La Fiscalía de Madrid solicita penas de hasta 46 años de prisión para los acusados del asesinato de Borja Villacís, quien falleció tras ser tiroteado el 4 de junio de 2024 en una emboscada con armas de fuego en una carretera de El Pardo, según han informado fuentes fiscales.
El procedimiento, instruido por el Juzgado de Instrucción número 19 de Madrid, se encuentra actualmente en fase intermedia, con la presentación de los escritos de acusación y defensa previa a la celebración del juicio.
En su escrito de conclusiones, el Ministerio Público solicita 46 años de cárcel para Kevin P. por los delitos de asesinato, dos tentativas de homicidio, falsedad documental y tenencia ilícita de armas.
Para los otros dos acusados —entre ellos la madre del principal investigado— reclama penas de 38 años de prisión por los mismos delitos, salvo uno de los intentos de homicidio, tal y como adelantó el diario El País.
Según el relato de la Fiscalía, los hechos se produjeron en el marco de una cita previamente concertada, a la que la víctima habría acudido como mediador en un conflicto entre terceros. En ese contexto, se habría organizado una emboscada en la que se realizaron múltiples disparos, causando la muerte del hermano de Begoña Villacís y dejando herido a su acompañante.
La emboscada en el Pardo a Borja Villacís
La investigación sitúa a María José E. J., de 52 años, como la primera detenida por su presunta implicación en los hechos. De acuerdo con las pesquisas, habría conducido el vehículo desde el que su hijo, Kevin P., de 24 años, efectuó los disparos mortales.
Minutos después del crimen, la mujer fue localizada en un lavadero de coches en la zona de plaza Elíptica, tras haber sido grabada cambiando las placas de matrícula en un descampado situado en la carretera de Fuencarral a El Pardo.
La Policía constató que el vehículo presentaba daños compatibles con su participación en los hechos, como abolladuras y la activación de los airbags.
En ese mismo descampado, María José E. J. fue vista junto a dos individuos más jóvenes, a quienes posteriormente habría trasladado hasta el lugar del crimen. Entre ellos se encontraba su hijo, señalado como uno de los autores materiales de los disparos, así como otro implicado.
Kevin P. fue detenido posteriormente en la localidad de Yuncos (Toledo) en una operación conjunta del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional, junto a Ismael E. I. V., de 24 años, cuando ambos se disponían presuntamente a cambiar de escondite.
Durante el operativo también fue arrestado Omar, quien quedó posteriormente en libertad con cargos al descartarse su participación directa en el homicidio, si bien habría facilitado cobijo a los presuntos autores en una vivienda ocupada.
Las pesquisas apuntan a que Borja Villacís no era el objetivo principal del ataque, sino que habría acudido al encuentro como mediador en un conflicto previo relacionado con una denuncia contra Kevin P. por daños a un vehículo.