La ministra portavoz del Gobierno –y de Hacienda–, María Jesús Montero, ha salido hoy en defensa del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, después de que PP, VOX y Ciudadanos así como la Asociación Judicial Francisco de Vitoria, exigieran su dimisión tras conocerse un oficio de la Guardia Civil, de carácter reservado, en el que quedaba muy claro que el cese del coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, fue cesado por no informar sobre una investigación que afectaba al delegado del Gobierno en Madrid.
Es la segunda vez, en 72 horas, que un miembro del Gobierno sale en defensa de Grande-Marlaska, fuertemente cuestionado y acusado de mentir en el Parlamento.
La primera fue el pasado domingo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo respaldó públicamente: «Cuenta con mi apoyo», dijo.
Montero, en su intervención de hoy, volvió a repetir casi las mismas palabras: «El ministro Marlaska cuenta con el apoyo de todo el Gobierno y de su presidente, Pedro Sánchez».

La portavoz repitió también la justificación inicial de su compañero de gobierno, es decir, que el cese de Pérez de los Cobos se debió por pérdida de confianza.
«El ministro Marlaska informó en esta sala [Presidencia de Gobierno], en el Congreso y el Senado de que el cese se debe a una pérdida de confianza y es en ese contexto y solo en ese donde hay que situar ese cese», ha recalcado Montero.
Sin embargo, la ministra portavoz obvió por completo el oficio «reservado», firmado por la directora general de la Guardia Civil, Carmen Gámez, dirigido al secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez Ruiz, en el que le informaba que del cese del coronel “por no informar del desarrollo de investigaciones y actuaciones de la Guardia Civil, en el marco operativo y de Policía Judicial con fines de conocimiento”.
El coronel Pérez de los Cobos fue cesado por haber negado la entrega, a sus tres superiores inmediatos –un general de Brigada, un teniente general y la propia directora general–, de un atestado (informe) que la Unidad Orgánica de Policía Judicial, bajo su mando, había elaborado por orden judicial.
La persona investigada era el delegado del Gobierno en Madrid –y secretario general del PSM-PSOE–, José Manuel Franco.
Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, en funciones de Policía Judicial –este era el caso–, están obligados a guardar el secreto de las investigaciones y sólo pueden informar de su contenido al juez instructor que las haya ordenado, en este caso la magistrada titular del Juzgado de Instrucción 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Medel.
La magistrada había imputado a Franco en relación con una denuncia contra Franco por los actos que tuvieron lugar el 8-M en la Comunidad de Madrid, que contribuyeron a la extensión de la pandemia de coronavirus.
EL MINISTERIO DEL INTERIOR SE JUSTIFICA
La cartera que dirige Grande-Marlaska no negó la existencia del oficio de la directora general de la Guardia Civil.
En un comunicado hecho público hoy, después de que El Confidencial lo hiciera público, el Ministerio del Interior justificó el cese por una pérdida de confianza derivada “entre otros, porque se incumplió el procedimiento de comunicación de actuaciones, a los solos efectos de conocimiento, no del contenido de las mismas, que se debe a la dirección de la Guardia Civil a través de la cadena de mando”.
“El cese del coronel Pérez de los Cobos, tal y como se ha explicado en reiteradas ocasiones, se enmarca en el proceso de remodelación de la Guardia Civil y se concreta, como se explicita en la propuesta de cese, por una pérdida de confianza derivada, entre otros, porque se incumplió el procedimiento de comunicación de actuaciones, a los solos efectos de conocimiento, no del contenido de las mismas, que se debe a la dirección de la Guardia Civil a través de la cadena de mando”, han señalado desde el departamento que dirige Grande-Marlaska.
