Didier Reynders excomisario de Justicia en la primera Comisión von der Leyen y figura clave del liberalismo belga, declaró el jueves 16 de octubre ante el juez de instrucción Olivier Leroux.
Al término de la comparecencia, el magistrado decidió imputar al exministro por presunto blanqueo de capitales y otros posibles delitos, según adelantan Le Soir, Le Vif, De Standaard y la plataforma Follow The Money. Fue el 16 de octubre pasado, aunque se ha conocido ahora.
Su esposa, Bernadette Prignon, magistrada jubilada de la Audiencia de Lieja, también fue interrogada. Por ahora, no ha sido imputada. Ni la Fiscalía ni los abogados de ambos han querido pronunciarse, reservando sus argumentos para el procedimiento judicial.
El origen del caso
El procedimiento arrancó en diciembre del año pasado, tras una denuncia de la Unidad de Procesamiento de Información Financiera (CTIF) y de la Lotería Nacional. Ambas instituciones detectaron movimientos “sospechosos” asociados a la adquisición reiterada de lotería.
La Policía belga registró dos domicilios del excomisario e interrogó a Reynders por primera vez.
Las pesquisas se iniciaron tres días después de que dejara su cargo en Bruselas, momento en el que aún gozaba de inmunidad —lo que impedía su detención, aunque no la apertura de diligencias—. Su esposa fue oída en dos ocasiones, sin resultar acusada.
Las sospechas se centran en un presunto esquema de blanqueo mediante la compra de vales digitales de lotería (“e-tickets”) por importes de 1 a 100 euros, que pueden cargarse en una cuenta de juego de la Lotería Nacional.
Según las pesquisas preliminares, parte de esas compras se habría realizado en efectivo. Se menciona un volumen aproximado de 200.000 euros en cinco años. Las ganancias generadas se habrían abonado en la cuenta de juego del exministro y, después, transferido a su cuenta corriente.
La Lotería reportó los movimientos a las autoridades en 2022 al detectar indicios de blanqueo.
A comienzos de año, el Banco Nacional abrió una investigación sobre ING Bélgica por su gestión de la cuenta de Reynders. El exministro habría ingresado cerca de 700.000 euros en efectivo entre 2008 y 2018. El banco solo comunicó estos movimientos a la Unidad de Inteligencia Financiera (CTIF) en 2023.
Paralelamente, la Fiscalía de Bruselas mantiene abierta una causa por presunto tráfico de influencias, que avanzó en agosto; este verano se practicaron registros en un anticuario de Bruselas, sospechoso de vender de forma habitual obras de arte a un allegado de Reynders.
El excomisario Reynders jugó un papel decisivo en la última renovación del Consejo General del Poder Judicial al actuar como muñidor entre el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y el vicesecretario del PP, Esteban González Pons. Un acuerdo que se cerró en Bruselas.