María Tardón, titular del Juzgado Central de Instrucción 3 de la Audiencia Nacional y una de las grandes especialistas en violencia de género de España, considera que hay indicios claros de que la joven española fue agredida sexualmente en la aeronave mexicana. Detrás de ella, una aereonave que cubre el trayecto en el que supuestamente tuvo lugar la agresión sexual. Foto: Confilegal.

La Audiencia Nacional investiga una agresión sexual a una joven española en el vuelo de Aeroméxico a Madrid

29 / 01 / 2025 01:00

Actualizado el 29 / 01 / 2025 10:19

La magistrada del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, María Tardón, ha abierto una investigación sobre lo ocurrido en el vuelo AM 0001 de Aeroméxico del pasado 5 de septiembre, que cubrió la ruta México D.F.-Madrid, en la que una joven de 18 años fue supuestamente agredida sexualmente por un ciudadano mexicano de 37 años.

La magistrada Tardón, una de las grandes especialistas en violencia de género, considera que, a pesar de que los hechos ocurrieron a bordo de un avión mexicano, España tiene jurisdicción para investigar el caso merced al principio de justicia universal, contenido en el artículo 23.4 l) de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Este artículo confiere la competencia a la justicia española por los  “Delitos regulados en el Convenio del Consejo de Europa de 11 de mayo de 2011 sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, siempre que… el delito se hubiera cometido contra una víctima que, en el momento de comisión de los hechos, tuviera nacionalidad española o residencia habitual en España y siempre que la persona a la que se impute la comisión del hecho delictivo se encuentre en España”.

Entre estos delitos se encuentran los de violencia sexual.

Íñigo Segrelles, socio director de la firma Segrelles Abogados, abogado de la joven y autor de la querella interpuesta, opina que «no hay ninguna duda ni sobre la competencia de la jurisdicción española ni de la Audiencia Nacional en este tipo de casos, a pesar de que la aeronave fuera mexicana».

Se desconoce si José Francisco Recamier Méndez, que es cómo se llama el presunto agresor –quien fue identificado después–, se encuentra en España. Por ello, la magistrada Tardón ha archivado provisionalmente la causa, a la espera de que el sospechoso aparezca por algún lado o vuelva a poner el pie sobre territorio español.

Recamier Méndez, según se ha podido saber, es un ejecutivo, responsable de Alianzas Fintech (Desarrollo de Negocios Digitales) del Banco Nacional de México, también conocido como Citibanamex.

Ruta que siguió el avión de Aeroméxico entre México D.F. y Madrid; 10 horas de trayecto. Salió por la tarde de la capital azteca y llegó a media mañana del día siguiente a Madrid.

LOS HECHOS SUCEDIDOS A BORDO DEL VUELO A MADRID

De acuerdo con lo relatado por la joven española de 18 años, Cristina (nombre ficticio), hija de padre español y madre mexicana, a las 6.04 de la tarde del 5 de septiembre pasado se encontraba despegando en el vuelo de Aeroméxico desde México D.F. con destino Madrid. Un Boeing 787 Dreamliner, con capacidad para 274 pasajeros.

Tenía por delante 10 horas de viaje. Era un vuelo nocturno.

Cristina estaba particularmente animada. Acostumbrada a tomar medicación desde hacía dos años, para combatir los ataques de ansiedad, esta parecía haber desaparecido por completo.

Había dejado a su madre en México D.F., quien la seguiría varios días después. Y en Madrid le esperaba su padre. Todo parecía perfecto.

Se sentía optimista y muy contenta. Se encontraba sentada en una de las filas centrales de la aeronave. Con un joven a su izquierda y José Francisco Recamier Méndez a su derecha. 

Y a la derecha de este, en la fila que daba a las ventanillas, estaba su hija, de 15 años.

“Cuando pasaron las azafatas ofreciendo bebidas yo pedí un gin-tonic, aunque no suelo beber. El hombre pidió lo mismo”, relata la joven.

Se inició una conversación muy agradable sobre una miríada de temas con el hombre. Él dijo amar a España, donde viajaba muy a menudo, para ver jugar al Real Madrid. También le contó que era un fotógrafo aficionado. En esa ocasión iba a España con su familia a hacer el Camino de Santiago. Incluso le dio su cuenta de Linkedin.

Al primer gin-tonic le siguió otro, luego dos cervezas y un tequila, por lo menos. Habían pasado, por lo menos, dos o tres horas de vuelo.

“En un momento dado tuve una sensación de una embriaguez mareante. El hombre quería que siguiéramos bebiendo pero le dije que no. Así que me puse la manta por encima, cerré los ojos. Dejé mi brazo derecho en el reposabrazos”, cuenta la joven.

Interior de la aeronave. La joven se encontraba en uno de los asientos centrales de la parte central. Su supuesto agresor, a su derecha.

