El vicepresidente de Ventas para EMEA de Harvey, Jorge Bestard, atiende a Confilegal para explicar por qué la compañía ha elegido Madrid para su expansión, cómo combate las «alucinaciones» de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico y por qué cree que la IA transformará el trabajo de los abogados.

Jorge Bestard, de Harvey: «Saber usar la IA será tan importante para un abogado como saber Derecho»

29 / 06 / 2026 05:41

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Jorge Bestard ha vivido toda su vida entre España y Estados Unidos. Acumula una amplia trayectoria en tecnológicas de primera nivel como Canva o Meta.

El pasado mes de enero se unió a Harvey, una plataforma de inteligencia artificial generativa diseñada específicamente para el sector jurídico, fiscal y financiero. En ese momento, tenía una misión clara: conseguir que Harvey tuviera aun más presencia en España. La decisión estaba motivada por dos factores de peso.

El primero, tal y como revela el entrevistado para Confilegal, que España es un mercado sofisticado que se encuentra a la cabeza de la carrera de la Inteligencia Artificial, y no a la cola. Y la segunda, que barría para casa.

Y este pasado mes abril Harvey hizo el anuncio de que abría su sede física en la capital española, en pleno centro neurálgico del sector legal —o milla de oro—.

El vicepresidente de Ventas para EMEA de Harvey atiende a Confilegal para explicar por qué la compañía ha elegido Madrid para su expansión, cómo combate las «alucinaciones» de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico y por qué cree que la IA transformará el trabajo de los abogados.

¿Fue usted quien impulsó la presencia de Harvey en España?

Harvey ya estaba en España antes de antes de que yo entrase, aunque no tuviesemos una oficina física. De hecho, ya trabajamos con con despachos como Brocheta, Cuatrecasas o Goméz Acebo y Pombo. También con asesorías jurídicas como Repsol.

La verdad es que me ha sido bastante fácil también impulsar la selección en España porque me ha sorprendido muchísimo la la adopción de IA en general en España, que yo creo que todo el mundo la ha visto como ha puesto los ojos en España como referente de adopción de ella.

El uso de la IA en España es un porcentaje bastante más alto que en otros países europeos.

¿Qué os diferencia respecto a las otras? Hay mucha gente que dice bueno, yo ya tengo hecha GPT. ¿Por qué iba a necesitar Harvey?

Lo que hace Harvey es, en cierto modo, acotar el uso de los modelos fundacionales al ámbito jurídico. Si pensamos en la inteligencia artificial, el contexto es una parte fundamental.

Por eso, además de los modelos, también es muy importante el ecosistema de herramientas con el que se integra Harvey, ya que los abogados trabajan con numerosas aplicaciones y con modelos jurídicos locales.

Ese es el motivo por el que seguimos esa estrategia. En nuestro caso, trabajamos con Tirant y tenemos un acuerdo de colaboración exclusivo con LexisNexis en Norteamérica —una corporación global de análisis de datos e inteligencia artificial, filial de RELX—.

Además, creo que depender de un único modelo será un error en el futuro. Como hemos visto en los últimos meses, los modelos son muy fiables, pero hay situaciones en las que, dependiendo de la pregunta, la materia jurídica o la tarea, un modelo ofrece mejores resultados que otro.

Por eso apostamos por un enfoque multimodal. Tenemos integraciones con OpenAI, con Anthropic y también hemos lanzado nuestra integración con Mistral —startup francesa de inteligencia artificial (IA)—para el mercado francés.

Es importante que los despachos de abogados puedan utilizar el modelo que mejor se adapte a cada caso. Dependiendo de la materia, de la consulta o de la tarea, podrán recurrir a un modelo u otro.

Para las tareas más sencillas, un modelo como OpenAi o Anthropic puede ser suficiente. Pero, como sistema operativo legal para una compañía, creo que es preferible no depender de un único modelo.

Jorge Bestard, vicepresidente de ventas en EMA para Harvey. Foto: Cedida.

Ha comentado que ya trabajabais con grandes despachos, pero ¿cómo es el nivel de adopción que estáis viendo de las asesorías jurídicas o de las firmas medianas?

También bastante alto. O sea, España es uno de los mercados más sofisticados de Europa y Madrid está siendo la cresta de la ola.

Cierto es que nuestro principal mercando son los principales despachos y equipos jurídicos. Pero también vemos como están empezado a utilizar los despachos más pequeños este tipo de sistemas.

El principal motivo por el que empiezan a adoptar esta herramienta es que están viendo una ventaja enorme porque, entre otros factores, te aumenta el equipo.

Un ejemplo práctico: en muchos despachos un abogado a lo mejor está horas haciendo una tarea. Pues con una IA ahora ese despacho es como si tuviese 50 para terminar la tarea mucho antes.

