La Fundación Hay Derecho, en colaboración con la Universidad de Murcia y la Universidad NOVA de Lisboa, ha anunciado la creación de IBERWhistle, la primera red ibérica dedicada a la protección de denunciantes de corrupción y alertadores de irregularidades. La iniciativa se enmarca en el proyecto europeo WiS-H: Whistleblowing Habitat in Southern Europe, orientado a reforzar los mecanismos de protección frente a la corrupción en el sur de Europa.
«Esta iniciativa surge de la necesidad de reforzar la protección de quienes alertan sobre corrupción. Para avanzar en la prevención de la corrupción es esencial crear entornos seguros, y canales de alerta eficaces para quienes se atreven a denunciar. Además, la cooperación entre España y Portugal nos permitirá adoptar mejores prácticas», destacó Safira Cantos, directora general de Hay Derecho y coordinadora del proyecto.
En el marco de WiS-H se ha elaborado un estudio analítico que se publicará próximamente. Según adelantó Marta Urbano, investigadora de Hay Derecho y responsable del proyecto, el informe identifica similitudes jurídicas, institucionales y culturales entre España y Portugal, así como retos comunes y oportunidades de mejora.
«Estos hallazgos confirman el gran potencial de una red colaborativa ibérica para proteger de forma más efectiva a las personas alertadoras», subrayó Urbano.
IBERWhistle, una red inclusiva y estratégica
IBERWhistle se concibe como una plataforma de colaboración, aprendizaje mutuo y acción conjunta, con objetivos como:
- Supervisar la implementación de las leyes de protección de alertadores en España y Portugal, garantizando el cumplimiento de la directiva europea de whistleblowers y de las recomendaciones de organismos internacionales como el GRECO.
- Facilitar el intercambio de buenas prácticas y experiencias entre autoridades, sociedad civil e instituciones académicas.
- Promover una cultura de integridad, transparencia y compromiso cívico en la Península Ibérica.
La red está abierta a autoridades públicas, organismos de supervisión, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas, asociaciones profesionales, personas expertas y denunciantes. En la actualidad, cuenta ya con más de 30 miembros, entre entidades y expertos individuales.
Aunque IBERWhistle surge dentro del proyecto WiS-H, cuya duración está prevista hasta febrero de 2026, la intención es que la red se mantenga activa más allá de esa fecha.
«Las represalias contra quienes denuncian son una práctica habitual a la que hay que poner freno de manera rotunda. Hay mucho por hacer en este terreno, pero también hay personas dispuestas a plantar cara ante la corrupción. No podremos bajar la guardia si queremos que los avances sean reales», advirtió Cantos.
Con esta iniciativa, España y Portugal buscan consolidar un espacio ibérico de cooperación duradero en la protección de alertadores y en la lucha contra la corrupción.