Las Secciones del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) han superado por primera vez el umbral de los 15.000 inscritos, al alcanzar un total de 15.059 personas a 31 de marzo de 2026. Una cifra que representa un crecimiento interanual de 700 profesionales, un 4,9% más respecto al mismo periodo del año anterior.
Este incremento consolida a las Secciones como uno de los principales espacios de especialización, encuentro y actualización jurídica de la abogacía madrileña, en un contexto de ampliación de la oferta y adaptación a nuevos ámbitos de práctica profesional.
Entre las áreas con mayor volumen de inscritos destacan Familia y Sucesiones, con 5.612 personas; Procesal, con 4.503; Laboral y Sindical, con 4.343; y Abogados Penalistas, con 4.334. También registran cifras relevantes Arrendamientos Urbanos, Propiedad Horizontal e Inmobiliario (3.988 inscritos), Responsabilidad Civil y Seguro (3.748), Consumo (3.746) y Abogados de Empresa (3.649).
En términos de crecimiento absoluto, sobresalen los incrementos en MASC (Medios Adecuados de Solución de Controversias), con 381 nuevos inscritos; la sección de Violencia de Género, con 365; Abogados de Empresa, con 338; Procesal, con 272; y Protección de Datos y Big Data, con 250 incorporaciones.
Asimismo, se observan avances significativos en áreas emergentes, como Derecho de la Infancia y Adolescencia, que crece un 45,2%; Protección de Datos y Big Data (39,7%); MASC (32,3%); Derecho del Turismo (23,2%); e Iniciación y Desarrollo Profesional, con un aumento del 18,9%.
Un «hito» necesario para el ICAM
Durante marzo de 2026, el conjunto de las Secciones mantuvo un saldo positivo de actividad, reflejando la tendencia sostenida de crecimiento del ecosistema seccional.
La diputada responsable de Secciones del ICAM, Ester Mocholí, ha valorado este hito, destacando que el Colegio continuará impulsando estas secciones, «cada vez más abiertas, útiles, dinámicas y conectadas», con la realidad de la abogacía.
“Superar los 15.000 inscritos en las Secciones del ICAM es una magnífica noticia y confirma que este proyecto responde a una necesidad real de la abogacía madrileña: contar con espacios vivos de especialización, formación, intercambio de conocimiento y generación de propuestas», ha asegurado.
Un proyecto con el que, tal y como ha defendido Mocholí, el Colegio busca ofrecer a sus profesionales una «herramienta fundamental» en el ejercicio de su profesión, «incorporando ámbitos emergentes y reforzando aquellos que resultan esenciales» para el día a día de la abogacía.