De este modo un pequeño despacho siente que puede competir mejor contra otros despachos. También por la gran cantidad de trabajo que pueden asumir. Pero esto genera que la expectativa del cliente cada vez va a ser mayor, así que la calidad va a seguir subiendo.

¿Cuál dirías que son los mayores errores que están cometiendo los bufetes al abordar la IA?

Los dividiría en tres errores. El primero sería no impulsarlo dentro de los despachos. Es decir, si compras una herramienta, que la empresa solo ponga la herramienta a disposición y ya está. En este tipo de herramientas es muy importante tanto la formación como la creación de agentes relacionados a tareas es muy importante.

El segundo: utilizar la IA como no se está utilizando los últimos cuatro años, que son simplemente preguntas y respuestas. Ya no hace falta hacer o lo puede hacer un agente y el abogado se tiene que centrar en el criterio de la estrategia, de la colaboración.

Pero si tú sigues haciendo todo ese trabajo manual, pues estás dedicando menos tiempo a toda la parte de estrategia exterior.

Y obviamente el tercero no adoptar ninguna herramienta. Eso te deja atrás. Lo que le digo a todos los equipos jurídicos es que si no se utiliza ninguna herramienta, que utiliza lo que sea para ir trasteando. Y si ya estás utilizando algo utilizable, no porque sea así, no estás utilizando nada. Ya estás un paso atrás de los otros despachos que son pioneros.

El vicepresidente de ventas en EMEA de Harvey sostiene que es un error el hecho de que las empresas adquieran una herramienta IA y no dediquen un tiempo en formar a sus empleados para qué sepan como tienen que usarla.

¿Y cómo Harvey ayuda en este proceso de aprender?

Nosotros acompañamos en la adopción de un producto siempre. Siempre les preguntamos qué tareas está haciendo el abogado que sean muy manuales y cual es el resultado de estar para saber así como podemos ayudar a automatizarlas.

El equipo, que se compone principalmente por legal engineers, se sientan con los equipos jurídicos y miran los trabajos que están haciendo y de este modo ayudan a construir los agentes para que realicen esas tareas.

También ayudamos a que sean ellos los que aprendan a construir los suyos propios. Una vez que tenemos agentes que están automatizando el trabajo pasamos a ver que otro tipos de tareas pueden estar haciendo dentro de nuestra herramienta.

Por otro lado, también hemos apostado mucho por la parte de educación. Nos hemos asociado con con el IE, ESADE o ICADE para que la la generación de abogados que vienen ya sepan usar parte de la herramienta. Desde el primer día que van al despacho, ven las tareas que están haciendo.

¿La IA va a ser una herramienta más o de verdad va a ser un punto de inflexión como Internet?

Va a ser un punto de inflexión. No sé si es una cita de Garrigues que decía en el sector legal es muy importante saber derecho y saber inglés. [El entrevistado se refiere a una anécdota donde los maestros Uría y Garrigues se encontraron y el primero le dijo al segundo: «Ahora, lo que hay que hacer es saber inglés». A lo que el profesor Garrigues contestó: «No, lo que hay que hacer es saber Derecho»].

Ahora va a pasar a sabes derecho y sabes Inteligencia artificial. Y va a ser sí para cualquier empleado en cualquier profesión. Yo creo que va a ser una herramienta que te va a dar bastantes pluses en tu carrera

Entonces ¿la misión de Harvey es hacer abogados más eficientes o cambiar por completo cómo se presta el asesoramiento jurídico?

Buena pregunta. Yo creo que no se excluyen una de la otra. Porque al cambiar la manera de trabajar o hacer abogados más eficientes, cambias la manera de trabajar.

Y al cambiar la forma de trabajar, se puede hacer que el abogado sea más eficientes. Nuestra herramienta retroalimenta ambas opciones. Y el resultado que estamos viendo es esto: tanto una subida de cantidad de trabajo de abogados como una subida de calidad de trabajo.

¿Llegan tarde los despachos y las empresas que todavía no han incorporado la inteligencia artificial? ¿Qué ha cambiado realmente en el último año?

La inteligencia artificial de la que hablamos hoy es muy diferente a la de hace uno o dos años. Por eso creo que nadie llega tarde a una innovación que todavía está evolucionando tan rápido y que puede aportar tanto valor.

La IA avanza a un ritmo extraordinario. Si en los últimos años el foco estaba en los modelos capaces de responder preguntas o generar contenido, este es el año en el que la inteligencia artificial empieza a ejecutar acciones y completar tareas de principio a fin, siempre dentro de un marco de control y supervisión. Es un cambio de paradigma respecto a lo que habíamos visto hasta ahora.

En el ámbito jurídico, esta evolución permite automatizar flujos de trabajo mucho más complejos. Tareas como la redacción de contratos, la revisión inteligente de documentación o incluso una operación de M&A ya pueden gestionarse de principio a fin mediante agentes de inteligencia artificial.

Procesos que antes requerían equipos numerosos y muchas horas de trabajo ahora pueden completarse en mucho menos tiempo, permitiendo que los abogados se centren en tareas de mayor valor estratégico.

