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Luces y sombras de Hispabot COVID-19, el asistente virtual creado por el Gobierno

Luces y sombras de Hispabot COVID-19, el asistente virtual creado por el Gobierno

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13/4/2020 02:30
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Actualizado: 13/4/2020 12:12
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Desde hace unos días Hispabot COVID-19 es el asistente virtual que, a través de Whatsapp, nos aclara las dudas que los ciudadanos tengamos sobre coronavirus.

Durante las 24 horas, y gracias a la inteligencia artificial y al lenguaje natural, ofrece respuestas inmediatas a las dudas de los ciudadanos. Es información oficial para frenar bulos y fake news.

El sistema, testado con más de 200 preguntas que se pueden formular de 1.000 maneras diferentes, emplea información procedente de fuentes del Ministerio de Sanidad y otros organismos oficiales relativa a síntomas de la enfermedad, medidas de prevención, cifras actuales, teléfonos de contacto, entre otras.

Esta iniciativa, que se suma a la aplicación y web de autodiagnóstico lanzada también por el Gobierno con el mismo motivo, quiere contribuir a reducir la presión sobre las líneas de atención telefónicas sanitarias.  La aplicación cuenta con la ayuda de Fundacion ONCE que la hace más accesible.

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Para Susana González, socio en Elece Legal, experta en privacidad y ciberseguridad, “el Gobierno ha decidido implementar el ‘chatbot’ Hispabot COVID-19 a través de la API de Whatsapp Business porque es una de las empresas de procesamiento de ‘big data’ más importantes del mundo y sus ‘chatbots’ son precisos y aprenden rápido, son más baratos y más rápidos que integrar en una web el desarrollo de un chatbot propio diseñado pensando en asegurar la privacidad y la seguridad. No veo otra causa”.

En cuanto a los riesgos, algunos de los cuales ha comentado esta abogada desde su cuenta de Twitter “nos tenemos que olvidar de que es una herramienta para chatear. Su usabilidad no va más allá de unas ‘FAQs’. De hecho, le preguntas por el tratamiento de datos y la política de privacidad y medidas de seguridad y no te responde o te responde cualquier otra cosa”.

Esta experta señala que ha hecho “la misma prueba con el mismo Hispabot COVID-19 de la página del Gobierno de la Rioja y hace exactamente lo mismo. Ahí sí se jacta al comienzo de decir que almacena conversaciones anónimas para aprender pero no datos personales”.

Susana González es socio en Elece Legal, experta en privacidad y ciberseguridad.

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González indica que “si le preguntas por las cookies que instala en los dispositivos de los usuarios te dice que no sabe y, obviamente, hay ‘cookies’ y otras tecnologías de ‘tracking’ que sí recogen datos personales, para empezar desde la IP, geolocalización, etc”.

En su opinión, este tipo de ‘chatbots’ son una herramienta de investigación masiva en provecho de alguien, y los ciberdelincuentes pueden ser parte de ese alguien.

Para esta experta este “’chatbot’ es una mina de oro para ataques de ingeniería social (analizan las preguntas de las personas para darle respuestas y aprenden de ello); recopilan una ingente cantidad de información personal (la que dé el usuario voluntariamente y los metadatos obtenidos de la conexión a través del dispositivo móvil), que es un caramelo para los ciberdelincuentes”.

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Además, “Whatsapp Business para ‘chatbots’ de este estilo es de por sí vulnerable, siendo este sistema de mensajería del mismo grupo empresarial que Facebook, ya sabemos que no tienen buena fama en cuanto proteger la privacidad y la seguridad de los datos personales de los usuarios, recordemos toda la problemática causada con Cambridge Analytics”, advierte.

Sobre el funcionamiento destaca que “para chatear con Hispabot COVID-19 tienes que registrar el teléfono en tu móvil y abrirlo en whatsapp. No hay más información propia del gobierno de España sobre privacidad y seguridad”.

