La Guardia Civil ha desarticulado en Castellón una red delictiva dedicada a cometer estafas patrimoniales tipo CEO, en la que suplantan la identidad de otra persona para obtener un beneficio económico, y estafas sentimentales, a través de Internet.
Según ha informado la Benemérita, en las conocidas como “estafas sentimentales”, los autores se configuran un perfil falso en redes sociales con el que conseguían, mediante engaños, enamorar a sus víctimas, estableciendo una relación sentimental virtual con ellas».
Explica que «una vez afianzada la relación, los estafadores dicen estar en problemas o cualquier otro pretexto para solicitarle ayuda económica a la víctima, alguna de las cuales han llegado a pedir varios préstamos para satisfacer las demandas de los ciberdelincuentes».
La Guardia Civil ha detenido a 25 personas y ha investigado a otras 4 por los supuestos delitos de estafa, organización criminal, blanqueo de capitales, falsedad documental y usurpación de identidad.
Según ha informado, ha detectado 18 identidades falsas, con las que daban de alta líneas telefónicas y productos financieros necesarios para la comisión de los delitos descritos.
Hasta el momento, ha detectado alrededor de 139 estafas por un valor de 1.332.340 euros que la organización habría cometido entre 2010 y 2019, aunque a día de hoy los investigadores continúan recibiendo nuevas denuncias de más perjudicados, aportadas por las autoridades policiales de distintos países.
La ‘operación Boden’, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de Toledo, ha sido desarrollada por agentes pertenecientes al Equipo de Delitos Informáticos y Telemáticos (Edite) de la Comandancia de la Guardia Civil de Castellón, con la colaboración de agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana de Comandancia de Toledo, del puesto principal de Valmojado (Toledo), del equipo de policía judicial de las localidades madrileñas de Pinto, y Las Rozas, y de la Unidad Técnica de Policía Judicial.
Los investigadores han localizado víctimas en Malta, Kenia, China, Alemania, Austria, Lituania, Suiza, Dinamarca, Italia, Barbados, Francia, Estados Unidos, Egipto, Brasil, Canadá, Nueva Zelanda, Turquía, Rusia, Bélgica, Finlandia, Reino Unido, Republica Checa, Tailandia, Irán, España, India, Jordania, Polonia, Suecia, Uganda y Nigeria.
Por ello, la Guardia Civil ha contado con la colaboración de las autoridades policiales de estos países, canalizadas a través de Interpol y Europol, gracias a lo cual ha podido acceder a las denuncias presentadas por los perjudicados.
Según ha informado la Benemérita, la operación se inició tras la denuncia de un representante de una conocida empresa de cerámica de Castellón, en la que ponía en conocimiento que uno de sus clientes, una empresa localizada en Barbados (EE UU), había recibido un email con los datos de cobro de una factura pendiente con la empresa cerámica por un importe de 27.383,12 euros y que la estadounidense hizo efectiva mediante transferencia de pago en la cuenta bancaria aportada en el email que había recibido.
Posteriormente se dieron cuenta de que habían sido víctimas de una estafa tipo CEO, ya que la cuenta aportada no correspondía con la empresa cerámica de Castellón, por lo que los autores, suplantando a la misma, habían enviado el email con el fin de obtener el dinero de la deuda pendiente de la empresa de Barbados.
A lo largo de la investigación, la Guardia Civil constató que la organización investigada «además de estafar a empresas, también realizaba las conocidas como ‘estafas sentimentales'».
La Benemérita ha informado que la mayor parte de los miembros de la red residían en Móstoles (Madrid), donde captaban a las conocidas como “mulas económicas”, que se encargaban de recibir el dinero negro de terceros, para posteriormente y tras una compensación económica acordada, blanquearlo y devolverlo a la organización.
Ha investigado más de 173 cuentas bancarias de entidades nacionales utilizadas por esta red para transferir el dinero obtenido de las estafas entre sus miembros.
En los registros llevados a cabo en las localidades toledanas de Valmojado y Casarrubios del Monte, se ha intervenido dinero,
material informático, telefonía y dispositivos de almacenamiento. Tras analizarlos, los agentes han localizado gran cantidad de documentos y programas informáticos que utilizaban para cometer las estafas.
Para evitar posibles estafas patrimoniales tipo CEO, la Guardia Civil recomienda que ante la recepción de notificaciones en
las que se modifique el patrón de las facturas de pagos y cobros, se contraste con el proveedor final.
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