Josep Maria Jové, la mano derecha de Oriol Junqueras cuando éste era vicepresidente de la Generalitat y consejero de Economía, el hombre en cuyo poder fue encontrada la hoja de ruta hacia la independencia –el documento conocido como «Enfocats»– y la agenda Moleskine, con todas las reuniones de los conjurados, se acogió ayer a su derecho a no declarar ante la magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJCat), María Eugenia Alegret Burgués.
Jové, actualmente diputado de ERC en el parlamento autonómico, está imputado por los supuestos delitos de desobediencia, malversación de fondos públicos y revelación de secretos por su participación en el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017.
Fue durante el registro de su despacho, como secretario general de Vicepresidencia y economía de la Generalitat, ordenado por el desaparecido magistrado titular del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez Sunyer, cuando se hallaron dichos documentos que resultaron fundamentales para la condena de su jefe, Oriol Junqueras, y del resto de los procesados, en el juicio del Tribunal Supremo.
Junto con Jové fue a citado a declarar el también diputado y exsecretario de Hacienda, Lluís Salvadó, que también tomó la misma postura.
Salvadó también está acusado de los mismos delitos que investiga la instructora del caso, y ex presidenta del TSJCat, competente, por ser los dos diputados autonómicos.
La ERC, en un comunicado posterior, «explicó» que los dos habían optado por no declarar «para denunciar que su caso forma parte de la causa general contra el independentismo».
Asimismo, consideran que en la causa no hay proporcionalidad, que los procesados están indefensos y que se han vulnerado sus derechos fundamentales y de garantías procesales para un juicio justo.
Los imputados Jové y Salvadó han denunciado «la criminalización del Estado contra el independentismo y la disidencia política», y han criticado la petición de una fianza de 4,1 millones de euros.
Mantienen que «organizar un referéndum no es delito» y defienden «la autodeterminación como herramienta política para desatascar el conflicto con el Estado».
Jové formó parte de la comitiva de ERC que se reunió con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en La Moncloa.