Las rebajas de invierno no solo llenan los carritos de compra, también disparan la actividad de los ciberdelincuentes. Correos electrónicos que suplantan a marcas conocidas, SMS que alertan de supuestos problemas con un pedido o enlaces que prometen descuentos irreales son algunas de las trampas más habituales.
El ‘phishing’ y el ‘smishing’, las técnicas de fraude digital más famosas cuyo objetivo es engañar al usuario para robar información personal o dinero, se han convertido en los grandes enemigos de las compras online, especialmente en periodos de alto consumo, cuando la prisa y el impulso juegan en contra del consumidor..
En las rebajas de invierno de 2025, se registraron más de 18.000 denuncias en España relacionadas con fraudes en compras online. Por ello, onLygal ha atendido a Confilegal para ofrecer las 10 claves legales que puede evitar que el usuario se vea en un fraude o una estafa.
«Lo importante a tener en cuenta en periodo de rebajas es que los derechos como consumidores no vienen rebajados», explica Núria Gimeno
«Las rebajas son una magnífica oportunidad para comprar de forma inteligente, pero desafortunadamente es también un periodo en el que proliferan las prácticas desleales. En onLygal sabemos que mantenerse informado es la mejor forma de proteger los derechos del consumidor y garantizar una experiencia de compra segura», ha señalado Natàlia Mañas, responsable del Centro de Asistencia Jurídica de onLygal.
Comprar solo en webs verificadas
La primera clave legal para evitar fraudes es asegurar que el usuario accede a sitios web verificados y no a páginas que están suplantando a las de las marcas oficiales. Por ello, antes de introducir datos personales o bancarios «es muy importante comprobar que la barra del navegador URL empiece por ‘https://’ o que o que aparezca señales de seguridad como es la figura del candado en el buscador», comenta Gimeno.
«Es importante también asegurarse de que el punto de venta ofrece información de contacto verificable: CIF/NIF, domicilio social y servicio de atención al cliente», añade.
Verificar la política de devoluciones
Los comercios están obligados a informar de forma clara acerca de su política de cambios y devoluciones. En las compras online, el consumidor debe saber que tiene 14 días naturales de desistimiento, sin necesidad de justificarlo.
En las realizadas en tiendas físicas, la devolución depende de la política de dicho comercio, salvo en el caso de que el producto esté defectuoso. En ese caso y si el comercio no ha informado debidamente al comprador acerca del estado del producto, el plazo para solicitar la devolución podría ampliarse hasta un año desde la fecha de entrega.
Desconfiar de ofertas demasiadas buenas para ser reales
Desde OnLygal señalan que los fraudes más comunes se cometen a través de ofertas de productos a precios sospechosamente bajos: «cuando es demasiado buena la oferta es sospechosa, por ello debemos tener más cuidado», señala Mañanas.

Descartar acceder a través de enlaces no seguros o poco confiables
Su compañera Gimeno también recomienda «evitar los enlaces que se puedan recibir a través de los correos electrónicos o SMS». «Si una tienda nos manda un enlace, para evitar caer en estafas lo más seguro es acceder a su tienda online a través de los buscadores», aconseja Gimeno.
Utilizar redes de Internet seguras para las compras online
Realizarlas desde redes públicas puede suponer un riesgo para los datos personales. «Siempre es preferible usar una red móvil personal o una Wi-Fi doméstica segura.
Comprobar que los descuentos están claramente indicados
La normativa de consumo exige que tanto el precio original –el menor aplicado sobre el artículo en los 30 días previos a la promoción– como el rebajado estén siempre visibles, por lo que se recomienda evitar comprar si solo se indica un porcentaje de descuento sin referencia de precio.
Evitar abrir mensajes o emails falso
La abogada de OnLygal también aconseja tener los ojos muy abiertos con los mensajes sobre el estado de envío del paquete.
Las empresas de reparto suelen mandar ‘emails’ o mensajes de texto informando de en qué punto del reparto se encuentra el pedido. Sin embargo, también constituyen canales muy habituales para que los estafadores se hagan con los datos del usuario.
Esta práctica es conocida como ‘smishing‘ (la unión de ‘SMS’ y ‘phising’, una práctica que consiste en envair mensajes fraudulentos para engañarte y robar información confidencial como contraseñas o datos bancarios, o para instalar software malicioso, haciéndose pasar por entidades legítimas como bancos o empresas de paquetería.
«Tenemos que estar en alerta de qué verdaderamente es nuestro paquete. Si no lo estamos, es mejor acceder a la pagina web de la empresa, donde ya nos hemos registrado y ha quedado grabado nuestro pedido para comprobar ahí esta información. En caso de desconfianza, llamar a la empresa para preguntarles directamente», aconseja la ‘managing partner’ de Siniestros de OnLygal.
Utilizar métodos de pago seguros
A la hora de acceder al pago desde OnLygal advierten que el usuario no puede bajar la guardia. Para ello, insisten en que no es momento para probar nuevos métodos de pago porque podrían acabar en otra cuenta que no es la de la empresa.
En caso de dudas, habría que «veriricar datos de la empresa, como que el CIF, número de teléfono de atención de cliente… para asegurarnos de que cumple con todas las normativas y es fiable», explica Gimeno.
Exigir factura o tique de compra
Este documento es esencial para hacer valer garantías, devoluciones o reclamaciones. En las compras por Internet, se recomienda también conservar correos de confirmación y capturas de pantalla del producto y del precio.
Actuar rápido si se detecta cualquier fraude
«En caso de ser víctima de un fraude, es importante acudir a los cauces legales disponibles y ponerlo en conocimiento de las autoridades pertinentes», concede la abogada.
Gimeno señala cómo se debe actuar: «Lo primero que hay que hacer es llamar a la entidad bancaria para que controle el pago», comienza a narrar.
«Es importante que guardemos todas las evidencias, haciendo capturas de pantallas del producto comprado y del proceso final de compra. Con todo ello, podemos presentar una denuncia ante la policía, si creemos que es una estafa, o a Consumo, que se resolvería mediante mediación o arbitraje con el comercio».
En un contexto en el que las estafas digitales se sofistican y aprovechan los picos de consumo como las rebajas de invierno, la información y la prevención se convierten en la mejor defensa del consumidor.
Identificar prácticas como el ‘phishing’ o el ‘smishing’, comprar únicamente en canales seguros y conocer los derechos legales permite reducir de forma significativa el riesgo de fraude y actuar con rapidez en caso de ser víctima de un fraude este periodo de rebajas.