La Sala de Apelación de la Audiencia Nacional ha condenado al comisario jubilado José Manuel Villarejo a 13 años de cárcel por delitos de descubrimiento y revelación de secretos de empresa y de particulares.
La decisión, contenida en una sentencia de 310 páginas, supone una rebaja respecto a los 19 años de prisión que le había impuesto la Sección Cuarta de la Sala Penal.
La reducción se explica por la absolución del delito de falsedad documental, inicialmente incluido en dos de las piezas enjuiciadas.
La Sala mantiene, en cambio, la condena por los delitos de revelación de secretos y rechaza de plano las peticiones de la Fiscalía Anticorrupción y de las acusaciones particulares para que se le condenara también por cohecho, al entender que las actividades de Villarejo con su empresa Cenyt se realizaron al margen de sus funciones como policía en activo.
El tribunal, formado por los magistrados Manuela Fernández Prado, presidente, Eloy Velasco Núñez, ponente, y Enrique López López, mantiene, sin embargo, la absolución por cohecho pasivo y activo, al considerar que los encargos realizados a Villarejo y a su empresa Cenyt no guardaban relación con su cargo policial.
Como explica la sentencia: “los trabajos se ejecutaron al margen de la función pública, sin conexión con la actividad oficial del acusado”.
La decisión afecta también a su socio Rafael Redondo, cuya condena pasa de 13 a 9 años de prisión, y a otros ocho acusados, con penas que oscilan entre los tres meses y los dos años.
Piezas Iron, Land y Pintor
El fallo se refiere a las tres primeras piezas separadas del caso Tándem, instruido desde 2017: la Iron, relativa al espionaje encargado por un bufete de abogados para obtener información de un despacho rival; la Land, una investigación en el seno de la familia del desaparecido propietario de Procisa, Luis García Cereceda, a iniciativa de una de las hijas, Yolanda, en un conflicto con su hermana Susana por la herencia del padre; y la Pintor, el encargo de dos empresarios para obtener datos comprometedores de un antiguo socio y su abogado con el objetivo de beneficiarse en un litigio fiscal.
Este no es el primer pronunciamiento judicial sobre Villarejo. En julio de 2023, la Sección Cuarta le impuso 19 años de prisión por estos mismos hechos.
Sin embargo, en mayo de 2024, la Sala de Apelación anuló aquella sentencia por falta de motivación suficiente y ordenó dictar una nueva que valorase todas las pruebas. El tribunal de instancia lo hizo en octubre de 2024, repitiendo la condena de 19 años.
Con la resolución ahora dictada, la Sala de Apelación cierra el debate sobre la motivación y fija en 13 años la condena definitiva para estas tres piezas.
Más allá de este bloque, Villarejo aún enfrenta otras piezas pendientes del macroproceso Tándem —más de una treintena— en las que se le atribuyen delitos de cohecho, blanqueo de capitales, organización criminal y otros ilícitos.
La Sala rechaza anular por segunda vez
El Ministerio Fiscal había solicitado que la sentencia fuera anulada por segunda vez, alegando que la absolución de los delitos de cohecho seguía careciendo de una motivación racional.
La Sala, sin embargo, concluye que, aunque la sentencia no entra al detalle de cada prueba, sí ofrece un razonamiento conjunto “suficiente, coherente y racional”.
En palabras del tribunal: “ya no obran en esta segunda sentencia omisiones valorativas de pruebas plenarias sustanciales”, sino una discrepancia legítima con la interpretación de la Fiscalía.
La condena de 13 años sitúa a Villarejo en el centro de un proceso judicial de enorme complejidad. El tribunal ha fijado con claridad el alcance de su responsabilidad en las tres primeras piezas del caso Tándem, aunque su futuro procesal sigue abierto con múltiples procedimientos pendientes que podrían alargar considerablemente su historial de condenas.