El Grupo Parlamentario Socialista ha defendido hoy en la Comisión de Justicia del Congreso, una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a remitir a la Cámara un Proyecto de Ley de reforma del Código Penal para derogar la pena de prisión permanente revisable, tal como ha venido defendiendo el Grupo Socialista durante la pasada legislatura.
El portavoz socialista de Justicia, Juan Carlos Campo, ha explicado que la iniciativa apuesta por “modificar todos aquellos preceptos que se refieran o prevean como pena la prisión permanente revisable, sustituyendo dicha pena por una pena que se adecúe a lo previsto en nuestra Constitución y que constituya una respuesta sancionadora adecuada y proporcional a la conducta que se castiga”.
En este sentido, ha insistido en que “Solo el nombre de prisión permanente revisable nos deja perplejos ¿Cómo algo que es permanente se califica de revisable? O lo uno o lo otro”, ha subrayado Campo para añadir que también respaldarán la iniciativa que hoy se debate en el Pleno sobre este asunto.
Campo ha subrayado que “es una cadena perpetua en toda regla” y “el gobierno del PP, para salvar la letra de la Constitución, la llama pena indeterminada en su duración, pero realmente lo que permite después de muchísimos años, siempre más de 25 y con unas condiciones durísimas, es que quede en suspenso un tiempo”.
Asimismo, ha criticado que el Gobierno del PP “predique la necesidad de un Pacto de Estado por la Justicia y con la misma intensidad y decisión su grupo parlamentario apruebe leyes sin la más mínima concesión al diálogo o al consenso”.
“Con un sistema como el nuestro, de cumplimiento íntegro y efectivo de penas, no será nada fácil dar cabida a su supuesta ‘revisión’. Bastaría repasar los condicionantes marcados por el artículo 92 del Código Penal”, subrayó.
El parlamentario socialista ha hecho hincapié en que “los socialistas somos conscientes de algo evidente, y es que el Derecho Penal ha cambiado, como ha cambiado la propia sociedad. Hoy vivimos en una sociedad distinta, postindustrial y global, dominada por el riesgo. Tan es así que, se habla, en estos comienzos de siglo de la sociedad del riesgo o como prefieren llamarla otros expertos, sociedad de la inseguridad. La seguridad, decía, se ha convertido en una pretensión social a la que se supone que el Estado, y en particular el Derecho Penal, debe dar respuesta”.
Sin embargo, Campo ha lamentado que “esto les sirve a ustedes para justificar una diferente y creciente respuesta del poder punitivo del Estado que siempre se traduce en populismo punitivo”.
Por el contrario, ha resaltado que «la idea matriz de que el Derecho Penal debe ser, en vez de una forma de venganza social, un medio de corrección y reencauzamiento de las conductas sociales desviadas”.
«Pena exagerada por innecesaria e inoportuna”
En este sentido, el portavoz socialista insistió en que, tal como ya hemos dicho otras veces, “tal pena es exagerada, entre otras cosas, por innecesaria y por inoportuna. No es necesaria, pues la respuesta jurídico penal de nuestro potente sistema represivo es lo suficientemente precisa y certera. Pero también es inoportuna, pues nuestro sistema de cumplimiento de las penas, coloquialmente llamado, íntegro y efectivo, ya provocaba estancias muy dilatadas en el tiempo (estamos refiriéndonos al modo de cumplimiento y la posibilidad de obtener beneficios penitenciarios, permisos de salidas del Centro Penitenciario, grados de cumplimiento o la situación próxima a la libertad, con la concesión de la libertad condicional)”.
Por otro lado, Campo insistió en que “la cuestión de la revisibilidad de la pena se erigirá en el auténtico bastión para calibrar la constitucionalidad de la misma”.
Y ha concluido afirmando que “es más necesario que nunca esgrimir la libertad frente al miedo pero ustedes prefieren seguir la senda de un Derecho Penal exagerado”.