¿Cuánta gente hace falta para que un Gobierno escuche? Ayer miércoles por la tarde, España respondió a esa pregunta con cientos de miles de personas en la calle, de Madrid a Bilbao, exigiendo una respuesta de Estado para Ceuta.
El detonante tiene fecha y cifra exactas: la entrada de más de 70.000 personas los pasados 30 y 31 de julio, una avalancha que ninguna ciudad de 85.000 habitantes puede absorber sola.
Mes y medio después, la respuesta ha llegado en forma de marea ciudadana: varios cientos de miles de personas se han concentrado en seis ciudades españolas —Madrid, Valencia, Zaragoza, Sevilla, Bilbao y Barcelona— para decir, con matices locales pero un mismo fondo, que esa situación creada no puede quedar sin respuesta política.
Las plazas de los ayuntamientos no estaban preparadas para lo de este miércoles. Ni falta que hacía: la gente se desbordó hacia las calles adyacentes en Madrid, en Valencia, en Zaragoza, dejando claro que la crisis de Ceuta ya no es solo un asunto de la ciudad autónoma.
En Madrid, las cifras ya cuentan su propia historia de desencuentro institucional: 150.000 asistentes, según el Ayuntamiento; 50.000 según la Delegación del Gobierno.
Un margen de error que triplica al alza, nada casual en plena disputa política. Allí coincidieron Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, que leyó un manifiesto de apoyo a Ceuta mientras los tres primeros ondeaban banderas de la ciudad autónoma. Buena parte de la lectura quedó en saco roto por la mala calidad del sonido.

Decenas de consignas se gritaron, «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», «Ceuta aguante, España se levanta», «Queremos votar», «Invasores expulsión», «Pedro Sánchez, dimisión», «Pedro Sánchez a prisión» y otras de calibre más grueso e irreproducibles en su literalidad más soez.

Por otra parte, cientos de ceutíes residentes en Madrid se concentraron frente al Congreso de los Diputados para exigir «soluciones inmediatas» y responsabilidades al Gobierno.
La convocatoria, pensada como acto apolítico, se vio desbordada por miles de españoles que se sumaron y por consignas contra el Ejecutivo que los propios organizadores intentaron frenar, sin éxito.
Desde antes de las 20:00 horas, un amplio dispositivo policial valló la Puerta de los Leones. La Plaza de las Cortes se ha llenado de banderas de España y Ceuta y de gritos como «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende» o «no es inmigración, es invasión», mientras la marea humana llegaba hasta Neptuno y se fundía con la concentración paralela de Cibeles.
Antes de que arrancara oficialmente el acto, un grupo de asistentes se encaró a periodistas de La Sexta y TVE al grito de «mentirosos», con intentos de arrebatarles los micrófonos que ha obligado a intervenir a la Policía Nacional.
La tensión fue en aumento a partir de las 21.20 horas, con cánticos contra los agentes desplegados y lanzamiento de objetos. La Policía ha respondido dispersando a los manifestantes con pelotas de goma y gases lacrimógenos.

Media hora antes, el Colegio de la Abogacía de Madrid, leyó en la puerta de su sede un manifiesto en apoyo de Ceuta en el que tomaron parte la decana emérita, Sonia Gumper, el decano, Eugenio Ribón, la vicedecana, Isabel Winkels, y las diputadas María Dolores Fernández, Teresa Mínguez y Roberta Poza.

Andalucía respondió con varias citas. Todas ellas sumaron 160.000 personas.. En Sevilla, unas 40.000 personas acompañaron al alcalde, que resumió el sentir con una frase corta: «Sevilla está contigo, Ceuta».
En Málaga, cerca de 50.000 asistentes escucharon a la vicepresidenta tercera de la Junta, Carolina España, reprochar al Gobierno que «no ha estado a la altura» y comprometerse: «No la vamos a dejar sola».

En Córdoba apoyaron alrededor de 23.000 ciudadanos, entre ellos la consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, María del Carmen Castillo; el consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto; y el alcalde de Córdoba, José María Bellido.
En Cádiz capital se concentraron alrededor de 8.000 personas, en un acto al que asistió el alcalde, Bruno García. En Granada, 14.000, en Jaén 10.000 y en Hueva 6.500.
Asimismo, en Jerez de la Frontera, la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcaldesa de la ciudad, María José García-Pelayo, de quien nació la idea de la convocatoria, agradeció la movilización en todo el país y confió en que el Gobierno de España «tome nota», porque «los españoles no somos tibios y no nos ponemos de canto; cuando se nos ataca, devolvemos el ataque».
En Almería, más de 10.000 ciudadanos se concentraron en la Plaza de la Constitución, donde la alcaldesa, María del Mar Vázquez, y el presidente de la Diputación, José Antonio García Alcaina, leyeron desde el balcón de las Casas Consistoriales el Manifiesto de la FEMP con motivo del Día de Ceuta.
En Zaragoza, 25.000 personas llenaron la plaza del Pilar para exigir, según el manifiesto leído por la alcaldesa Natalia Chueca, «una respuesta de Estado» y un compromiso firme de la Unión Europea en la protección de fronteras.
Su frase más citable resume el argumento de fondo de toda la jornada: «Cuando se pone bajo presión una frontera española, se pone bajo presión a toda España».
Valencia, con más de 50.000 personas en una Plaza del Ayuntamiento abarrotada, fue la ciudad de las tres banderas y los tres himnos: España, Ceuta y la Comunitat Valenciana, entonados uno tras otro.
Toledo congregó unas 6.000 personas en la plaza del Ayuntamiento que apareció abarrotada y llena de banderas de España. En las pancartas se podía leer ‘No a la invasión. Defiende Ceuta. Defiende España’ o ‘Ceuta, Toledo está contigo’.

Entre las pancartas destacó una sostenida por una joven ceutí residente en la capital del Turia: «Una caballa nunca se rinde». También circularon carteles con el rostro del presidente del Gobierno boca abajo.
En Bilbao la concentración fue modesta, unas 3.000 personas convocadas por la FEMP y secundadas por PP y Vox, con consignas dirigidas tanto a Sánchez como al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
En Barcelona, fue aún menor: unas 1.500 personas se concentraron en la plaza Sant Jaume de Barcelona, ante el Ayuntamiento y el Palau de la Generalitat, según datos de la Guardia Urbana de Barcelona. En la concentración participaron algunos dirigentes del PP como el vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible, Alberto Nadal; y el líder del partido en Barcelona, Daniel Sirera. Además, por parte de Vox también ha estado presente el portavoz del partido en el Parlament, Joan Garriga.
Los representantes de ambas formaciones ocuparon espacios diferentes en la zona y enarbolaron sus propias pancartas. Al mismo tiempo, al acto acudieron algunos miembros de Núcleo Nacional y algunas personas vestidas de legionarios.
En todas las capitales la misma exigencia repetida con matices locales: que Ceuta deje de sentirse sola frente a una frontera que, insisten los manifestantes, no es solo suya.