La elaboración incorrecta de su tesis doctoral ha llevado a Leandro (nombre ficticio) ante los tribunales. Y es que la autora de una tesis anterior, Anastasia, ha demostrado que el hombre vulneró su propiedad intelectual, “plagiando” parte del contenido de su estudio de doctorado para su propia tesis.
En 2006, como parte de su formación para conseguir el doctorado, Anastasia realizó la tesis doctoral “Mariana de Austria en la encrucijada política del siglo XVII”. Un trabajo que fue publicado y registrado en el archivo de la Universidad Complutense de Madrid en 2008. Y que, años después, sirvió como documentación para Leandro.
Así pues, en 2014, el hombre presentaba su propia tesis. “La gobernación de la monarquía hispánica en la regencia de Mariana de Austria”.
“Anastasia se detiene a leerla, encontrándose que en dicha tesis aparecen numerosos párrafos, incluso páginas y epígrafes completos, que coinciden en la más estricta literalidad con el contenido de la tesis presentada por ella años antes”, destaca la defensa de la autora, que llevaba a Leandro ante los tribunales.
Y es que, para la autora de la tesis doctoral, “se puede constatar de manera inequívoca que la tesis doctoral presentada en el año 2014 copia en lo sustancial y en la más estricta literalidad la tesis correspondiente a Anastasia”.
Un aparente plagio que, según la parte demandada, no se produce. Y es que la defensa de Leandro destaca que la tesis de Anastasia está citada en el documento «con fines educativos y de investigación».
«Mi representado […] entendía que las citas a la obra de la autora en la mencionada tesis, lejos de suponer un perjuicio para la misma, eran divulgativas y beneficiosas para dar a conocer su obra», asegura la defensa. Ello, a través de «citas perfectamente identificadas» en el texto.
Un error en la cita que hunde la tesis doctoral en los tribunales
Situación de aparente plagio entre la tesis doctoral de Anastasia y la de Leandro que llegaba a los tribunales. En concreto, ante el Juzgado de lo Mercantil nº7 de Madrid. Ello, por una demanda por infracción de derechos de autor y, por tanto, vulneración de la propiedad intelectual.
«Se ha de tener en cuenta que estamos ante una obra científica relativa a hechos históricos», remarca el juzgado. Un condicionante que hace que «el relato, en sí, no es original, por lo que no está protegido por un derecho de propiedad intelectual».
Sin embargo, en la sentencia, con ponencia de Juan Carlos Picazo Menéndez, se valora que ambos trabajos de tesis doctoral cuentan con una coincidencia de contenido del 25%. Un porcentaje que es relevante para «determinar, judicialmente, la existencia de plagio».
«En un porcentaje muy pequeño dicha tesis está correctamente citada. El resto, se trata de copia de texto que no puede identificarse como texto procedente de la tesis de la demandante», explica la sentencia, dada a conocer por el abogado mercantil José A. Llorente Valverde.
Un error en la forma de citar la tesis doctoral de Anastasia que se une al hecho de que el porcentaje supera el 23%. Una cifra que, académicamente, «no hubiera superado el primer control de originalidad».
Algo que lleva al juzgado a estimar parcialmente la demanda presentada, condenando a Leandro como infractor de derechos de propiedad intelectual de Anastasia. Y con ello, a abonarle a la autora una indemnización por daños y perjuicios morales por valor de 2.000 euros.