PARALIZADA, BLOQUEADA

Minutos después sintió que el hombre le cogió esa mano. “El corazón me dio un vuelco. Estaba paralizada, bloqueada. No pude hacer nada. Luego me empezó a tocar la pierna por debajo de la manta. Después me tocó el sexo, por encima del pantalón, y a continuación metió la mano por dentro. Le dije que eso no”. Como respuesta, se levantó y se fue al baño.

“Me sentía sucia. Cuando me encontraba en el inodoro, orinando, llamaron a la puerta. Me subí el pantalón y abrí”, prosigue en su relato.

El hombre la empujó contra el espejo, trató de besarla. Como ella le rechazó, él le bajó los pantalones y le empezó a lamer el sexo.

“Entré en estado de shock. Estaba paralizada. A continuación, el hombre le subió los pantalones y se bajó los suyos. Se empezó a masturbar. Luego cogió mi mano derecha y la llevó a su pene, para que le masturbara. Pero la aparté. El siguió insistiendo”, cuenta.

En ese estado de cosas, escuchó que alguien llamaba a la puerta, lo que le permitió desembarazarse del hombre, abrir el pestillo y regresar a su asiento.

“Me sentía muy mal. Borracha. La hija del hombre, que me vio visiblemente afectada, se me acercó muy agresiva afeándome que hubiera estado metida en el baño con su padre. Le dije que él era el que se había metido cuando yo estaba dentro”, contó.

La joven española regresó a su asiento, se volvió a poner la manta encima y no volvió a abrir los ojos hasta que aterrizaron en Madrid, 7 horas después.

Durante todo ese tiempo se sintió muy avergonzada por lo sucedido. Incluso culpable.

Una vez la aeronave tomó tierra, Cristina se metió en el servicio durante media hora, tratando de vomitar. Tratando de olvidar lo sucedido.

Entonces no tuvo fuerzas para denunciar al hombre ante la policía. Ni a contárselo a su padre.

Un amigo, al primero que le relató lo sucedido, le dijo que el hombre había abusado sexualmente de ella. Pero fue cuando llegó su madre, procedente de México, en que se convenció y dio el paso de denunciar. 

Lo hizo unos días después ante la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) que la Policía Nacional tiene en la Ciudad Universitaria. Allí identificó, a través de una foto, a su agresor. Las investigaciones que se llevaron a cabo no pudieron determinar si el hombre seguía en España, si había volado a otro país europeo o si había regresado a México. De ahí la decisión de la magistrada, a la espera de que vuelva a aparecer en España.

Lo lógico sería que José Francisco Recamier Méndez se ofreciera a la Justicia española para aclarar las imputaciones realizadas ante la Audiencia Nacional. Máxime siendo un ejecutivo del Banco Nacional de México, cuya reputación puede verse seriamente comprometida en este caso tan serio.

COMPETENCIA DE LA AUDIENCIA NACIONAL

La competencia de España ha sido posible gracias a que entre los delitos comprendidos en el Convenio del Consejo de Europa de 11 de mayo de 2011 se encuentran la violencia sexual, y más específicamente “los actos de carácter sexual no consentidos sobre otra persona”.

Pero el Convenio sólo ampara los delitos contra las mujeres y violencia doméstica. ¿Qué ocurre si se comete otro delito incluso más grave? Nada, salvo algunas excepciones.

La solución a este problema de los delitos cometidos dentro de las aeronaves de pabellón extranjero se podría solucionar con el “Protocolo que modifica el Convenio sobre las infracciones y ciertos otros actos cometidos a bordo de las aeronaves”, hecho en Montreal el 4 de abril de 2014, que entró en vigor en 2020, pero que España lamentablemente todavía no ha ratificado

Noticias relacionadas:

Juicio al futbolista Rafa Mir: cuando el dato pone en tela de juicio al relato

Opinión | Límites de la agresión sexual en el ocio nocturno: petición de 2 años de cárcel por un supuesto «perreo» no consentido

El Supremo avala aplicar el delito continuado en agresiones sexuales grupales salvo circunstancias singulares

La testificación por videollamada de Whatsapp es válida aunque no cuente con las garantías formales

La defensa de Rafael Mir niega cualquier delito y pide la libre absolución: «Todo fue consentido»

El Supremo fija 6 criterios para distinguir el acoso sexual callejero de la agresión sexual

Lo último en Tribunales

Guardia civil de espaldas.

La Guardia Civil abre expediente disciplinario al capitán de la UCO implicado en el ‘caso Leire Díez’ y lo suspende de funciones, cautelarmente

leire diez en plaza de castilla

El PSOE eleva a 44.859 euros los pagos reconocidos a Leire Díez como asesora de comunicación

Policía Nacional(1)

El TSJ de Madrid anula la exclusión de un aspirante a Policía Nacional por la pérdida traumática del bazo

stradivarius zara despido

Un holding uso datos de dos empresas para despedir a una empleada: el juez condena con 5.000 € por vulneración de la intimidad

Ferrer y Martínez Arrieta compiten por presidir la Sala Penal del TS y Teso y Lucas, por lo Contencioso-Administrativo

El Supremo pone freno a las empresas: las cláusulas que permiten cambiar unilateralmente la jornada son nulas