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Los vestigios de la legalidad republicana todavía persisten en Madrid

Escudo republicano en la fachada del Banco de España que da a la madrileña calle de Alcalá. Carlos Berbell/Confilegal.
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El dictador Francisco Franco no hizo de la eliminación de los símbolos republicanos una obsesión. Al contrario. Muchos quedaron ahí, a la vista de todos. ¿Para qué iba a invertir dinero en su supresión? Había ganado la guerra civil.

La mejor prueba es el escudo republicano del Banco de España, en la calle de Alcalá. Las obras de la institución discurrieron entre 1927 y la Segunda República -constituida el 14 de abril de 1931 y desaparecida el 1 de abril de 1939-.

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Ese es el motivo de que la fachada de la calle Alcalá se rematara con el escudo republicano que, en lugar de corona real, luce una corona mural con forma de castillo alienado, como cualquiera que pase por allí, a la altura del Instituto Cervantes -antigua sede del Banco Hispanoamericano-, puede comprobar con sus propios ojos.

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Carlos Berbell/Confilegal.

Pero para decir verdad, el escudo republicano no fue «inventado» en la Segunda República sino que es producto de la Primera.

Tras la revolución de 1868, que acabó con el reinado de Isabel II, el Gobierno Provisional, presidido por el general Francisco Serrano Bedoya, encargó a la Real Academia de la Historia que elaborara un nuevo escudo nacional.

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Fue aprobado tras la Constitución de 1869.

 

De izquierda a derecha, el escudo de Carlos III, de la monarquía derrocada de Isabel II, a continuación el escudo de la Primera República -adoptado tal cual por la Segunda-, y el escudo actual. Host09 y SanchoPanzaXXI.

Hasta ese momento, el escudo oficial de la monarquía española era el heredado de Carlos III. En el mismo figuraban posesiones que el Reino de España ya no tenía, como Portugal, Sicilia, Borgoña, Flandes, Brabante, Tirol o tierra de los Habsburgo, en Austria.

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Y no figuraban antiguos reinos que sí estaban, como el de Navarra.

El escudo que se gestó entonces es básicamente casi el mismo que tenemos ahora.

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La corona real fue sustituida por una corona mural y se suprimieron los collares del Toisón de Oro y de Carlos III y la Cruz de Borgoña, así como el óvalo central con las tres flores de lys y la cordura de gules, de la Casa de Borbón-Anjou.

De la misma forma se simplificó, dividiéndolo en cuatro cuartos, con Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada al pie.

Flanqueando al escudo fueron colocadas las columnas de Hércules, pero sin coronas.

Estas habían figurado en la heráldica del emperador Carlos I de España y V de Alemania, con dos coronas, una real y otra imperial sobre las mismas.

Las dos columnas representan al monte Abila (Ceuta), en África, y la montaña de Calpe (Gibraltar), en Europa. El lema Plus Ultra (Más allá) hace alusión a las tierras descubiertas, exploradas y conquistadas por los españoles.

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El escudo imperial de Carlos I de España y V de Alemania en el que figuran las dos torres de Hércules; del mismo fueron tomadas por la Academia de la historia en 1868 para modernizar el escudo nacional. MiGuillen.

El escudo republicano estuvo vigente entre 1868 y 1870, los dos años del Gobierno Provisional, y entre 1873 y 1874, el año en que existió la Primera República.

Tras la restauración de la dinastía de los Borbones, en la persona de Alfonso XII -al que sucedió su hijo, Alfonso XIII- se restableció el escudo de Carlos III, pero se combinó con el escudo simplificado, adaptado del de la Primera República, al que se le sustituyó la corona almenada por la corona real cerrada, se incluyeron las tres flores de lys en el centro, y las dos coronas sobre las columnas de Hércules, rodeándolo todo, en ocasiones, con el collar del Toisón de Oro.

