La falta de información por parte de la clínica Dorsia al paciente, unido a la falta de un análisis de coagulación antes de la operación, provocaron una mala praxis de los doctores que acabó con el fallecimiento del paciente. Una situación ante la que los tribunales han fallado, condenando a la entidad sanitaria a abonar cerca de 400.000 de indemnización a los hijos del fallecido, representados por El Defensor del Paciente.
R.L.G.., de 51 años, sufría un problema de obesidad. Algo que le llevaba, en junio de 2021, a confiar en los servicios de las clínicas Dorsia en Sevilla.
Un centro clínico donde le programaron una reducción de estómago (gastroplastia endoscópica). Un procedimiento, explican desde El Defensor del Paciente, donde se «sutura o grapa todo el cuerpo gástrico». Algo especialmente sensible y peligroso para R.L.G., debido a que tomaba una medicación anticoagulante. Sin embargo, la clínica siguió con el procedimiento.
«El paciente fue sometido al procedimiento de reducción de estómago sin las garantías de la realización del análisis de coagulación ese mismo día, posibilitando el riesgo de sangrado tras el procedimiento», explicaba el perito en su informe.
Una falta de analítica de coagulación de la sangre que, tal y como explica el experto, «habría asegurado que dicho procedimiento se realizara con los parámetros de coagulación». Y es que, sin estos resultados, «el paciente no debería haberse sometido al procedimiento endoscópico«.
Y es que, en el procedimiento, hubo complicaciones, produciéndose «un trombo cardíaco que condujo a la parada cardíaca y al fallecimiento» del paciente.
Falta de información por parte de la clínica
Sin embargo, la falta de esta prueba médica no fue el único «error» de los facultativos médicos. Así lo determinaban los abogados Francisco Javier y María Jesús Villalpando, del Defensor del Paciente, que han gestionado este caso en representación de la familia del fallecido.
Y es que también la falta de información otorgada al paciente es un claro caso de existencia de mala praxis.
«En este paciente el procedimiento era de alto riesgo, por lo que se debió incidir en la información previa sobre el mismo», expone la ahora sentencia, a la que ha tenido acceso Confilegal. «En este caso, no se debió plantear dicho procedimiento endoscópico como en otro paciente sin los antecedentes de trombofilia y tratamiento anticoagulante que tenía dicho paciente».
Una demanda que estimaba el Juzgado de Primera Instancia nº9 de Sevilla contra la clínica. Clínica Dorsia cuya mercantil administradora ha estado durante todo el procedimiento en rebeldía, no presentándose a juicio.
Así pues, en su sentencia 14/25, estima el juzgado las pretensiones de la familia del fallecido. Y con ello, condena a la empresa a abonar 389.802 euros a los representantes del fallecido.
En concreto, 9.999 euros en concepto de devolución de los gastos de la intervención quirúrgica. Y, como indemnización, 98.288 euros, 139.775’50 euros y 141.739’50 euros a los hijos del fallecido. Sumas a las que se añade los intereses y costas del proceso.