PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El Gobierno retoma de nuevo el proyecto de ‘sandbox’, o entorno desregulado, en el sector financiero tras el parón electoral

La puesta en marcha del 'sandbox' permitirá generar 5.000 empleos más en los próximos dos años y atraerá 1.000 millones adicionales de inversión
|

El Consejo de Ministros aprobó este martes el proyecto de Ley para la creación de un ‘sandbox‘ o espacio controlado de pruebas, para acompañar la transformación digital del sistema financiero. Se trata de retomar la propuesta de hace algo más de un año frenada por el parón electoral.

Con esta iniciativa se establece un entorno jurídico adecuado para garantizar que el proceso innovador en el ámbito financiero se desarrolle de forma eficaz y segura para los usuarios.

España se suma a otros países que cuentan con sistemas similares para acompañar la transformación digital del sistema financiero y da respuesta a las recomendaciones de diversas instituciones y foros internacionales.

Desde Confilegal hemos pedido a varios expertos que nos den su opinión sobre esta iniciativa legislativa que vuelve a activarse.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Para Jaime Bofill, socio de Hogan Lovells, el citado anteproyecto “tiene como medida estrella, que no la única, la inclusión en nuestro ordenamiento de un ‘sandbox’ regulatorio. Esto se lleva esperando por el sector desde principios de 2018, pero no por tardío deja de ser eficaz, innovador y valiente”.

A su juicio, “es eficaz porque ha recogido lo mejor de otros ‘sandbox’ que ya están en funcionamiento, no solo el brillante ‘sandbox’ de la FCA sino también el de Singapur, Australia o Hong Kong. La experiencia de otros países que llevan utilizando esta herramienta desde 2016 ha servido y ha sido tenida en cuenta”.

También cree que es “innovador porque supone una revolución en el sector financiero y va a permitir que proyectos financieros de muy alto nivel que se habían aparcado por no encajar exactamente en la ley ahora podrán ver la luz”.

PUBLICIDAD

Bofill recuerda que “el ‘sandbox’ ha sido diseñado para acoger proyectos financieros basados en la tecnología, que supongan una novedad y que pretendan el beneficio del mercado, de los consumidores o del sistema financiero en general”.

Y es valiente, o incluso ambicioso, porque recoge un doble ámbito: un ‘sandbox’ de exención y otro de no sujeción. El ‘sandbox’ de exención permite a las entidades que no cumplan exactamente todos los requisitos legales para ejercer una actividad regulada actuar bajo el paraguas de la administración sin tener una licencia en primera instancia, siempre y cuando su proyecto sea innovador y esté basado en la tecnología”.

El “sandbox” de no sujeción, continua, “permite la presentación de proyectos, innovadores y basados en la tecnología, no regulados en absoluto por la regulación actual, por lo que el límite es el cielo desde este punto de vista (aunque habrá que ver qué límites se imponen por nuestros supervisores a los proyectos que efectivamente se presenten en la primera ventana)”, apunta.

PUBLICIDAD

Para que este macro proyecto se ponga en marcha es necesario que ahora el parlamento lo tramite y apruebe, antes de su publicación definitiva en el BOE.

PUBLICIDAD

“Una tramitación rápida y sin incidentes sería de agradecer por todos, tanto por el sector financiero más tradicional como por el mundo ‘Fintech’, que conocen el proyecto y esperan que se apruebe cuanto antes sin ninguna restricción adicional”, señala este experto.

“Pocas veces una norma ha provocado mayor consenso en el sector y en todos los ámbitos, por lo que un retraso adicional no sería comprensible ni adecuado”, comenta Jaime Bofill.

Asimismo, destaca “el buen fin de esta norma, porque exige la dotación de recursos a los tres supervisores implicados: Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores y a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y, por supuesto, al regulador al cargo, que no es otro que el Tesoro”.

“Si no se les otorgan los medios adecuados a estas entidades públicas, el ‘sandbox’ no funcionará debidamente y tras las expectativas creadas y la gran calidad de la norma aprobada esto sería inaceptable”, advierte.

PUBLICIDAD

Posiciona a España como referente ‘FinTech’

Para Mónica Rodríguez, ‘open innovation specialist’ de la consultora ‘Finnovating‘, responsable del área ‘LegalTech’ y de los proyectos de la compañía en torno al ‘sandbox’, la aprobación del anteproyecto de ley que lo regula “es una gran noticia porque puede posicionarnos a nivel internacional como uno de los países con más innovación financiera y potenciar el ecosistema ‘FinTech'”.

A su juicio “uno de los grandes retos es dotar a los supervisores de recursos para que esto sea una realidad. Se ha hecho público que el Tesoro contará con un equipo formado por ocho personas, pero necesitarán contar con equipos específicos, formados en la materia y con recursos adaptados para poder trabajar de la mano de los proyectos”.

Para Rodríguez “el ‘sandbox’, además debe ser considerado como un espacio no solo para las empresas ‘FinTech’, sino también de colaboración con las grandes compañías de la industria para lanzar iniciativas que llevan mucho tiempo intentando desarrollarse en España pero que, tras la incertidumbre política de los últimos meses, estaban planteándose salir del país”.

