La Casa del Rey ha informado hoy que Felipe VI ha renunciado formalmente a la herencia de don Juan Carlos de Borbón, «que personalmente le pudiera corresponder».
Asimismo, ha anunciado que ha suprimido la asignación que el Rey Emérito tiene asignada en los presupuestos de la Casa Real y que asciende a 194.232 euros anuales, de acuerdo con un comunicado hecho público por la Casa de S.M. el Rey.
El Rey también renuncia a «cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona».
En el comunicado de la Casa Real se recuerda el discurso de proclamación que pronunció el 19 de junio de 2014 cuando asumió la corona, cuando dijo que «Hoy, más que nunca, los ciudadanos demandan con toda razón que los principios morales y éticos inspiren –y la ejemplaridad presida– nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un
servidor de esa justa y legítima exigencia de los ciudadanos».
En coherencia con esas palabras, don Felipe ha tomado esa decisión.
Este declaración de renuncia no tiene ninguna validez jurídica antes de que haya fallecido don Juan Carlos, de acuerdo con el artículo 991 del Código Civil. Se trata de un compromiso público que adquiere el Rey Felipe VI cuando llegue ese momento.
UNA NOTICIA DE THE TELEGRAPH ES EL ORIGEN DE ESTA DECISIÓN
Las informaciones publicadas ayer por «The Telegraph» londinense, en las que dice que «el Rey de España se ha visto envuelto en una disputa sobre las irregularidades financieras de su padre después de que se le relacionara con un fondo secreto que ha suscitado dudas sobre el patrimonio de la familia real», han provocado esta respuesta de la Casa Real.
«‘The Telegraph’ puede revelar que el Rey Felipe, de 52 años de edad, es nombrado como beneficiario de un fondo extraterritorial que contiene un regalo de 65 millones de euros de Arabia Saudita dado a su padre cuando estaba en el trono», añade el periódico británico.
Don Felipe figura como beneficiario de su padre en dos fundaciones de su padre que están siendo investigadas en Suiza por los supuestos delitos de blanqueo de capitales.

La primera fundación lleva por nombre Lucum, y fue creada en 2008 para ocultar el regalo de 100 millones de dólares (90.215.469 euros al cambio actual) que Arabia Saudita le abría hecho. Dichos fondos aparentemente fueron transferidos a Corinna Larsen en septiembre de 2012.
La segunda fundación, Zagatka, fue, al parecer, utilizada por don Juan Carlos para pagar su vuelos y gasto un total de 5 millones de euros.
LUCUM
Sobre esta fundación la Casa Real informa que recibió una carta fechada el 5 de marzo de 2019, cuyo remitente era el despacho de Abogados Kobre & Kim, de Reino Unido, en el que «sin ninguna justificación documental de su supuesta designación como beneficiario de la ‘Fundación Lucum'» se le informaba que su padre le había hecho beneficiario de esos fondos en el momento en que falleciera.
El Rey respondió a dicho despacho, mediante escrito, el 21 de marzo de 2019, explica la Casa Real, que no designaría ni representante legal para tal fin.
Don Felipe, dice el comunicado, compareció ante un notario el 12 de abril de 2019 para dejar claro que había enviado una carta a su padre advirtiéndole de que si era cierta su designación, o la de la princesa de Asturias, como beneficiarios de dicha Fundación, suprimiría su asignación y renunciaría a cualquier derecho que pudiera corresponderle en relación con la Fundación Lucum.
EL REY EMÉRITO NO INFORMÓ A SU HIJO SOBRE LAS DOS FUNDACIONES
En el mismo comunicado, se incluye una declaración del Rey Emérito en la que dice que en ningún momento informó a don Felipe de la existencia de ambas fundaciones y que ha designado al abogado Javier Sánchez-Junco Mas para, en el ejercicio de su derecho de defensa, responda legalmente de las informaciones que se publiquen y que puedan afectarle.