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“Si quieres saber algo sobre esto, te lleva al tratamiento que, de esa información, hace Whatsapp, quien aunque se ampara en el cifrado extremo a extremo, anuncia que comparte información con las empresas de su grupo”, comenta esta experta.

En cuanto a la privacidad en el uso del Whatsapp “lo que los usuarios no saben es que, aunque las conversaciones estén cifradas extremo a extremo, Whatsapp almacena una enorme cantidad de metadatos de las conversaciones a través de sus servidores”.

Desde esta perspectiva, “podrían llegar a conocer con relativa facilidad las mismas al tener acceso a información del tipo (fecha y hora, número de teléfono e IP de emisor y receptor, geolocalización, datos personales de emisor y receptor, duración de la conversación, tipo de mensajes intercambiados, longitud de cada mensaje y tiempo que se tarda en contestar, en escribir, pulsaciones en la pantalla, etc.)”.

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Esta experta indica que “WhatsApp además almacena las bases de datos de las conversaciones (aunque asegura almacenarlas cifradas) y la copia de todos los archivos enviados y recibidos”.

“El problema es que esa copia está en abierto, es decir al alcance de cualquiera que tenga acceso al dispositivo por la vía que sea. Se almacena en una carpeta local dentro del dispositivo y, aunque borremos el archivo original, la copia permanecerá en el dispositivo hasta que se formateé y restaure a fábrica”, apunta González.

Un «chatbot», básicamente, es un programa informático con el que es posible mantener una conversación, tanto si queremos pedirle algún tipo de información o que lleve a cabo una acción. El Hispabot COVID-19 realiza esas funciones a la perfección.

En el caso de vídeos y/o imágenes que a priori podrían enviarse a través de ese chat de Whatsapp “las almacena por duplicado, la miniatura de la vista previa y el archivo original. Para eliminar cualquier rastro de esa imagen enviada tendríamos que eliminar expresamente la imagen en sí, la conversación y, en la carpeta de WhatsApp del dispositivo, la miniatura y la imagen enviada/recibida”.

Gonzalez destaca que “WhatsApp garantiza que no lee las conversaciones, pero nada le impide acceder a la carpeta íntegra de la app en nuestro dispositivo (a la que accede, por ejemplo, para actualizar, ya que comprueba qué archivos tenemos y cuáles tiene que modificar, por ejemplo)”.

Y advierte que “siendo que Facebook admite leer conversaciones privadas y ver las imágenes de sus usuarios, tanto en sus perfiles como en sus conversaciones de Messenger, lo más fácil es que acceda también a todo lo almacenado en esa carpeta de whatsapp”.

Como conclusión “no creo que un ‘chatbot’ de whatsapp sea lo más proporcionado, ya que ni se informa a los usuarios que el tratamiento de sus datos va a ser el que diga Whatsapp, ya que el gobierno no informa absolutamente de nada, metes el teléfono y le escribes y listo”.

Una aplicación divulgativa razonablemente segura 

Para Borja Adsuara, abogado y profesor de derecho digital “hay que darse cuenta que un ‘chatbot’ de preguntas y respuestas, donde no hace falta identificarte, regulado en

Borja Adsuara es abogado y profesor de derecho digital.

una orden ministerial, donde se regula esta aplicación informativa y el estudio de movilidad que se hará con posterioridad. No están relacionadas pese a que están publicadas en la misma Orden”.

La aplicación tanto en ‘chatbot’ como web lo que quiere es “descongestionar los teléfonos de información existente y hacer una evaluación de tu estado de salud con esas respuestas. En principio no le interesa tu vida, solo quiere contestar las dudas del ciudadano sobre el coronavirus. Solo se pide en qué Comunidades Autónomas te encuentras como usuario para dirigirte a ella. Hay que darse cuenta que las competencias sanitarias están transferidas”.

