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Líneas rojas de la reforma laboral: La reducción al 15% de la temporalidad aleja el acuerdo entre patronal y sindicatos
De izquierda a derecha, Pepe Álvarez, secretario general del UGT; Unai Sordo, su homólogo en CC.OO.; la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, y el presidente de CEPYME, Gerardo Cuerva. Foto: EP.

Líneas rojas de la reforma laboral: La reducción al 15% de la temporalidad aleja el acuerdo entre patronal y sindicatos

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23/10/2021 06:48
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Actualizado: 23/10/2021 06:48
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Mientras las ministras Yolanda Díaz y Nadia Calviño se enfrentan por el alcance de la reforma laboral, entre la derogación total que pide la ministra de Trabajo y los retoques por los que apuesta la ministra de Asuntos Económicos, los interlocutores sociales definen sus posiciones ante la negociación que está en marcha.

La medida señalada por Díaz de introducir un tope del 15 % del total de los contratos temporales en las empresas ha enfrentando aún más las posturas con las patronales empresariales.

Al mismo tiempo, las declaraciones recientes del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la derogación inminente de la reforma laboral ha acrecentado el debate.

Sindicatos y Ministerio de Trabajo parecen unidos por la derogación mientras que las patronales, CEOE y CEPYME, apoyan a Calviño y defienden que se mantenga con retoques.

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CEOE se muestra prudente en sus declaraciones y públicamente prefieren no comentar la polémica existente.

Su presidente Antonio Garamendi, al mismo tiempo vicepresidente de los presidentes europeos, subraya que Europa no pide la contrarreforma laboral que quiere algunos miembros del Gobierno.

Se muestra más partidario de espacios de consenso para mejorar el mercado laboral y buscar la forma de reducir la temporalidad existente a niveles de otros países europeos.

Para Garamendi, en cuanto al empleo juvenil, es importante reformar el proceso educativo de tal forma que ayude a reducir la elevada tasa de desempleo juvenil que existe en estos momentos.

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Según ha podido saber Confilegal, CEOE se plantó en la última reunión de la mesa de diálogo para la modernización de la reforma laboral del miércoles al rechazar de pleno la última propuesta en materia de temporalidad realizada por el departamento de Díaz que, entre otras, propone limitar al 15% la temporalidad en las plantillas.

Por su parte, la intervención de Calviño en el Congreso de CCOO ha dejado claro que su idea es un acuerdo limitado con reformas concretas.

Sus objetivos pasan por impulsar el contrato indefinido, simplificar los tipos de contratos, acabar con la “lacra excesiva” de la temporalidad y desarrollar un nuevo mecanismo de flexibilidad y estabilización del empleo.

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Es evidente que estamos ante una contrarreforma laboral de gran calado.

Así lo cree Carlos de la Torre, vicepresidente de la Asociación de Directores de Relaciones Laborales (ADIRELAB) y ‘of counsel’ en Baker Mckenzie, quien comenta las dos posiciones existentes hasta ahora.

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Para este experto, “al final se trata de nuevas piezas en el puzzle laboral y una reforma de cierto calado, auspiciada por Bruselas que vincula los fondos europeos a reducir la temporalidad y precariedad del mercado laboral y el fomento del contrato de empleo de los jóvenes”.

Desde su punto de vista, “la reforma es muy extensa y compleja de digerir. El último texto remitido por el Gobierno a la mesa del diálogo social es un texto de 29 páginas con muchos conceptos jurídicos indeterminados que abren otros debates, lo que puede abrir la puerta a la interpretación judicial sobre esos conceptos”.

Este experto resume la propuesta del Gobierno en materia laboral en cuatro grandes ejes, “el primero subraya un mayor intervencionismo del legislador y menor peso de la negociación colectiva; el segundo, la lucha contra la precariedad, tanto por los bajos salarios junto con la temporalidad en la contratación”.

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“El tercer eje, la sindicalización de las relaciones laborales, que genera una mayor presencia de las comisiones sindicales cuando hay procesos de negociación colectiva o periodos de consulta, y, finalmente, la centralización de la negociación colectiva, dando más peso a los convenios de sector frente a los de empresa”.

En este campo de juego, “en materia de contratos temporales, hay muchas líneas rojas que están en los textos del Gobierno, como es el porcentaje del 15% de temporalidad.

Eso significa que es un elemento de rigidez importante en sectores como agricultura y hostelería.

Ahí se habla de la categoría de fijos discontinuos por parte de Trabajo”.

REDUCIR LA TEMPORALIDAD

Este jurista reconoce que el mercado de la temporalidad debe reducirse, «por aquí se introduce la fórmula de limitar la temporalidad al 15%. Es una fórmula arbitraria y puede haber sectores que necesiten más porcentajes de contratos temporales, como es el caso de la construcción”.

También explica que “la causalidad se redefine, hay causas organizativas y productivas que están formuladas de forma rígida. Es posible que muchas empresas no puedan encajar, ahora que desaparece el contrato por obra y servicio, en esas nuevas causas de los contratos”.

Carlos de la Torre, vicepresidente de ADIRELAB y of counsel de Baker Mckenzie.

