En el anterior artículo, he aconsejado que quien quiera empezar una carrerra como abogado debe empezarla y continuarla en un despacho de abogados. Si pero ¿en qué despacho?.
Siempre es difícil hacer una lista de despachos porque tienes el riesgo de dejar fuera a muchos que podrían incluirse en la lista. Desde aquí mis disculpas a aquellos que hayan podido quedar fuera.
La primera gran distinción es entre despachos nacionales y extranjeros.
Entre los despachos nacionales estarían primero los tres grandes y después un segundo grupo; después podría haber otros otros. En el primer grupo meteríamos a Garrigues, Uría y Cuatrecasas. Garrigues es la mayor firma y tiene mucho prestigio.
Uría, siendo grande, es más pequeño que Garrigues pero presenta gran calidad. Cuatrecasas tiene un gran tamaño. Tiene oficinas en Madrid y Barcelona pero también en otros sitios como San Sebastián y es una gran firma.
En el segundo grupo pongo a Gómez Acebo y Pombo, Ramón y Cajal, Albiñana y Suárez de Lezo, Ontier, Broseta, Pérez Llorca y probablemente otros despachos especializados como Rodríguez Mourullo en Derecho Penal, Martínez Lage en competencia, alguna boutique fiscal como la de mi hermano JBMF (publirreportaje), las de arbitraje como Armesto, David Arias o Fernandez Ballesteros o Écija en nuevas tecnologias.
Seguro que me dejo alguno pero un joven que empiece en cualquiera de esos despachos está empezando en uno de los despachos más relevantes del mercado legal español.
Y luego estarían los despachos internacionales: podemos empezar con los del Magic Circle (otro día explicaremos lo que es ésto), fundamentalmente Linklaters, Freshfields Clifford Chance, Allen and Overy (Slaughter and May no tiene oficinas en España).
Después habría otros que aunque no sean del Magic Circle que pueden ser interesantes como Ashurst, Hogan Lovells, Herbert Smith, Jones Day, Denton, Bird & Bird, Baker and Mackezie, Latham, DLA, White and Case y Watson Farley.
LOS CUATRO GRANDES
A los anteriores en todo caso habría que sumar las auditoras, o mejor dicho, la rama legal de los auditoras que también pueden tener un papel relevante en la abogacía de los negocios. Podemos mencionar muchos de ellos, pero aquí vamos a limitarnos a las cuatro grandes: Deloitte, KPMG, Ernst and Young y PWC.
¿Qué es mejor? ¿Un despacho nacional nacional o internacional?
Pues depende.
Muchos o algunos de esos despachos que hemos llamado nacionales operan también en el extranjero o con clientes u operaciones extranjeras; hablar inglés es un requisito necesario tanto en unos con otros pero desde luego en los despachos internacionales puede ser además imprescindible.
Trabajarás muchas veces con clientes internacionales y otras muchas veces con oficinas en el resto del mundo, con los que se entiende uno en el idioma común, en inglés.
Saber además alemán o francés puede estar bien pero son un lujo: el inglés es una necesidad.
Creo que si yo fuera un joven de con la carrera recién acabada para empezar y su carrera profesional tuvieran oferta de un despacho sin duda aceptaría si fuera uno de los de esta lista.
Dentro de ella podría hacer una clasificación, pero eso eso es más difícil para mi y desde luego más complicado para no quedar mal con los que quedaran como segunda o ulterior opción.
Un joven que comience su carrera profesional en uno de estos despachos entrará en el mercado jurídico por la puerta grande.
Ahora lo que tiene que hacer es dejarse la narices y trabajar mucho para aprender y abrirse paso. En tres o cuatro años se lo rifarán en cualquiera de estos despachos.
Lo importante es aprovechar bien la oportunidad.
Y hacer cosas interesantes.
No rehuir nunca el trabajo ni la responsabilidad. Meterse en todos los asuntos de interés es el mejor consejo y estudiar y trabajar mucho.
Su futuro se lo agradecerá