Sobre el uso de Whastapp recuerda que es un canal informativo de uso masivo “la propia AEPD tiene un canal de este tipo. Son preguntas y respuestas muy concretas y creo que hay una razonable gestión de la privacidad. Se trata de informar de los síntomas de una enfermedad y emplear un canal de uso de la población como es éste. El afán divulgativo es importante”.

 Adsuara recuerda que la seguridad cien por cien no existe en ninguna aplicación informática “las cosas deben ser razonablemente seguras y proporcionales para el objetivo que se persigue. Una aplicación de ‘chatbot’ no le das datos al médico. Es simplemente para preguntar las dudas y que la aplicación te pueda decir si tienes o no el virus. En la Orden Ministerial deja claro que no sustituye el diagnóstico de cualquier profesional médico”

Nuestro interlocutor reflexiona sobre el momento actual “un dato de salud ahora tiene importancia por el momento que vivimos, pero en el momento que pase la pandemia poca utilidad hay realmente en dichos datos. Los datos no son fotos fijas, si no se actualizan no valen para nada con posterioridad”.

También señala que es imposible saber con seguridad total qué va a pasar con nuestros datos.

No debe sustituir al médico profesional

Para Laura Davara, socia de Davara & Davara, doctora en Derecho y Experta en TIC, «el Gobierno está haciendo uso de todos los medios que tiene a su alcance con varios fines: por un lado, intentar tranquilizar a los ciudadanos ofreciendo información fiable y así, de paso, luchar por erradicar las denominadas ‘fake news».

Junto con ello “cree que intenta descongestionar el teléfono de atención para usuarios que tengan sospecha de estar infectados por el Coronavirus y, por último, para intentar que nuestros hospitales no colapsen. Aunque, claro está, WhatsApp no puede sustituir, en ningún caso, una atención médica profesional”.

En cuanto a los riesgos “son los mismos que el uso de WhatsApp (-recordemos: propiedad de Facebook) con otros fines y, en general, de las aplicaciones que utilizamos. El riesgo es que se haga un uso ilícito de nuestros datos”.

Para esta jurista “hay que tener en cuenta, en todo caso, que el uso del canal de WhatsApp es voluntario. Mi recomendación es leer la política de privacidad antes de apuntarse al canal de WhatsApp y, en caso de detectar un uso inadecuado de nuestros datos, interponer una denuncia ante la Agencia Española de Protección de datos”.

A su juicio, “lo realmente importante es quién está accediendo a esa información y qué se va a hacer con ello cuando hayamos logrado vencer al Virus, de qué manera se va a guardar, durante cuánto tiempo se va a conservar, quién va a poder acceder, con qué finalidades se van a utilizar”.

“En todo caso, la Agencia Española de Protección de Datos va a jugar un papel protagonista y, sin duda, estará al tanto para proteger y defender el derecho de protección de datos de todos los ciudadanos -tanto los que hayan usado este canal de WhatsApp como los que no”.

Laura Davara es socia de Davara & Davara, doctora en Derecho y Experta en TIC.

Davara recuerda que en la política de privacidad de WhatsApp –política que aceptamos al descargarnos y hacer uso de la aplicación– indican que “Formamos parte de las empresas de Facebook. Por lo tanto, WhatsApp recibe información de las empresas de Facebook y también comparte información con ellas”.

En cuanto al riesgo de ciberataques esta experta señala que tiene el mismo riesgo “ que cualquiera de las otras aplicaciones que estamos utilizando a diario, con la salvedad de que, al pertenecer a una enorme corporación como Facebook, son varios los miles de millones que invierten en ciberseguridad. Pero ni la mayor de las inversiones puede asegurar la “inmunidad” frente a un ciberataque”.

La reflexión final de esta experta es que “la normativa de protección de datos sigue vigente y hay que respetarla, el Coronavirus no ‘mata’ el derecho de protección de datos de los ciudadanos”.¡

Para Davara, “respetando la normativa, creo que hay que hacer uso del enorme valor que puede aportar para luchar contra esta pandemia técnicas como el ‘Big Data’ o la inteligencia artificial”.

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