La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena de 2 años de prisión y 8 años de inhabilitación absoluta a un policía nacional que pegó a un detenido en los calabozos de la comisaría de Alcalá de Henares, en Madrid tras decirle «a los moros sólo se les da agua». También pagarás.
Se le atribuye un delito de tortura y otro leve de lesiones.
Los magistrados Julián Sánchez Melgar, Antonio del Moral García, Carmen Lamela Díaz, Leopoldo Puente Segura y Javier Hernández García han confirmado en la sentencia 924/2023 la decisión que tomó en su día la Audiencia Provincial de Madrid en la que también se desprende que deberá indemnizar al detenido con un total de 6.700 euros.
Para conocer el fondo del asunto, hay que remontarse a la mañana del 8 de enero de 2017, cuando el hombre, que fue detenido por un delito de atentado a la autoridad, pidió comida. Pero el agente, «debido a su raza y religión del detenido» le dijo que a ellos, «ni agua». Acto seguido, entró en la celda y le dio puñetazos.
En esos instantes, el detenido solicitó asistencia médica y el policía volvió a abrir la puerta para darle más puñetazos y patadas. Minutos después, por tercera vez, volvió a entrar al calabozo y le golpeó en la cabeza con la defensa reglamentaria.
El policía le provocó múltiples lesiones
El parte médico determinó que los golpes le causaron hematomas en el ojo, en el cuerpo, en los labios, en las piernas, en el lumbar en la cabeza y tenía un diente arrancado.
La sentencia, ponencia del magistrado Javier Hernández, explica que el tribunal de apelación partió, primero, del testimonio de la víctima de las torturas “quien, sin ambages ni contradicciones significativas, precisó todas las circunstancias de producción de las agresiones sufridas, reconociendo al recurrente como el agente que le agredió mientras se encontraba detenido”.
Asimismo, agrega que la sentencia recurrida identifica y valora todos los elementos que corroboran este testimonio, entre otros, los sucesivos informes médicos, detallando que el primero recogía la presencia de una sola contusión frontal y en el último, emitido seis horas después, se describen otras lesiones “compatibles con el relato de la víctima sobre cómo se produjeron las distintas agresiones sufridas”.
Además, las cámaras demostraron que el policía entró hasta en cuatro ocasiones a la celda, llegando a permanecer hasta 5 minutos dentro de ella.