El burnout o desgaste profesional afecta a todos los sectores sin diferencia. Y el 18% de los profesionales de atención primera del Sistema Nacional de Salud (SNS) están ‘quemados’.
Este es la principal conclusión a la que llega el estudio ‘Prevalencia del burnout en profesionales de atención primaria del Sistema Nacional de Saludo: revisión sistemática y metaanálisis’ que, como su título indica, ha analizado la incidencia de este trastorno que se produce como respuesta al estrés laboral que viven estos profesionales en el SNS independientemente de su sexo/género, edad y categoría profesional. Para ello, han analizado 39 estudios con una muestra de 9.000 profesionales.
Como indica el informe, el desgaste profesional afecta hasta al 18% de los trabajadores asociados a la atención primaria, o lo que es lo mismo, uno de cada seis. Los profesionales que comprenden este nivel, el primero del sistema sanitario, son médicos, enfermeras, auxiliares, farmacéuticos, fisioterapeutas, psicólogos, odontólogos, administrativos y los trabajadores sociales, entre otros.
Desglosado en distintos categorías profesionales, la prevalencia es mayor en los médicos (24%). La incidencia en enfermeras se sitúa en torno al 17% en las enfermeras, el 11% en administrativos y del 5% en otros profesionales.
Lo que se traduce en que uno de cada 4 médicos sufra desgaste profesional. Le siguen las enfermeras (1 de cada 6), los administrativos (1 de cada 10) y otras categorías profesionales (1 de cada 20).
Este estudio realizado por Estefanía Beltrán-Gómez, Antonio Pujol-de Castro, Pablo Vaquero-Cepeda y Ferrán Catalá-López ha revisado sistemáticamente con la ténica estadística metaanálisis que permite combinar todos los resultados múltiples que encuentra en bases de datos como PubMed/MEDLINE, EMBASE y PsycINFO sobre un mismo tema (en este caso, burnout o desgaste profesional) y así generar una conclusión cuantitativa más robusta y precisa que cada uno.
El estrés laboral afecta al ámbito personal
Entre los principales síntomas o dimensiones que este desgaste profesional afectan se encuentra el cansancio emocional, la despersonalización y la baja realización personal.
En el caso de los profesionales de salud, según el estudio, el estrés laboral se produce por la sobrecarga de trabajo, la falta de recursos y de personal, la presión por cumplir con unos altos estándares de productividad y las demandas emocionales de interactuar constantemente con pacientes en situaciones de vulnerabilidad y manejo complejo.
Los expertos han identificado en los informes utilizados para le elaboración de este estudio algunas propuestas de intervención individuales para prevenir y mitigar el burnout.
Las más destacas son la posesión de herramientas de gestión emocional, modificar los patrones laborales, reforzar el apoyo social y realizar actividades extralaborales de interés. Sin embargo, también podrían ser necesarios cambios estructurales o reformas para la selección del personal (sanitario y no sanitario), y acciones dirigidas a la organización sobre el tiempo.
Con la publicación de este informe se manifiesta las altas prevalencias de que los profesionales que trabajan en atención sanitaria del SNS sufran burnout. Los autores aconsejan que, para paliar esta incidencia, es imprescindible promover acciones tanto individuales como de estructura organizativa para diseñar estrategias de prevención y apoyo más inclusivas y efectivas.