Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) están deteniendo a inmigrantes indocumentados dentro y fuera de los tribunales de inmigración de Estados Unidos, en una práctica que abogados y jueces califican de amenaza al debido proceso.
En el edificio federal de la Plaza Federal, en Manhattan, Nueva York, varios inmigrantes que habían acudido a sus audiencias fueron arrestados en los pasillos inmediatamente después de comparecer ante el juez.
Según testigos, algunos fueron esposados y trasladados a centros de detención, mientras que las mujeres con niños fueron liberadas.
Las detenciones forman parte de la política del Gobierno de Donald Trump, que busca alcanzar un mínimo de 3.000 arrestos diarios de inmigrantes ilegales. Para cumplir ese objetivo, el ICE ha desplegado agentes en juzgados de todo el país, incluyendo áreas comunes como vestíbulos, estacionamientos y ascensores.
«Hasta el 60% de los inmigrantes citados no se presentan a sus audiencias por miedo a ser detenidos».
Preocupación en la judicatura
Exjueces de inmigración consultados aseguran que la Administración está utilizando los tribunales como una red de captura para acelerar deportaciones. La jueza retirada Dana Leigh Marks ha advertido que se están efectuando arrestos de personas que aún tenían procesos legales activos.
La estrategia se apoya en el mecanismo de «expedited removal» (deportación expedita) un procedimiento de deportación rápida que evita una revisión completa en los tribunales.
Abogados de organizaciones de asistencia legal denuncian que los detenidos son trasladados a centros en estados como Texas o Luisiana, donde las resoluciones de expulsión son más frecuentes.
Impacto en la asistencia a audiencias
Las detenciones han generado un clima de temor en las comunidades migrantes. Según un juez en activo que pidió anonimato, en algunos días hasta el 60% de los inmigrantes citados no se presentan a sus audiencias por miedo a ser detenidos.
Datos analizados por el Centro de Acceso a Registros Transaccionales de la Universidad de Syracuse muestran que las órdenes de deportación casi se duplicaron entre diciembre de 2024 y julio de este año, pasando de 25.000 a cerca de 49.000.
En ciudades como Nueva York, el 72 % de las deportaciones en julio se dictaron en ausencia, mientras que en Dallas la cifra alcanzó el 89 %.
La Abogacía reacciona
La Asociación de Abogados de Nueva York calificó esta situación como “una crisis en curso” que convierte la asistencia a una audiencia en un riesgo de detención inmediata.
La entidad alertó de que la práctica “erosiona los principios básicos de debido proceso” reconocidos en la Constitución.
Mientras tanto, la Administración Trump ha defendido las detenciones en tribunales como una medida de seguridad que permite identificar y arrestar a personas sin estatus legal en un entorno controlado.