El tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares condenó ayer a dos hombres que agredieron a un comandante del Ejército al que también llamaron «facha».
Los hechos tuvieron lugar el 10 de marzo de 2017 en el paseo del Born, en Palma
Los procesados aceptaron una pena de un año y medio de cárcel, 630 euros de multa y a indemnizar con 9.000 euros a la víctima, tras llegar a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y con del abogado del militar, que ejercía la acusación particular, por el que reconocieron los hechos y pidieron perdón tanto al comandante agredido como al Ejército.
La condena ha sido por un delito de odio, otro de lesiones y tercero de atentado.
Y es firme.
No puede ser apelada.
El acuerdo de conformidad evita que los dos agresores entren en la cárcel si bien si a lo largo de los tres años vuelven a delinquir o no abonan la indemnización en el plazo de dos años, ingresarían en prisión.
Cabe destacar que la pena de cárcel ha sido suspendida durante tres años, así que si vuelven a delinquir delinquen en ese tiempo o no pagan la indemnización en el plazo de dos años, podrían ingresar ingresar en prisión para cumplir la pena impuesta.

El suceso tuvo lugar a las puertas de una sucursal bancaria.
Los ahora condenados comenzaron a sacar fotos del comandante, que iba uniformado, mientras se reían y él se lo recriminó.
Tal como reconocieron, le contestaron que hacían «las fotos que les salía de los cojones».
Después le agarraron por el cuello y le golpearon mientras le decían frases como «sois unos fachas; ¿os creéis que estáis en la época de Franco?».
Tras esto, le siguieron golpeando y le llegaron a arrojar contra un banco de piedra y luego contra unos contenedores mientras le decían «te voy a matar, sois unos fachas».
Hasta que intervinieron varios transeúntes. El comandante les siguió cuando se marchaban y siguieron amenazándole con frases como «si no te vas te vamos a volver a dar».
Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió policontusiones y hematomas que no precisaron de tratamiento quirúrgico pero sí 98 días de curación con secuelas valoradas en cinco puntos.
El dolor residual impidió al militar realizar las pruebas físicas anuales del Ejército y estuvo impedido para su actividad relacionada con la defensa personal.