El supervisor bancario ha firmado un convenio con el Consejo General del Notariado que le abre las puertas al Índice Único Informatizado Notarial (IUIN), una base de datos que almacena 25.000 millones de registros procedentes de más de 160 millones de documentos notariales. Se trata del repositorio más completo y preciso sobre operaciones inmobiliarias en España.
El acuerdo, rubricado por la presidenta del Consejo General del Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, y el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, permitirá al supervisor acceder a información anonimizada sobre compraventas, hipotecas y tipología de inmuebles.
La presidenta del CGN subrayó que facilitar estos datos a instituciones como el Banco de España contribuye «activamente a una mejor comprensión de la realidad económica».
Los datos fluirán a través de un canal específico desarrollado por el Centro Tecnológico del Notariado.
Para el Banco de España, esta información supone un salto cualitativo en sus estudios estadísticos y análisis del mercado de la vivienda.
La entidad podrá elaborar radiografías más precisas del sector inmobiliario, un área clave para la estabilidad financiera y la política monetaria.
El convenio formaliza la colaboración entre dos instituciones que manejan información sensible sobre la economía española.
El Notariado, a través del IUIN, gestiona datos que reflejan la realidad jurídica y económica del país, mientras que el Banco de España necesita esa información para cumplir sus funciones de supervisión y análisis.
«Este acuerdo refuerza el papel del Notariado como generador de información precisa y fiel sobre la realidad jurídica y económica de nuestro país», señaló Barrio Del Olmo durante la firma.
La firma del convenio tuvo lugar en la sede del Banco de España, con la participación de Mayte Ledo, directora general de Estrategia, Personas y Datos del supervisor, y Alberto Martínez Lacambra, director general del Centro Tecnológico del Notariado.
El acuerdo se enmarca en el compromiso del Consejo General del Notariado con la colaboración institucional y la puesta en valor del caudal informativo que manejan los notarios en el ejercicio de su función pública. Una función que, más allá de la fe pública, genera un activo estadístico de primer nivel para el análisis económico.