.