Los médicos inspectores de la Seguridad Social, representados por el Sindicato de Médicos Inspectores de la Seguridad Social (SIMEDISS), han vuelto a a salir a la calle para denunciar la precarización del servicio y la pérdida de derechos de estos profesionales sanitarios.
Pero este 27 de abril la protesta se ha endurecido. ¿El motivo? El sindicato denuncia que la Dirección General del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) ha dictado nuevas instrucciones para poder solventar el atasco en los procedimientos de revisión de los procesos de Incapacidad de los trabajadores.
Estas indicaciones están dirigidas a a acortar cada vez más los tiempos de consulta presencial de los pacientes, una orden que rema contracorriente el artículo 18.3 del Código de Deontología Médica, que determina que el tiempo necesario para cada acto médico debe ser fijado por el criterio profesional del sanitario facultativo.

«Vemos más pacientes por jornada ahora que previo a la entrada en vigor del RD 2/2023, pacientes mucho mas complejos que los que podíamos ver hace diez año. Porque ahora cuando vienen a consulta la media ha ascendido 700 días de IT», concede Silvia Ledo, secretaria general del SIMEDISS.
Pero estas indicaciones, lamentan, se realizan sin incremento de efectivos ni de medio, forzando a los médicos inspectores a vulnerar los principios deontológicos que regulan su función: «En enero de 2024 la Dirección General del INSS se ratifica en mantener la carga sin atender a nuestras reivindicaciones y el pasado septiembre de 2025 nos aumenta la carga, pero sin los medios y los recursos», lamenta Ledo.
En la última huelga, la del pasado 27 de abril, los datos son «muy positivos»: «el colectivo no sólo se mantiene Si no que en esta 4 jornada de huelga ha pasado de un seguimiento del 53% a un 57%. si tenemos en cuenta que aproximadamente 105 médicos son mayores de 64 años y 199 mayores de 60 años ( datos finales 2025). Es decir, si estimamos que son 478 médicos, 199 son mayores de 60 años», da unos primeros resultados la secretaria general con los datos al 80%.
Un movimiento que ha dejado de ser silencioso: ahora tiene el apoyo del servicio jurídico de la Organización Médica Colegial de Madrid (OMC). Un paso más hacia delante para conseguir efectivos y un mayor reconocimiento.
Un cambio de reglas que ha colapsado el sistema de revisión de bajas médicas
Desde la entrada en vigor Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo, el sistema de control de la incapacidad temporal de todos los trabajadores pasó de un órgano colegiado a uno unipersonal, aumentando la carga de trabajo de los profesionales.
Esto ha alargado la cita de revisión de la baja médica hasta 700 días después haber comenzado la baja médica, lo que prolonga de forma indebida prestaciones cuya procedencia no puede ser evaluada en tiempo y forma por falta de recursos suficientes.
Estas demora debilita al ciudadana y al sistema. Desde el colectivo señalan que ningún paciente debería ser valorado fuera de los plazos legalmente establecidos, y cualquier deterioro del control médicos de estos procesos compromete principios básicos como la equidad, la buena administración de recursos públicos y el respeto al acto médico.