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Abogados visualizadores: Una profesión con futuro

María Jesús González Espejo, socia directora de Emprendelaw y socia fundadora del Instituto de Innovación Legal.
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Todos hemos aceptado ya que el mercado de trabajo está cambiando y que estos cambios también están afectando a las profesiones jurídicas. También sabemos que debemos adquirir nuevas habilidades porque sin ellas no podremos afrontar con éxito las nuevas exigencias del mercado y de la competencia.

Sin embargo, se habla menos sobre cómo son estas competencias y sobre cómo adquirirlas.

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Dedicamos este artículo a hablar sobre una de estas habilidades: la visualización en los contenidos jurídicos y sobre todo, la de los contratos.

En nuestra opinión en el futuro habrá abogados cuyo trabajo consistirá en hacer más visuales los contenidos jurídicos para hacerlos más accesibles y comprensibles.

¿Qué es la visualización?

Los contenidos jurídicos, un contrato, una ley, una sentencia generan en sus destinatarios tres tipos de efectos:

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Por otra parte, los juristas aprendemos a través del estudio de enormes manuales y códigos.

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En ellos no hay imágenes, sólo textos. Esta forma de aprehender la información, ausente de imágenes y basada única y exclusivamente en texto plano se convierte en la normal para nosotros.

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Sin embargo, en una sociedad donde día a día el vídeo y la imagen conquistan el terreno a la palabra y al texto, los abogados debemos quizás empezar a plantearnos la necesidad de revisar estas herramientas tradicionales de trabajo y aventurarnos a probar otras nuevas.

La visualización se utiliza dentro de la metodología llamada Legal Design Thinking en la fase destinada a “Prototipar” soluciones y consiste en lautilización de herramientas que permitan materializarlas.

La visualización aplicada a proyectos relacionados con la compresión del contenido jurídico consiste en la utilización de herramientas adicionales al texto para comunicar contenido legal complejo y así lograr que éste sea realmente comprendido.

Se trata de una disciplina que ya ha probado su efectividad y que cada vez será más importante y que a quien la domine le permitirá dotarse de un elemento diferenciador.

¿Por qué se está utilizando?

En un mundo dominado por la tecnología, el usuario es el rey y por tanto que su experiencia resulte satisfactoria es el principal objetivo de sus promotores. Los profesionales expertos en UX (experiencia de usuario) están por ello hoy altamente solicitados. Es su responsabilidad lograr que un sitio web o una app responda a las necesidades reales de quien será su usuario final.

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De igual forma que estos expertos se preocupan por satisfacer las necesidades del usuario respecto a los sitios web y las apps, ¿no deberíamos los abogados preocuparnos porque el contenido de naturaleza legal sea capaz de generar en el usuario una experiencia igual de satisfactoria?

No se trata de ceder en derechos, sino al revés de otorgar al lego el derecho a entender, de no exigir al cliente que realice un esfuerzo desproporcionado para comprender los términos de un contrato o de no imponerle la lectura de una tipografía que no respeta ni el tamaño mínimo legalmente exigible o de no pedirle que dedique varias horas a la lectura y comprensión de unos términos y condiciones.

Las ventajas de la visualización como disciplina son muchas, pues además de ubicar al usuario en el centro del servicio, aumenta nivel de confianza entre las partes y permite que mejore su relación.

Además, favorece la colaboración multidisciplinar pues aclara ideas, acerca puntos de vista, permite comunicar ideas complejas y el aprendizaje y la obtención de conocimientos de los usuarios.

Además, la visualización ayuda a quien la practica a mejorar habilidades como la empatía, el liderazgo, la comunicación, el trabajo en equipo, la creatividad y la resolución de problemas.

¿Cómo se lleva a cabo la visualización?

No hay una sola forma sino tantas como la creatividad permite, esto es infinitas. A la hora de escoger las herramientas más adecuadas será necesario tener en cuenta por un lado las características del destinatario del contenido jurídico y en concreto su:

Y también habrá que tener en cuenta las características del propio contenido: ¿existe una norma que establece limitaciones y obligaciones sobre cómo debe ser o tengo libertad total para editarlo? (existe una clara tendencia legislativa a incluir al menos para los sectores bancarios y asegurador prescripciones sobre cómo deben comunicar sus precontratos y contratos y la Jurisprudencia también ha hecho reiterados pronunciamientos de esta naturaleza), ¿se trata de un contenido novedoso o es un algo que tradicionalmente se ha comunicado de una determinada forma y los destinatarios están ya acostumbrados a ella?, ¿se trata de un contenido del que se derivan obligaciones y derechos o es simplemente informativo?

La respuesta a estas preguntas me dará pistas sobre la mejor forma de visualizar el contenido en cada caso.

Hoy tenemos la suerte de que existe un auténtico arsenal de instrumentos que podrían ayudarnos a comunicar mejor cualquier tipo de contenido jurídico. Aquí abajo recogemos un listado ilustrativo de algunas de las opciones que tenemos a nuestra disposición los juristas:

¿Para qué se está utilizando?

La visualización se está utilizando para diseñar estrategias o solucionar retos organizacionales, diseñar procesos para automatizarlos, definir nuevos servicios jurídicos, diseñar o mejorar sitios web o aplicaciones móviles o diseñar smartcontrats o chatbots legales.  Y es particularmente útil para diseñar documentos jurídicos: contratos, precontratos, etc. sobre todo cuando estos van dirigidos a legos.

Casos de uso de visualización de contenidos jurídicos

Recientemente nos informabaEl País, entre otros medios, de que un tribunal había dictado una sentencia para que la entendiese un discapacitado.

Utilizando la metodología llamada “Lectura fácil” la sentencia evita tecnicismos y se acompaña de notas explicativas para los conceptos que pueden resultar complejos para una persona con discapacidad intelectual.

En Nueva York el Center for Urban Pedagogy (CUP) ofrece un interesante caso de uso con el manual: Vendor Power! 

Que explica la normativa de Nuevo York a los vendedores callejeros con el fin de que éstos conozcan sus derechos y obligaciones.

Otro ejemplo es “I got arrested, now what” (me han detenido y ahora qué) en el que a través de un comic se explica paso a paso el sistema judicial para jóvenes a través de la historia de la detención del joven Chris.

Hay también interesantísimos trabajos sobre como la visualización puede ayudar en materia de legislación, como éste realizado en Australia por Michael Curtotti.

Por su parte, Stephania Passera, en Finlandia, ha realizado varios experimentos dirigidos a probar empíricamente el impacto positivo que la visualización tiene en la contratación y en su tesisdetalla los interesantes resultados obtenidos.

Conclusión

En conclusión, aprender a visualizar el contenido jurídico, añadiendo al texto otro tipo de herramientas que lo hagan más comprensible, nos posiciona como juristas más cerca de las necesidades de una sociedad que requiere juristas capaces de entenderla y comunicarse con ellas.

El legal design thinking como disciplina ha venido para quedarse. Algunas de las mejores universidades de Europa están promoviendo su integración como asignatura en la carrera de Derecho (ver manifiesto).

Nosotros auguramos un prometedor futuro a los diseñadores de contenido jurídico.