Otra cuestión de relieve es “la nulidad de los contratos temporales que no tengan causa. Esto puede hacer que aquellas empresas que no obtengan la validez judicial o de inspección de los contratos tendrán que abonar salarios de tramitación y las cotizaciones correspondientes por el periodo que medie entre la extinción de ese contrato y la sentencia firme”.

En cuanto a las novedades, esta jurista cita los nuevos ERTE, el Ministerio lo ha querido redactar siguiendo el modelo francés, para incorporar nuevas causas, las ETOP y causas nuevas. Se podrán activar ERTE hasta seis meses si hay autorización o de 12 meses para transición a otros trabajos.

«Lo que quiere el Ministerio con los ERTE es facilitar la recolocación y formación de los trabajadores para que permita a las empresas dichas transiciones laborales. Es una novedad fuerte que recupera la autorización administrativa”.

Desde su punto de vista, “es un campo de juego menos flexible, más favorable en principio para los trabajadores, pero algunas de estas novedades son razonables, como la subcontratación y la aplicación del convenio de la actividad ejecutado en la subcontrata o la negociación colectiva de convenios con sindicatos que no sean representativos”.

Frente a ello, “hay otras que pueden ser un freno a la recuperación y al crecimiento del empleo. Y un freno para las empresas. El tema del porcentaje que limita la temporalidad es una bomba de relojería. Se une a las restricciones de la nueva causalidad de los contratos temporales y de la nulidad de los contratos temporales antes comentada”.

En su opinión, “el control de los contratos temporales no solo debe hacerlo la inspección y los tribunales, por una razón estadística de escaso número de inspectores. El porcentaje sería la forma más agresiva del control de la temporalidad”, apunta.

REVISAR LA CONTRATACIÓN TEMPORAL

Por su parte, Fernando Luján, secretario confederal de UGT, quien forma parte de la mesa de negociación de la reforma laboral, en declaraciones a Confilegal señala que “estamos en el punto álgido de la reforma. Las partes tienen que empezar a decidir si quieren llegar a un acuerdo o no».

«La reforma tiene que estar en el BOE antes del 31 de diciembre, así se lo hemos dicho a Bruselas en la Componenda 23 del Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia que les hemos mandado”, explica Luján, ponente este fin de semana del XXI Congreso de ASNALA que este fin de semana congrega a cerca de 300 abogados laboralistas de toda España y en la que impartirá una ponencia sobre la reforma de la contratación temporal.

En ese apartado, el Gobierno señala que se ha comprometido a tres tipos de contratos, “uno, formativo, otro temporal vinculado a causas de temporalidad muy tasadas y uno indefinido que debería ser el contrato tipo y habitual”.

Fernando Luján, secretario confederal de UGT.

Fernando Luján, secretario confederal de UGT.

En ese Plan, Luján señala que se trata de «reducir las tasas de temporalidad que son superiores al 25% mientras que nuestros socios europeos tienen unas tasas entre el 10 y el 14%”.

Como reivindicación histórica que plantean los sindicatos, y UGT en particular, se encuentra “recuperar la prevalencia del convenio del sector frente al convenio de empresa. Sin eso no habrá acuerdo. Se trata de una reforma duradera que restituya los derechos de los trabajadores que se han devaluado desde el 2012”.

Otra de las reivindicaciones es “recuperar la ultraactividad de los convenios, cuando ha acabado la vigencia del convenio, éste sigue en funciones hasta que se negocie y se llega un acuerdo en el convenio posterior. Esto da seguridad jurídica e iguala las partes que negocian un convenio colectivo”.

Con la reforma laboral se trata de igualar la relación entre empresas y trabajadores. “No tiene el mismo poder el que da trabajo que el que pide trabajo. El derecho del trabajo nace para intentar igualar esas partes. Se igualan a través de la negociación colectiva y el convenio colectivo. Se trata de lograr la igualdad de partes”.

Luján ve con buenos ojos introducir un porcentaje de temporalidad en las empresas. “Habrá que ver si es el 15% que señala la ministra Díaz. Creo que por vez primera se intenta atajar el problema de la temporalidad donde se tiene que atajar que es en la propia contratación temporal».

De hecho en las últimas reformas laborales para intentar frenar esta lacra se ha incidido en las causas del despido, se facilitaban la extinción de los contratos indefinidos, ya sea debilitando las causas o rebajando las indemnizaciones por despidos injustificados.

“Así se hizo en la reforma del 2012 cuando se abarató el despido y las indemnizaciones por despido injustificado”, comenta.

Sin embargo, agrega, «no ha ayudado para fomentar la contratación indefinida. Los datos demuestran justo lo contrario. Incidir en facilitar el  despido ha tenido mas precariedad y temporalidad”.

Luján aclara que dicha medida existe en el derecho italiano, “habría que consensuar el porcentaje que señala la ministra. A este efecto queremos conocer la opinión de las empresas sobre esta cuestión y especialmente de la CEOE y CEPYME que ellos también están interesados en atajar la temporalidad”.

“Creo que no podríamos explicar al país que no hemos llegado a un acuerdo. Nos lo merecemos como país, tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos. España se lo merece”.

Para este sindicalista, “estamos en un momento histórico en el que van a venir fondos europeos que puede ayudar a elevar los niveles de vida de nuestros jóvenes, también de los españoles y mitigar este tipo de problemas de nuestro mercado laboral, en general y del paro juvenil en particular”.

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