Fue en el discurso de cierre de la Convención del PP, que ha tenido lugar en la Plaza de Toros de Valencia. El líder de la formación conservadora, Pablo Casado, se reafirmó en su promesa de «blindar el poder judicial». Es decir, en que la carrera judicial pueda elegir, mediante voto secreto y directo, a sus 12 representantes en el Consejo General del Poder Judicial.
Casado prometió modificar la ley, primero, para «exigir la imparcialidad de la Fiscalía y para blindar la independencia del Poder Judicial. Para que los jueces elijan a la mayoría del Consejo. Además, despolitizaremos a los regualdores, al CNI, a RTVE y al Consejo de Estado».
Fue una sola línea. Pero muy contundente.
Las palabras de Casado dejaron muy claro que la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) se ha convertido una línea roja para cualquier acuerdo próximo con el PSOE para la renovación del órgano de gobierno de los jueces.
Con su intervención puso broche final a Convención Nacional del PP, donde el partido ha reunido a más de 9.000 personas –el máximo aforo permitido– y más de 3.000 se han quedado fuera del coso, según fuentes de la formación.
El líder del PP también prometió, si llega al Gobierno, reforzar la unidad nacional convirtiendo «en delito la convocatoria de referendums independentistas, la rebelión sin violencia y los indultos a condenados por sedición».
Asimismo, aseguró que recuperará la competencia en Instituciones Penitenciarias de Cataluña, que ostenta desde 1983, y del País Vasco, que se acaba de transferir.
«Vamos a dejar de defender a España con una mano en la espalda», añadió. Y afirmó que traería a «Traeremos a Puigdemont aunque tengamos que viajar hasta el último país de Europa».