El nuevo asociado sénior del departamento de Derecho Mercantil-Financiero del despacho Zadal, Román Mejías Rodríguez, ha señalado que la fuerza del mercado inmobiliario sigue siendo fuerte en varias partes de España, como en el Levante, el Sur y especialmente Madrid, que «empiece a parecerse a Londres o a Nueva York» gracias a la reventa de viviendas con ganancias sustanciales.
Los analistas, dice, llevan tiempo «vaticinando que parará la subida de precios, que se trata de una burbuja, pero no ha terminado de llegar». «No se para este tipo de operaciones, suben el alquiler y los precios», asegura el abogado, que maneja asuntos de ‘real estate’ y ‘project financing’ con clientes en Londres y en Latinoamérica, donde ve una oportunidad para que el despacho se «haga un hueco» gracias a las «relaciones intensas y fluidas».
«En Londres tienen un perfil diferente, más distante e institucional; son grandes fondos con asesorías internas, los acompañamos aunque ya han hecho operaciones en España, y buscan asesoría concreta», comenta Mejías. «En cambio, los clientes de Latinoamérica pueden parecer menos habituados a llevar a cabo las diferentes operaciones que buscan en España, y los temas de cambio de divisas y los negocios con más países los diferencian».
LA LEY DE VIVIENDA, CLAVE
Compara estas situaciones con la de Miami, donde se observan precios disparados y costes anuales muy elevados en conceptos como el mantenimiento de la finca que desincentivan la inversión. Al preguntársele sobre el riesgo de que el mercado español experimente una tendencia parecida, responde que depende del interés que siga generando y de la posibilidad de que suban los gastos, que todavía «no son tan elevados».
«Lo que pase en Madrid no se puede generalizar, son diferentes características en toda España», afirma. «Parece obvio, pero se debe analizar la inversión en zonas de interés por comunidades, incluso por barrios y calles». Los fondos extranjeros y de ‘private equity’ con los que trata siguen apreciando la rentabilidad en España a pesar de los costos fiscales, procesales y notariales.
Un factor a tomar en cuenta es que los profesionales deben, en palabras de Mejías, intuir la presión política, que puede causar que suban o bajen los impuestos, así como el interés en diferentes zonas. «Las circunstancias que rodean la compra se pasan por alto pero pueden destruir un buen negocio, lo importante es saber dónde mirar».
En este sentido, la Ley de Vivienda puede ser clave. «Esta norma pretende solucionar la falta de oferta penalizadno al propietario, pero su aplicación depende de la comunidad autónoma y del municipio», dice Mejías. «Si el titular del piso pone un precio justo para el alquiler y lo obligan a poner uno inferior o no dejan que lo actualice, va a preferir venderlo o sacarlo del mercado de alquiler».