Vestigios de la Primera República

De aquella Primera República quedan dos vestigios patentes en el Madrid de nuestros días. Uno exterior y otro interior. El exterior se encuentra en la Estación de Atocha, antiguamente conocida como la Estación del Mediodía. Sobre su reloj exterior se puede ver la corona mural de la República y debajo una rueda alada, símbolo del progreso que representaban los ferrocarriles.

La corona mural de la Primera República en la Estación de Atocha. Wikipedia.

El segundo vestigio se halla en el salón principal del Palacio de los duques de Parcent, actualmente una de las sedes del Ministerio de Justicia en Madrid.

Situado en el 62 de la calle de San Bernardo, fue construido en 1728. Consta de tres plantas, un patio central y jardín.

En la segunda mitad del siglo XIX fue restaurado interiormente por el pintor y decorador Galland por encargo de su dueño de entonces, el marqués de Guadalcázar.

Los vaivenes políticos de finales de los años 60 y principios de los 70 tuvieron un claro impacto en la decoración interior de sus salones.

En el principal -en el que anunció su dimisión en 2013 como ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón y en el que también se rodaron algunas de las escenas de la película «El hombre de las mil caras», sobre la historia de Francisco Paesa-, se puede ver un impresionante escudo republicano.

Escudo republicano en el Palacio de Parcent, una de las tres sedes que tiene el Ministerio de Justicia en Madrid. Confilegal.

La Segunda República en el Tribunal Supremo

Pocos saben, por otra parte, que el escudo que preside el Salón de Plenos del Tribunal Supremo es también de origen republicano.

Éste, sin embargo, es de la Segunda República.

Es una pieza espectacular, obra del escultor valenciano Mariano Benlliure, en el que se representa a dos ángelitos sosteniendo cada uno una corona sobre una espada, a modo de balanza. Debajo, el escudo nacional.

Originalmente, el paramento con los dos angelitos contenía un busto en mármol del rey Alfonso XIII, quien había ordenado la reconstrucción del edificio tras el incendio de 1915.

Es el escudo que tuvieron que contemplar los políticos republicanos acusados que habían suscrito el llamado Pacto de San Sebastián, el 17 de agosto y que dio pie al “manifiesto de 1930”.

A esa reunión conspirativa contra la monarquía de entonces asistieron Alejandro Lerroux, del Partido Republicano Radical, Manuel Azaña, del Grupo de Acción Republicana, Niceto Alcalá Zamora, por la Derecha Nacional Republicana, Indalecio Prieto, del PSOE -a título personal- y Ángel Galarza y Álvaro de Albornoz, por el Partido Radical Socialista, entre otros.

Apenas un mes y medio antes de la proclamación de la República, en marzo de 1931 se celebró el juicio en ese Salón de Plenos.

Fueron acusados de conspiración. La mayor parte de ellos fueron condenados a 6 meses de prisión suspendida y puestos en libertad de inmediato.

Aquello a Álvaro de Albornoz no le dejó buen sabor de boca su paso por el banquillo de ese Salón de Plenos, en un juicio en el que tuvo como defensora a Victoria Kent -la primera mujer abogada de la historia de España-. Aunque salió absuelto.

Por eso, cuando fue nombrado ministro de Justicia, en diciembre de 1931, lo primero que ordenó fue que quitaran el busto de Alfonso XIII y que lo sustituyeran por el escudo de España que hoy conocemos.

“Esto ya no es una monarquía sino una República”, dijo Albornoz.

Un trabajo que también realizó Benlluire y que explica que, en el centro, no figuren las tres flores de lys de la Casa Borbón-Anjou, como sucede en los escudos actuales.

Exteriormente, existen otros vestigios muy claros, como la trasera del Ministerio de Agricultura o el Parque del Retiro de Madrid.

Trasera del Ministerio de Agricultura, con el escudo republicano.
Entrada al madrileño parque del Retiro, en esta ocasión el escudo de Madrid sustituye al escudo republicano, pero con la misma corona mural.

El pasado republicano, por lo tanto, está muy presente en el Madrid actual.