¿Consideráis desde Harvey que la IA va a cambiar punto final al sistema de retribución por horas instaurado en los despachos?

Es una pregunta que me hacen con frecuencia. La realidad es que es un tema que estamos analizando de cerca.

Sí creemos que habrá determinadas tareas para las que dejará de tener sentido facturar por horas y que el modelo evolucionará hacia una remuneración basada en el resultado final. Sin embargo, todavía estamos observando cómo evoluciona el mercado.

En mi opinión, quizá aún es pronto para que ese cambio se produzca de forma generalizada, pero estoy convencido de que veremos una transformación importante en los próximos 12 a 24 meses.

Tendremos que estar atentos a ver qué novedades nos traéis…

No creo que este cambio vaya a producirse de un día para otro. Lo veremos primero en tareas concretas y de forma gradual. Antes, por ejemplo, una revisión documental o la elaboración de un primer borrador se facturaban por horas. Ahora, gracias a la inteligencia artificial, empiezan a surgir otras formas de fijar el precio de ese trabajo.

Ya estamos viendo compañías que están experimentando con nuevos modelos de facturación junto a sus clientes. En lugar de cobrar exclusivamente por horas, están probando fórmulas basadas en el servicio prestado o en el resultado obtenido.

Creo que los despachos están empezando a experimentar con estos nuevos modelos y veremos cómo evolucionan en los próximos meses.

A veces confiamos de más en estas herramientas. Un ejemplo de ello es, que si no conoce lo que le estás pidiendo, se lo puede llegar a inventar. Lo que conocemos como «alucinaciones». Ya hemos visto varios casos, y no solo en España, sino mundialmente, donde el tribunal ha reprochado al abogado por incluir citas inventadas por la Ia en sus escritos. ¿Cómo evitar que esto ocurra?

El trabajo jurídico exige un nivel de precisión muy alto. Por eso, en Harvey la verificación está integrada en los propios flujos de trabajo y todas las respuestas se sustentan en fuentes citadas.

Además, la plataforma permite seguir el razonamiento que ha utilizado la inteligencia artificial para llegar a una determinada conclusión.

El abogado puede revisar ese proceso y comprobar cómo se ha construido la respuesta. También publicamos pruebas de precisión y nos sometemos de forma constante a evaluaciones independientes mediante benchmarks que miden el rendimiento del sistema.

Las alucinaciones siguen existiendo en todas las herramientas de inteligencia artificial. Por eso el criterio del profesional sigue siendo imprescindible. Nosotros hacemos todo lo posible para reducirlas al mínimo, pero el abogado siempre debe mantener la supervisión.

Siempre les digo a nuestros clientes que, si están construyendo un agente de IA y observan que el razonamiento no coincide con la forma en que ellos abordarían ese trabajo, pueden instruir al agente para que siga otro proceso. Esa capacidad de supervisión y ajuste es una parte fundamental del uso responsable de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico.

«El ritmo al que evoluciona la inteligencia artificial es extraordinario y queremos consolidarnos como el sistema operativo de referencia para el sector jurídico», revela los planes de Harvey el vicepresidente de ventas para EMEA de la IA jurídica.

¿Cuál es el próximo gran salto vuestro? ¿Hacia dónde se dirige Harvey?

Nuestra misión es convertirnos en el principal sistema operativo legal. Para lograrlo, nos apoyamos en tres pilares fundamentales.

El primero es ayudar a los equipos jurídicos de todo el mundo a construir su plataforma agéntica, en la que pasarían de utilizar los harvey agents tal y como los conocen a un modelo de agentes de largo alcance. Es decir, queremos pasar de una IA meramente asistencial a agentes capaces de ejecutar tareas mucho más complejas y de mayor alcance, y ese cambio es clave.

El segundo pilar consiste en ayudar a los equipos jurídicos a adoptar nuevas formas de trabajar. Para ello contamos con nuestro equipo de Legal Engineering. Precisamente por eso abrimos hace un par de meses nuestra oficina de Madrid, donde disponemos de un equipo de ingenieros que trabaja muy estrechamente con nuestros clientes para adaptar la tecnología a sus necesidades.

El tercer pilar es seguir innovando. El ritmo al que evoluciona la inteligencia artificial es extraordinario y queremos consolidarnos como el sistema operativo de referencia para el sector jurídico.

Eso implica desarrollar nuevas integraciones con distintas herramientas, entender cómo trabajan tanto los despachos de abogados como los departamentos jurídicos de las empresas e identificar cómo podemos ayudarles a realizar su trabajo de una forma cada vez más eficiente.

Uno de los principios que define a nuestra compañía es Jobs Not Finished: el trabajo nunca termina. Cada vez que lanzamos un nuevo producto, ya estamos pensando en cuál será el siguiente que aporte aún más valor a nuestros clientes.

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