En su opinión “la creación e implementación de los ‘sandbox’ regulatorios cumplen los cuatro grandes objetivos que cualquier país que quiera liderar la innovación financiera debe llevar a cabo. El primero, el control de la sostenibilidad financiera y minimización de riesgo, teniendo los supervisores cerca de la innovación para ver cómo puede desarrollarse dentro de los marcos existentes o, en su caso, crearlos a medida”.

También cree importante la “mitigación y adaptación de la carga regulatoria que han de soportar proyectos innovadores y que, a su vez, pueden comprometer su viabilidad, facilitando a los organismos supervisores y reguladores que puedan comprender, de primera mano, en qué consisten estas nuevas actividades”.

Otras cuestiones que destaca es que en el futuro ‘sandbox’ “creará un espacio ideal para fomentar el desarrollo la innovación abierta y la colaboración entre el sector tradicional y las ‘FinTech’ e ‘InsurTech’, además ayudará a atraer el emprendimiento e inversión internacional”.

A juicio de esta experta “la implantación de un ‘sandbox’ en España implicaría múltiples ventajas para el desarrollo del sector ‘FinTech’ e ‘InsurTech’ destacando, entre ellas, el crecimiento del sector al contar con una regulación adaptada y adecuada a las entidades que se encuentran en estados de desarrollo o maduración”.

La implementación de dicho ‘sandbox’ permitirá que algunas de las empresas ‘FinTech’ e ‘InsurTech’ disfruten del periodo de prueba para que puedan ir alcanzando los requisitos de obtención de una licencia ordinaria gradual y progresivamente.

Estos modelos de negocio crecerán de forma segura y dentro de la legalidad”.

También cree que con la aparición de este nuevo escenario “se logrará una concentración del talento en España, así como una mayor atracción internacional tanto a nivel jurídico, como económico y de inversión. Además, no solo ayudará a las ‘startups’ en particular, sino a las empresas ya asentadas en el mercado, mejorando su enfoque a nivel de organización”.

Por último, Rodríguez ve en la llegada del ‘sandbox’ la oportunidad de que se incremente “la oferta y la calidad de servicios ‘FinTech’ e ‘InsurTech’, creando una competencia efectiva en el mercado. Esto repercutirá en el consumidor final, ya que al existir más competencia, se abaratarán los precios y se mejorará el servicio, desembocando así en un beneficio social y, por lo tanto, de interés público”.

Un Sandbox necesario

Para Fernando Zunzunegui, abogado especializado en regulación financiera y sectores regulados “probar los nuevos productos financieros con clientes finales sin sujeción a la regulación financiera es arriesgado. La regulación debe adaptarse a ‘Fintech’ sin crear zonas grises”.

Considera que “para el aprendizaje del supervisor hubiera bastado con facilitar el contacto en foros de innovación, pero en ocasiones somos imprudentes para no ser tachados de anticuados. Con ‘sandbox’ el gobierno sigue la moda”.

Este experto recuerda que “más de 50 países ya han adoptado este modelo de desregular las finanzas. Todos contentos con lo políticamente correcto. AEFI, la asociación que agrupa a las empresas ‘Fintech’, ya tiene su banderín de enganche. Promete inversiones millonarias y miles de empleos. La patronal bancaria ya tiene una palanca para imponer sus protocolos”. También señala que “hasta las asociaciones de consumidores celebran el acceso a productos financieros ‘low cost’”.

A su juicio, “’sandbox’ es un paso arriesgado. Es un reto para los supervisores financieros. Por vez primera bajan a la arena para compartir con la industria el lanzamiento de productos financieros. Pasan a seleccionar unos proyectos y excluir otros”.

Al mismo tiempo “dejan de aplicar toda la regulación financiera, asumen un riesgo reputacional y una responsabilidad patrimonial. Es difícil que los consumidores perjudicados por las pruebas no pretendan ser reparados por el supervisor que ha monitorizado el proyecto fracasado”, destaca Zunzunegui.

En su opinión “con ‘sandbox’ introducimos un elemento perturbador en el sistema financiero con la esperanza de ser más competitivos. Queremos equipararnos a los mercados financieros más maduros, con reguladores más experimentados. Saltamos al terreno de juego de la primera división sin estar preparados”.

Además, recuerda que “tiene la potencia de transformar la regulación y supervisión financiera y de acercarla a la que rige el mundo de la salud, con laboratorios y ensayos clínicos”.

Desde su perspectiva, “para tener éxito en esta ‘terra ignota’ necesitamos voluntad política. Si apostamos por ‘sandbox’ hay que ser coherentes y dotarlo de recursos. ‘Sandbox’ debe crearse con un presupuesto suficiente y con personal especializado en finanzas, protección de datos y nuevas tecnologías”.

Zunzunegui recuerda que es “una herramienta cara e intensiva en recursos humanos. El Tesoro promete ocho personas para poner en marcha la maquinaria. Son necesarias diez veces más”. Por eso cree que hay que dotar al ‘sandbox’ español de los medios necesarios para abrir nuestro mercado a la competencia”.

Para este jurista hay que “superar los compartimentos estancos. Avancemos decididos hacia una banca abierta y competitiva, con reguladores implicados”.

En su última reflexión comenta que “es fácil decir que con ‘sandbox’ España se sitúa en la vanguardia tecnológica. Lo difícil es ponerlo en práctica y hacer del ‘sandbox’ español una herramienta eficaz para promover el desarrollo financiero en un ambiente seguro. Ahora, ya no hay excusas. ¡A trabajar!”.