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Un 36 % de los pacientes por COVID-19 presentan sintomatología y afectación neurológica, según un macro estudio

Más del 36 % de los pacientes existían síntomas neurológicos, siendo los más frecuentes mareo (17 %), cefalea (13 %), pérdida de gusto (6 %) y olfato (5 %), según el macroestudio chino.
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Apenas han transcurrido unos meses desde que informasen de numerosos casos de una neumonía de origen desconocido que estaban siendo diagnosticados en la ciudad de Wuhan.

Poco podíamos imaginar entonces que se trataría de un virus que afectaría millones de personas a lo largo de todo el planeta, provocaría cientos de miles de muertos y cambiaría durante mucho tiempo nuestra economía y nuestra forma de vida.

Como informa Pedro Bermejo, médico especialista en neurología y daño cerebral adquirido, aunque el cuadro clínico de la COVID-19 es fundamentalmente respiratorio, en muchos casos se han descrito otros síntomas, como cefalea, problemas del olfato y del gusto, afectación de los nervios periféricos y dolores musculares.

De hecho, según los registros español, chino y de otros países europeos, el porcentaje de pacientes infectados por el SARS-CoV-2, el virus causante de la COVID-19 produce síntomas neurológicos en más de un tercio de los casos.

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MAREOS, CEFALEAS, PÉRDIDAS DE GUSTO Y OLFATO

Concretamente el primer estudio en China realizado a gran escala mostró que en más del 36 % de los pacientes existían síntomas neurológicos de uno u otro tipo, siendo los más frecuentes mareo (17 %), cefalea (13 %), pérdida de gusto (6 %) y olfato (5 %).

Además, se incrementaba el riesgo de ictus, bajo nivel de consciencia y afectación muscular.

Estos mismos síntomas se han descrito como las manifestaciones más frecuentes en los estudios europeos que han replicado los registros chinos, con la única diferencia importante que la pérdida del olfato (anosmia) y la pérdida del gusto (hiposmia) se han descrito enormemente, hasta en un 85,6 % y un 88 % respectivamente.

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Por ello, algunas sociedades científicas como la Sociedad Española de Neurología han recomendado incluir la anosmia como síntoma neurológico frecuente de la COVID-19.

Posiblemente los registros chinos pasaron por alto estos síntomas al tratarse al tratarse de aspectos menos llamativos.

También otras series internacionales registraron un aumento de mialgias (dolores musculares) que llegaba a afectar hasta un 27% de los pacientes.

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Otras patologías neurológicas menos frecuentes también se han descrito, aunque no se pueden sacar datos estadísticos claros, como las encefalopatías, las crisis epilépticas, encefalitis, parálisis faciales, parálisis de los nervioso oculomotores y afectaciones del sistema nervioso periférico.

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Estos casos son poco frecuentes, pero se ven con mayor frecuencia en los pacientes infectados del SARS-CoV-2.

También es importante señalar que muchos de estos casos se han descrito únicamente como asociaciones, lo que no implica necesariamente una causalidad.

Por ejemplo, en el caso de los infartos cerebrales, es posible que los pacientes que lo han sufrido también estuviesen infectados por el virus por un simple motivo estadístico, al haberse producido una infección de forma tan rápida y a tanta población a la vez.

Sin embargo, el estado protrombótico que se ha descrito en los pacientes con COVID-19 nos debe mantener atentos ante una posible relación de causalidad.

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En la misma línea, algunos síntomas como la cefalea o las mialgias, podrían estar asociadas al síndrome viral o pseudogripal que conlleva la infección por COVID-19, del mismo modo a cuando nos infectamos por la gripe u otros virus, y no ser específico de esta enfermedad.

SE DESCONOCE LO QUE OCURRIRÁ A LARGO PLAZO

Aún desconocemos que ocurrirá con las infecciones en el largo plazo. Existen virus que producen síntomas y complicaciones en el sistema nervioso central o periférico tras meses o años después de producirse la infección.

En este caso, al no haber transcurrido el tiempo necesario, no sabemos qué problemas ocasionará este virus en el largo plazo, si es que esto ocurre.

Lo que sí que está claro, es que debemos estar atentos ante cualquier posibilidad. Con la COVID-19 aun no hemos dejado de enfrentarnos a lo desconocido.

Para finalizar y como indica Abelardo Moreno, abogado de Neurolegal y especialista en daño cerebral adquirido, esta incidencia neurológica de la Covid-19 tiene igualmente consecuencias desde el punto jurídico puesto que si origina agravaciones de patologías neurológicas los afectados podrían acudir a la administración y en su caso a los Tribunales de Justicia a fin de revisar sus grados de discapacidad, dependencia o incapacidad laboral.