Este verano 2025 dejará una mancha negra tanto en nuestros paisajes como en las páginas de nuestra historia. Los incendios forestales que han permanecido activos en distintas zonas del país han generado un impacto medioambiental, económico y social de gran alcance.
Aunque la mayoría de perjuicios están siendo grabados en riguros directo (bosques calcinados, pueblos arrasados, una capa de humo negro que se adueña del espacio donde está activo el foco…), hay un daño invisible, y más persistente: el psicológico.
«La Depresión y el trauma tras un incendio son daños silenciosos que deben visibilizarse; animamos a las personas afectadas a pedir ayuda profesional», señala Rafael Escarpizo, director de la Unidad de Siniestros de Jhasa.
El Gobierno ya se ha movilizado, y a través de los ayuntamientos de las zonas afectadas los damnificados pueden solicitar una ayuda. La información y convocatorias se encuentran en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas (SNPSAP) y en los portales de comunidades autónomas y consorcios.
Sin embargo, el Consorcio de Compensación de Seguros no garantiza los daños materiales causados por incendios forestales, al no considerarse un riesgo extraordinario en su marco de cobertura.
Paralelamente a que el afectado decida pedir alguna de estas ayudas públicas, se puede tramitar a la vez la reclamación del seguro. La mayoría de pólizas patrimoniales (hogar, comercio, industria y agro) incluyen la cobertura por incendio.
Según las condiciones contratadas, pueden contemplarse daños por humo o explosión, gastos de salvamento, demolición… y, si está contrato, la reclamación por lucro cesante. Para garantizar una tramitación adecuada se recomienda antes de anda revisar la póliza, y tras ello, tomar fotografías y vídeos del estado del mobiliario y del hogar.
Una vez se haya recabado toda la información (tickets, facturas, recibos, inventarios) se debe declarar el siniestro por escrito en un plazo máximo de siete días. Es importante evitar reparaciones que no sean imprescindibles para prevenir daños mayores.
La cobertura final dependerá de las condiciones particulares, límites y franquicias de cada contrato. El Área Técnica de Siniestros y Peritaciones de Jhasa ofrece información procedimental y asistencia técnica durante la notificación, la peritación y la cuantificación de daños, así como en la preparación de documentación cuando proceda la reclamación de lucro cesante.