El comisario José Manuel Villarejo negó ayer, durante su intervención en Salvados -programa de La Sexta que presenta y dirige Jordi Évole-, haber apuñalado a la doctora Elisa Pinto, a pesar de haber sido reconocida en una rueda de reconocimiento por ella como el agresor y del testimonio de dos médicos que afirmaron, ante la juez del caso, que las lesiones sufridas no fueron provocadas por un bisturí sino por arma blanca, poniendo así en tela de juicio la versión de la Policía que, hasta ese momento, refrendaba la versión de su compañero del cuerpo.
«Nadie la apuñaló. Ella se infringió esa herida, de una manera, además, como las que hacen las que se autolesionan», explicó a Évole.
Belén Sánchez, titular del Juzgado de Instrucción 39 de Madrid, quien investiga al empresario Javier López Madrid, yerno del presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, por acoso sexual, amenazas y agresión contra la doctora Pinto, lo ha convocado para declarar como imputado por un supuesto delito de agresión.
Además, le ha impuesto a Villarejo una orden de alejamiento de 500 metros de la dermatóloga.
Cuando Évole le dijo que había sido reconocido por la doctora Pinto en la mencionada rueda de reconocimiento, Villarejo afirmó que «¡Claro, como tiene 25.000 filmaciones que le ha facilitado su propio abogado y, además, porque he salido en medios de comunicación!». Y acusó al diario El País de publicar una foto suya justo la víspera de la rueda de reconocimiento, en portada. «¡Qué casualidad!», dijo.
Inda no apoyó su coartada
El comisario Villarejo aseguró a la juez que el día que la doctora sufrió la agresión él había quedado con dos periodistas, Eduardo Inda, director de Okdiario, y Esteban Urreiztieta, de El Mundo, de acuerdo con sus notas.
«Pues Eduardo Inda ha dicho que ese día no había quedado con usted. Que ese día y a esa hora estaba comprando», le interpeló Évole.
A lo que contestó Villarejo, «una de dos, o miente, o, de alguna manera, tendrá alguna explicación de por qué lo dice, ¿no? Es una contradicción tremenda que se me presente como el más malo del mundo y no tengo yo alguien a quien pueda mandar a hacer una cosa de este tipo, ¿no?».

Villarejo también negó haber trabajado para López Madrid.
«Nunca, jamás», aseguro.
«Si no hizo nada, ¿por qué constan más de 100 llamadas entre usted y López Madrid, todas coincidentes en la época en que se investiga», le preguntó el periodista.
El comisario contestó: «No es cierto, no hay cien llamadas. Eso no es cierto».
«Las llamadas entre usted y López Madrid están recogidas en el sumario», añadió Évole, mientras pasaba unas hojas ante él, con las notas que contenían dichas llamadas.
Villarejo se quedó, en principio, en silencio y luego arrancó con: «Pero, ¿qué números? Es que yo he utilizado muchos numeros. Yo he usado muchísimos teléfonos operativos, que no me acuerdo de los números, teléfonos operativos policiales que los he usado yo y luego ha utilizado otra gente de la policía».
«Yo lo que le digo es que en el sumario constan estas llamadas que se han hecho entre usted y López Madrid», apuntilló Évole.
A lo que Villarejo contestó que «eso no quita en absoluto para el dato objetivo: Nunca hubo agresión a esta señora».
«Señor Villarejo, ¿teme usted ir a la cárcel por el caso del apuñalamiento a la doctora Pinto», repreguntó el periodista.
Y respondió: «En absoluto, en absoluto. Creo en el estado de derecho. Creo en la independencia judicial. Creo que por muchos generalísimos que haya presionando a jueces y a fiscales al final los jueces, la mayoría de ellos, son gente honesta que no admiten presiones».