Isabel Perelló no fue a Legálitas a recoger un trofeo. Fue, sobre todo, a lanzar un aviso.
La presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) presidió ayer la cuarta edición de los Premios Fundación Legálitas, un acto celebrado en la sede madrileña de la fundación y que este año distinguió al propio CGPJ —por su labor de divulgación jurídica— y a vLex, la plataforma de investigación legal ahora integrada en Clio, en la categoría empresarial. Pero el discurso de Perelló fue más allá del protocolo de agradecimiento.
«Me gustaría dedicar este premio a todos los jueces que cada día cumplen con profesionalidad su deber, con vocación y responsabilidad en nuestro país», dijo, antes de virar hacia un terreno más incómodo.
Lleva tiempo, advirtió, produciéndose «graves críticas a las instituciones garantes del Estado de derecho, cuya legitimidad se pone en tela de juicio».
Y fue más allá: «Los jueces se convierten en objeto de ataques de críticas constantes en su legitimidad, en su independencia, incluso en su integridad personal». Sobre las injerencias en la independencia judicial —«venga de donde venga»— las calificó de amenaza directa al Estado de derecho.
No mencionó nombres. No hacía falta.
El premio, en realidad, reconoce el trabajo del CENDOJ
Detrás del galardón al CGPJ está el Centro de Documentación Judicial, el repositorio de jurisprudencia que la institución sitúa como el mayor de la Unión Europea en su categoría, con más de nueve millones y medio de resoluciones de acceso público y gratuito.
A eso se suma el trabajo de la Oficina de Comunicación del Consejo, con presencia territorial y una producción diaria de información sobre las decisiones judiciales de mayor calado.
En la categoría empresarial, el jurado eligió a vLex, representado en el acto por Ferran Sala, general manager para España de vLex by Clio.
La compañía, fundada en el año 2000, reivindica la mayor biblioteca digital jurídica del mundo: más de mil millones de documentos procedentes de un centenar largo de países.
Su gran apuesta reciente es Vincent, un asistente jurídico con inteligencia artificial capaz de análisis documental, generación de argumentos y comparación normativa.
Sala fue claro sobre la hoja de ruta de la empresa: «Gracias a esta estrategia, la empresa ha logrado competir y crecer en mercados tan exigentes como Reino Unido y Estados Unidos, consolidándose como uno de los casos de éxito más destacados del sector legal tecnológico».
Y sobre la reciente integración corporativa, zanjó cualquier duda sobre continuidad: «Tras su integración en Clio, vLex mantiene intacta su misión de ayudar a los profesionales del derecho a trabajar mejor, facilitar el acceso al conocimiento jurídico y contribuir a una justicia más eficiente y accesible».
Legaltech, abogacía preventiva y algo de autopromoción institucional
El resto del acto se movió entre lo institucional y lo corporativo. Fátima Báñez, presidenta de Fundación CEOE, resumió el espíritu del premio con una frase que podría figurar en cualquier memoria anual: «Hoy distinguimos a quienes demuestran que el derecho no solo sirve para resolver conflictos, sino también para prevenirlos, generar confianza y acercar la justicia y el conocimiento del derecho a los ciudadanos».
Luis del Pozo, consejero delegado de Legálitas, aprovechó para reivindicar la razón de ser de su compañía —la abogacía preventiva— con una imagen que ya es casi marca de la casa: «Existe una gran distancia entre los derechos que tenemos sobre el papel y los derechos que de verdad sabemos ejercer. Reducir esa distancia es la razón de ser de Legálitas».
Rafael Catalá, presidente de Fundación Legálitas, cerró el capítulo institucional recordando alianzas de la fundación con la Fundación ONCE y la Policía Nacional orientadas a fomentar el uso responsable de la tecnología entre los jóvenes.
La lista de premiados de ediciones anteriores da una idea del criterio del jurado: Global Legaltech Hub, Lawtips y su creador Andrés Millán, la fiscal Escarlata Gutiérrez, Inkietos, la Real Academia Española y la plataforma fiscal TaxDown.
Un mapa, en definitiva, que mezcla instituciones centenarias con divulgadores de redes sociales, y que este año ha vuelto a poner al CGPJ en el centro del debate público justo cuando más lo necesitaba.