La facturación del sector crece un 21% tras la pandemia y la productividad un 35%. El presidente del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), Salvador González, destaca la fortaleza del sector y su avance en digitalización y eficiencia.
Estas son dos de las conclusiones del detallado informe que el El CGAE ha presentado este martes sobre la situación de la abogacía en España. Según González, la fotografía del sector “es claramente positiva”: la facturación se ha recuperado con fuerza tras la pandemia, la productividad ha crecido y la tecnología se ha convertido en un elemento central en los despachos.
“Podemos afirmar que la abogacía española se ha recuperado plenamente del impacto del COVID y vive una etapa de crecimiento sostenido”, ha señalado González en la rueda de prensa. “El sector ha incrementado su facturación un 21% entre 2019 y 2023, pasando de 10.840 millones de euros a los 14.193 millones; y un 30% si lo comparamos con 2018”.
Predominio del despacho unipersonal, pero con tendencia a la concentración
El informe, elaborado a partir de datos oficiales, identifica 87.800 empresas jurídicas activas en España. De ellas, 61.569 son despachos unipersonales, lo que confirma el peso de la abogacía individual, si bien se ha reducido su número desde 2018, cuando sumaban 68.203; un 9,05 % menos.
No obstante, se aprecia un cambio de tendencia. Los despachos de entre 2 y 9 personas, han crecido un 20 % en este periodo, pasando de 19.600 a 23.000, lo que sugiere que muchos despachos unipersonales se han unido a otros.
Asimismo, las firmas formados por entre 10 y 19 profesionales han duplicado su número, pasando de 1.135 a 2.289.
“Se está produciendo un proceso de concentración y colaboración profesional”, ha sintetizado González. “Los pequeños y medianos despachos están buscando sinergias y nuevas fórmulas de asociación, aunque los unipersonales seguirán siendo la base del tejido profesional”.
Los despachos unipersonales siguen representando el 70 % del total de empresas y el 24 % de la facturación del sector.
De la misma manera, también se ha registrado en este periodo un avance importante de los despachos considerados como medianos –entre 50 y 249 trabajadores–, porque han aumentado su número de 69 a 99 en estos cinco años.
Los grandes despachos, entendidos como los que superan los 250 trabajadores suman 19 (3 menos que en 2022) y dan empleo a 12. 092 personas.
Los datos están basado en la información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística, que llegan hasta 2023. No han cubierto todavía 2024.
La productividad se dispara un 35% entre 2018 y 2023
Otro dato especialmente relevante es el aumento de la productividad media por abogado, que ha pasado de 40.267 euros en 2018 a 54.452 euros en 2023, lo que supone un incremento del 35%.
“Este crecimiento se produce sin que aumente el número total de profesionales, que se mantiene estable en torno a 170.000 personas, de las que 150.000 son abogados”, destacó el presidente del CGAE. “La clave está en la incorporación de tecnología y en la mejora de la formación continua”.
El estudio refleja que el sector invirtió en 2020 más de 300 millones de euros en equipamiento tecnológico —ordenadores, cámaras, sistemas de conexión y software jurídico—, lo que permitió acelerar la digitalización durante la pandemia.
“Ese esfuerzo inversor ha transformado la forma de trabajar y ha consolidado un nuevo modelo de despacho, más ágil y más eficiente”, ha añadido.
Por otra parte, el CGAE ha impulsado una amplia oferta formativa gratuita en competencias digitales e inteligencia artificial, financiada con fondos europeos.
“Queremos que todos los abogados, independientemente del tamaño de su despacho o del colegio al que pertenezcan, tengan acceso a la mejor formación en tecnología jurídica”, ha subrayado González.
El curso, que ya está operativo, se desarrolla en formato «online» y presencial, con la colaboración de universidades e instituciones tecnológicas. “Estamos formando a la abogacía en el uso responsable de la inteligencia artificial y en todas las herramientas digitales que ya están transformando nuestra profesión”, ha destacado.
El 66 % de la facturación sigue en los despachos pequeños.
A pesar de lo explicado, el desplazamiento del volumen de negocio hacia los despachos medianos y grandes es lento.
En 2018 el 70,5 % de todo lo facturado en España por la prestación de servicios jurídicos procedía de empresas con un máximo de 19 trabajadores. En 2023 ese volumen se ha reducido solo en el aspecto porcentual y ha pasado a ser del 66,6 %.
Preocupación por el aumento de las cotizaciones a autónomos
Pese al optimismo general, el presidente del CGAE mostró su preocupación por el proyecto del Gobierno de incrementar los tipos de cotización de los autónomos sin aumentar las bases.
«Mostrar nuestra contrariedad por el proyecto del Gobierno de aumentar los costes de seguridad social para nuestros compañeros», declaró González, quien señaló que mantiene una «estrecha comunicación» por este asunto con el presidente de la federación de autónomos ATA, Lorenzo Amor, y otras organizaciones del sector.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha planteado subidas de cuotas de manera progresiva para el periodo 2026-2031, dentro de su propuesta para el sistema de cotización de ingresos reales de los autónomos, según explicaron las organizaciones del sector.
“Nos preocupa profundamente porque afectará directamente a miles de abogados que ejercen en despachos unipersonales o de pequeño tamaño. Se les pide un mayor esfuerzo económico sin una mejora proporcional en la protección social”, advirtió.
Menos litigiosidad y más soluciones extrajudiciales
González destacó también que la actividad de los despachos depende cada vez menos de la litigiosidad. “Los abogados estamos ofreciendo más asesoramiento preventivo y apostando por la resolución extrajudicial de conflictos”, indicó.
La sociedad, añadió, “demanda respuestas más rápidas y eficaces”, lo que refuerza el papel de la abogacía en los métodos alternativos de resolución de conflictos (MASC) y en la mediación.
“La abogacía española es hoy más productiva, más tecnológica y más comprometida con la sociedad. La radiografía es positiva», ha concluido el presidente del CGAE. “Seguiremos impulsando la formación, la innovación y la defensa de los derechos de todos los profesionales”.