El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, compareció ayer en el Salón de Plenos del Ayuntamiento para lanzar un aviso político y judicial tras quedar absuelto de todas las acusaciones que pesaban sobre él.
Lejos de dar el asunto por cerrado, el regidor popular dejó claro que mantendrá la querella presentada contra la líder del PSOE local, Rocío Arrabal, por injurias y calumnias graves, y contra Alvise Pérez, líder de la formación «Se Acabó la Fiesta», por coacciones, amenazas y acoso.
También reveló que sus representantes legales habían mandado un burofax a María Jesús Montero, secretaria general del PSOE andaluz y ministra de Hacienda, para intentar una conciliación previa antes de interponer una querella.
Landaluce fue informado por la Fiscalía del Tribunal Supremo que habían archivado las diligencias iniciadas el pasado mes de diciembre tras una denuncia presentada por el PSOE.
En dicha denuncia, los socialistas atribuyeron al exdirigente del Partido Popular la presunta comisión de delitos de malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y acoso o abuso sexual, a partir de la difusión de unas conversaciones que apuntaban a un supuesto acoso a concejales del consistorio.
El daño no puede quedar impune
Landaluce insistió ayer en que el daño causado durante casi un año y medio no puede quedar impune. “Después de que la justicia haya hablado, aquí no terminan las cosas”, afirmó, recalcando que “no todo vale en política” y que quienes impulsaron las acusaciones deben asumir las consecuencias.
En un plano más personal, ha lamentado el impacto del proceso en su entorno familiar y político, asegurando que el objetivo de las acciones legales es evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
Con este posicionamiento, el regidor deja claro que su absolución no supone un punto final, sino el inicio de una ofensiva judicial destinada a cerrar el círculo de un conflicto que, según sus palabras, no puede resolverse sin responsabilidades claras.
Rodeado por la práctica totalidad de su grupo municipal y con un tono firme, Landaluce intervino tras conocerse la decisión de la Fiscalía del Tribunal Supremo de archivar la denuncia que había presentado el PSOE por presuntos delitos de malversación, tráfico de influencias y abuso sexual.
Una resolución que, según ha subrayado, confirma que las acusaciones eran “falsedades” y abre ahora una nueva fase: la de depurar responsabilidades políticas y penales.
El alcalde popular explicó que, “de momento”, no solicitará su reingreso en el Partido Popular para conservar la libertad de acción necesaria para continuar con los procedimientos judiciales iniciados.