La Asociación de Fiscales (AF) se ha pronunciado, en un comunicado, en contra de la implantación de «un sistema informático que no funciona» y para el que piden su «inmediata paralización», en línea con el planteamiento expresado ayer por la Unión Progresista de Fiscales (UPF) y a la Asociación Profesional Independiente de Fiscales (APIF).
La AF solicita, asimismo, que el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, convoque «lo más urgentemente posible un Consejo Fiscal donde se debata el modelo que el Ministerio quiere implementar, para que en el seno del órgano democrático de representación de la carrera se viertan todas las inquietudes y desazones que hasta el momento se han percibido en los profesionales que integran el cuerpo».
«Es la Fiscalía General del Estado la que, con el consejo, apoyo y dirección del Consejo Fiscal, debe liderar el proceso de implantación digital, que hasta el momento y para nuestra desgracia, no ha funcionado, sirviéndose de la Unidad de Apoyo como ariete que nos permita no solo ser usuarios pasivos de un sistema inoperante y obsoleto, sino vanguardia de una nueva forma de entender y administrar la Justicia», añade la AF.
Según la AF, en las Fiscalías que se han utilizado para poner en marcha los planes pilotos del nuevo sistema informático se han detectado «fallos y defectos».
«Ningún fiscal, ningún operador jurídico, se opone a que las nuevas tecnologías se implanten de una manera efectiva en la administración de Justicia. Pero ese deseo, que todos llevamos dentro, no nos permite, por eso mismo, aceptar una implantación al coste que sea; incluso al coste de su fracaso», explican en su comunicado.
Y añaden: «Se está intentando por el Ministerio la imposición de un sistema que genera retrasos, disfunciones, el uso simultáneo de múltiples aplicaciones informáticas que, en vez de agilizar la función pública de la justicia, la ralentizan de un modo hasta ahora desconocido».
«Se ha visto allí donde se ha intentado su uso; se está viendo en los territorios donde su implantación está generando unas disfunciones intolerables, y se verá abocada al fracaso, aún antes de nacer, de modo generalizado, porque en su puesta en funcionamiento no se ha tenido en cuenta algo fundamental: al Fiscal, su función y sus necesidades», afirman.
Para la AF, el calendario de implementación establecido por el Ministerio está, además, condenado al fracaso.
«Por ello, como Asociación de Fiscales preocupados por la calidad del servicio que prestamos a los ciudadanos, pedimos, no solo la suspensión de este sistema desbocado que solo lleva al fracaso, sino que se oiga a aquellos a los que presuntamente va dirigido: a los Fiscales», concluyen.