La Policía federal brasileña ha registrado este viernes la residencia del expresidente Luiz Inazio Lula da Silva en Sao Paulo en el marco de la ‘Operación Lava Jato‘ y se le han llevado para prestar declaración en la investigación del escándalo de corrupción en Petrobras.
Según ‘Folha’, los agentes llegaron hacia las 6.00 de la mañana a su residencia en Sao Bernardo do Campo, en Sao Paulo, y se llevaron al exmandatario, que reaccionó con tranquilidad al informarle de que era objeto de una orden de traslado coercitivo para prestar declaración.
De acuerdo con la agencia Reuters, la Policía Federal ha indicado que hay pruebas que demuestran que Lula se benefició de la trama de sobornos en Petrobras mediante reformas en residencias vacacionales.
Igualmente ha indicado que hay pruebas de delitos en la financiación de las campañas y los gastos del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula y la actual presidenta, Dilma Rousseff.
Según informan los medios locales, los agentes están registrando, además de la residencia del exmandatario, la sede del Instituto Lula y el domicilio de su hijo mayor, Fabio Luiz. En la operación están participando unos 200 agentes así como 30 auditores de Hacienda.
La operación se enmarca en las investigaciones de corrupción en la estatal Petrobras y fue ordenada por el juez federal Sergio Moro, que investiga una red que se apropió ilegalmente de unos 2.000 millones de dólares de las arcas de la petrolera.
De acuerdo con la Policía Federal, Lula está obligado a colaborar y ofrecer información en esta nueva fase de la ‘Operación Lava Jato’, que ha salpicado a las principales empresas y a destacados políticos del país. (CONFILEGAL/EP)