Dos de las cuatro asociaciones judiciales, la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV) y Foro Judicial Independiente (FJI) –la segunda y la cuarta en número de afiliados– han recriminado al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, por salir en defensa de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por dejar de lado su obligada neutralidad.
«Hoy ha quedado patente la gravísima indefensión que está sufriendo Begoña Gómez, que ni sabe de qué se le acusa, algo normal porque no hay nada de qué acusarla», ha declarado Bolaños.
Y ha añadido: «Es tan clara la indefensión de Begoña Gómez. Es tan claro que no hay nada de nada, que si este proceso judicial continúa será lógico que los ciudadanos se pregunten por qué se prolonga innecesariamente y qué se pretende. Y creo que esto es la clave de lo que hemos visto hoy en los juzgados de Madrid».
La AJFV ha manifestado su rechazo a las declaraciones de Bolaños a las que califica de «inaceptables en un Estado de Derecho donde rige la separación de poderes» al valorar la actuación de un juez de instrucción.
«Con sus palabras se traslada una presión intolerable al juez instructor del caso que afecta a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno» y son especialmente preocupantes debido a que «provienen de la máxima representación del Ministerio de Justicia».
RESPETO A LA INDEPENDENCIA JUDICIAL
«Resulta imprescindible, y así lo solicitamos y reiteramos una vez más, que el resto de poderes del Estado respeten la independencia judicial y la estricta separación de poderes, sin que se produzca la injerencia de un poder sobre otro, porque con este tipo de declaraciones se causa un irreparable desprestigio al Poder Judicial, socavando con ello la confianza de la ciudadanía en la Justicia de este país», ha subrayado la Francisco de Vitoria.
FJI, por su parte, ha calificado de «anomalía» que un ministro salga en defensa de una ciudadana particular que está siendo «investigada en un proceso judicial, como si fuese el abogado de la misma».
Entristece, ha añadido, que un Ministerio llamado «de justicia», ponga en duda públicamente «la actuación de un juez que está haciendo su labor constitucional en vez de dejarle trabajar con tranquilidad y respeto institucional».
«Se trata de una presión del poder ejecutivo sobre un miembro del poder judicial que es inconcebible en un Estado democrático y de derecho. Jamás debemos acostumbrarnos a que los que mandan en un país presionen a los jueces que investigan hechos presuntamente delictivos cometidos en su entorno», ha señalado.
«El respeto a la separación de poderes exige rechazar estas conductas obstaculizadoras que lo único que parecen pretender es la impunidad del poderoso. Dejemos trabajar al juez, que sea él, como le corresponde por imperativo constitucional, quien decida si existen o no indicios delictivos», ha concluido Foro.