El expresidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, rechazó ayer haber obtenido beneficios personales durante su etapa al frente del club. En un comunicado difundido por su abogado, José María Fuster-Fabra, el exdirigente admite que su gestión incluyó “aciertos y errores”, pero recalca que en ninguno de los procedimientos judiciales abiertos contra él se le acusa de enriquecimiento ilícito.
La Fiscalía de Barcelona acusa al expresidente del Barça y a diez exdirectivos de un delito de administración desleal por pagos irregulares en tres operaciones: el fichaje de Malcom, el pacto judicial por Neymar y una compensación al Club Esportiu Laietà vinculada al Espai Barça.
El caso nace del forensic encargado por la junta de Joan Laporta en 2022, que señalaba irregularidades por 30 millones. El Ministerio Público reduce la cifra y centra su acusación en tres operaciones concretas: 8,4 millones en comisiones a intermediarios en la contratación de Malcom; 1,7 millones a un abogado por el acuerdo fiscal del fichaje de Neymar; y 1,5 millones al Laietà por supuestas molestias de las obras del nuevo Camp Nou.
Bartomeu recuerda que fue absuelto en el llamado caso Neymar 2, en el que la Audiencia Provincial de Barcelona dictó sentencia favorable, absolutoria.
Sobre el Barçagate, insiste en que tras su detención, el 1 de marzo de 2021, quedó en libertad de inmediato; desde el primer momento manifestó su voluntad de declarar voluntariamente sobre los aspectos esenciales de la causa que le afectaban.
El exmandatario también menciona su comparecencia en el caso Negreira, iniciado el 14 de marzo de 2023 y su predisposición a colaborar en la denuncia impulsada por la actual junta directiva que preside su sucesor, Joan Laporta.
Según el comunicado, el 2 de febrero de 2022 presentó un escrito ante la Fiscalía expresando su predisposición a aclarar cualquier cuestión. Lo mismo ocurrió el 21 de diciembre de 2023, cuando tuvo conocimiento, también a través de los medios de comunicación, que se habían abierto diligencias en un juzgado de instrucción ante el que se ofreció a prestar declaración tras el forensic encargado por el club.
“Sin precedentes” en el club
Bartomeu considera “singular” y “probablemente sin precedentes” que un presidente del FC Barcelona se haya visto envuelto en cuatro procedimientos judiciales derivados de su gestión sin que, en ninguno de ellos, exista “el más mínimo indicio” de beneficio patrimonial personal.
El expresidente del Barça asegura que siempre ha querido colaborar con la justicia para aclarar su trabajo al frente de la entidad. Al mismo tiempo, denuncia el “grave perjuicio personal” que le han ocasionado las informaciones publicadas durante los últimos años, aunque afirma respetar la labor de los medios de comunicación.
Con esta declaración pública, Bartomeu busca reafirmar su inocencia y defender su gestión al frente del club, subrayando que ninguna de sus decisiones tuvo como finalidad obtener ventajas económicas particulares. “Ha sido y es su voluntad aclarar ante la Justicia su trabajo en relación con la gestión realizada como presidente del FCB”, concluye el comunicado.