La Audiencia Provincial de Madrid juzga a partir de este lunes a cinco supuestos integrantes de una banda dedicada a robar bancos a punta de pistola en la capital, a los que la Policía sorprendió en abril de 2016 cuando se disponían a atracar una sucursal, y para los que la Fiscalía pide penas que oscilan entre los diecinueve años y seis meses de prisión y dos años y medio de cárcel, según su participación en los hechos.
Los cinco procesados sentarán en el banquillo de los acusados por la presunta comisión de los delitos de grupo criminal, robo con intimidación, detención ilegal y tenencia ilícita de armas.
Tres de los acusados -Miguel Ángel R.M., Juan Carlos G.C. y Juan Carlos R.B.- contaban con antecedentes penales por delitos similares, por lo que se enfrentaran a las penas más elevadas.
Según el escrito de acusación provisional, el 22 de enero de 2016 Miguel Ángel y Juan Carlos G.C. se dirigieron a la sucursal de Bankia situada en la calle Villalobos de Madrid con los rostros cubiertos y sorprendieron y obligaron a uno de los empleados, a punta de pistola, a quitar la alarma.
Al ver que llegaba otro trabajador, Juan Carlos le apuntó con el arma y le obligó a abrir el cuarto interior de los cajeros, donde le mantuvo tumbado boca abajo y con las manos atadas, al tiempo que Miguel Ángel esperaba dentro de la entidad a que finalizaran los retardos de la caja fuerte para poder abrirla.
En ese golpe los atracadores lograron apoderare de 11.090 euros, 4.562 dólares y 100 eslotis polacos.
Agentes de la Policía Nacional comenzaron una investigación derivada en la que comprobaron que esos dos sospechosos y un tercero -Juan Carlos R.B.- estaban relacionados con otros atracos junto a otras dos compinches.
En el marco de dicha operación la Policía comprobó que los procesados estaban realizando labores de vigilancia y control sobre otras entidades bancarias a fin de «controlar los horarios labores así como la llegada de las sacas de dinero a las sucursales».
El 11 de abril de 2016, «ante la certeza de que los acusados iban a cometer un robo con violencia e intimidación», los agentes montaron un dispositivo en torno a una sucursal de Bankia en la calle cardenal Siliciedo y sobre las cinco y media de la tarde sorprendieron a los acusados circulando armados en un coche por la zona.